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Evaluación y decisiones
Por CLEAR LAC - CIDE
En el Centro para el Aprendizaje en Evaluación y Resultados de América Latina y el Caribe, CLEA... En el Centro para el Aprendizaje en Evaluación y Resultados de América Latina y el Caribe, CLEAR LAC, nos dedicamos a promover la mejora de las políticas públicas mediante programas de formación en monitoreo y evaluación, investigación aplicada y difusión del conocimiento. CLEAR es una red global con seis centros en Asia, América y África, que promueve la toma de decisiones basadas en evidencia; buscamos que los gobiernos y las organizaciones mejoren su desempeño y logren mejores resultados para el beneficio de la población. CLEAR LAC es parte del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) desde 2012. (Leer más)
La evaluación como pieza fundamental de la democracia
La evaluación es un ejercicio de rendición de cuentas que contribuye a empoderar a la ciudadanía frente al gobierno y favorece la separación del poder.
Por Emil Salim Miyar y Niwin Ángeles Aguilar
27 de septiembre, 2019
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La evaluación de políticas públicas fortalece

a la democracia porque ofrece información

que empodera a los ciudadanos al aumentar su

comprensión sobre la labor de sus gobiernos.

 

¿Existe una democracia donde se desconoce cuáles son los objetivos del gobierno y los resultados de los instrumentos y acciones que se implementan para alcanzarlos? Cualquier concepto de democracia que se extienda más allá de la periodicidad de elecciones competidas obligaría a responder de manera negativa. Por eso, la evaluación de las políticas y programas públicos permite conocer los objetivos, acciones y resultados de las políticas de los gobiernos: la evaluación fortalece la democracia en un sentido ciudadano y en uno funcional-institucional.

De acuerdo con Eleanor Chelimsky, “la evaluación se encuentra en el corazón de la constante tensión entre la necesidad de gobernar y la necesidad de desconfiar del gobierno” (Antología sobre evaluación: La construcción de una disciplina, Centro de Investigación y Docencia Económicas, 2015). La evaluación es un ejercicio de aprendizaje por medio del cual se obtiene información y evidencia sobre el diseño, funcionamiento, resultados o impacto de un programa.

Lo característico de este ejercicio es la ambivalencia de la evaluación. Por un lado, se generan insumos para que los gobiernos fortalezcan sus programas y políticas. Mientras que por el otro, la evaluación es un ejercicio de rendición de cuentas que contribuye a empoderar a la ciudadanía frente al gobierno y favorece la separación del poder.

Robert Dahl (1989) por su parte, enfatiza la relevancia de la información, quizá incluso de la evidencia, al delinear los componentes de una sociedad democrática: a) participación ciudadana efectiva e igualitaria en la toma de decisiones de gobierno; b) comprensión informada y pluralidad de medios de indagación sobre el quehacer gubernamental; y c) control ciudadano de la agenda política (Democracy and its Critics. Yale University Press, 1989).

La evaluación de programas cobra especial relevancia, pues los informes y la evidencia que arroja pueden contribuir a explicar el funcionamiento de las políticas gubernamentales en muchos casos desde una perspectiva externa. Ahora, otro elemento indispensable de la democracia es la división del poder. Esto supone una arquitectura institucional donde, para decirlo en palabras de Montesquieu, “por la disposición de las cosas, el poder frene al poder”.

Lo anterior se traduce idealmente en esquemas de supervisión circular donde cada poder es a la vez vigilante y vigilado. Un caso concurrido es el de la supervisión legislativa sobre el poder ejecutivo. En México, el principal mecanismo de supervisión legislativa se ha realizado por medio de auditorías enfocadas mayoritariamente en la responsabilidad administrativa de los funcionarios y en la fiscalización de recursos públicos.

Sin embargo, la evaluación de programas es una herramienta diferente, útil cuando al legislativo le corresponde decidir sobre la cancelación, continuidad o modificación de los programas y políticas públicas. Es de sobra conocido que con apoyo de evaluaciones se logró, ante un cambio de partido en el poder, persuadir a legisladores para que respaldaran la continuidad del que fuera el Programa PROSPERA.

En resumen, la evaluación de políticas públicas fortalece a la democracia porque ofrece información que empodera a los ciudadanos al aumentar su comprensión sobre la labor de sus gobiernos. También genera que el sistema de pesos y contrapesos, que promueve la separación de poderes, se realice en términos de resultados y no sólo bajo criterios legales y presupuestales.

* Emil Salim Miyar y Niwin Monserrat Ángeles Aguilar son integrantes de @Clear_Lac.

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