close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Evaluación y decisiones
Por CLEAR LAC - CIDE
En el Centro para el Aprendizaje en Evaluación y Resultados de América Latina y el Caribe, CLEA... En el Centro para el Aprendizaje en Evaluación y Resultados de América Latina y el Caribe, CLEAR LAC, nos dedicamos a promover la mejora de las políticas públicas mediante programas de formación en monitoreo y evaluación, investigación aplicada y difusión del conocimiento. CLEAR es una red global con seis centros en Asia, América y África, que promueve la toma de decisiones basadas en evidencia; buscamos que los gobiernos y las organizaciones mejoren su desempeño y logren mejores resultados para el beneficio de la población. CLEAR LAC es parte del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) desde 2012. (Leer más)
La relevancia de CONEVAL y su liderazgo
La reforma constitucional de 2014 otorgó autonomía a la institución para blindarla de la influencia del Ejecutivo; sin embargo, la ley secundaria nunca llegó.
Por CLEAR LAC - CIDE
2 de agosto, 2019
Comparte

Por: Gabriela Pérez Yarahuán (@gabypyarahuan)

Tengo la fortuna de conocer bien al CONEVAL desde sus inicios. Hace doce años recibí una llamada de Gonzalo Hernández Licona invitándome a participar en un proceso de selección para el puesto de director general adjunto de Evaluación del recién creado Consejo. Había coincidido con Gonzalo en contadas ocasiones, todas relacionadas con presentaciones de trabajos de evaluación que yo había coordinado como profesora investigadora de la Universidad Iberoamericana (UIA). Había otros candidatos, investigadores muy buenos, pero la Comisión Ejecutiva decidió ofrecerme el puesto. Quizá fue por mi encantadora personalidad, aunque supongo que influyó más mi conocimiento empírico y formación académica en administración y políticas públicas, y mi experiencia en evaluación de programas. Después de obtener una licencia sin goce de sueldo en la UIA, acepté la oferta.

Mi primera impresión fue que CONEVAL era un organismo con un mandato extraordinario, sin antecedente alguno y, además, aprobado por todos los partidos políticos: la apuesta de nuestra incipiente democracia por generar evidencia para tomar mejores decisiones de política social. Me pareció una institución con grandes expectativas, pero con un presupuesto apenas suficiente. Las dos funciones encomendadas por la ley al organismo eran medir multidimensionalmente la pobreza y coordinar la evaluación de la política social. Cada una, sin lugar a duda, era un reto formidable.

Para mí, ésta fue una gran experiencia. Fui testigo de la formación de un equipo capaz de innovar en la generación y aplicación de diversas metodologías de evaluación y medición de pobreza, de organizar la implementación y dialogar productivamente con evaluadores, académicos, responsables de programas y otras autoridades como la Secretaría de Hacienda, Función Pública, el INEGI, los gobiernos de los estados y organismos multilaterales.

Presencié el gran esfuerzo de sistematización y continua transparencia de los resultados para que éstos pudieran utilizarse en el análisis de los avances logrados. Observé una conformación institucional para la toma de decisiones, en donde cada propuesta era sometida, con argumentos, a un cuerpo colegiado plural, compuesto de investigadores serios, capaces y comprometidos con cumplir ambos mandatos. Todas estas características abonaron a la permanencia y fortalecimiento del Consejo.

Dejé CONEVAL en 2009 para regresar a mi trabajo académico y ocuparme de asuntos familiares. Desde entonces, no he dejado de observar de cerca el trabajo del CONEVAL. Sin lugar a duda, los logros de esta pequeña organización han sido extraordinarios. Entre ellos tenemos, desde 2008, una medición periódica y replicable de la pobreza, considerando diversas dimensiones socioeconómicas. La medición es, como todas, imperfecta, pero capta aspectos fundamentales de nuestro entorno social y supera por mucho en utilidad a la medición más simple basada en el ingreso.

A CONEVAL también le debemos numerosas evaluaciones de programas sociales, que permiten visibilizar, con mayor detenimiento, la forma en la que el gobierno prioriza los instrumentos de política pública. También le debemos el asesoramiento a los gobiernos estatales para la conformación de sistemas de monitoreo y evaluación locales, y un sólido reconocimiento y reputación internacional que ha fomentado la construcción de mecanismos y sistemas de evaluación en otras partes del mundo.

Estoy convencida de que estos resultados son producto de la conformación de un grupo estable de personas altamente capaces y comprometidas, así como de un contexto político plural y de un liderazgo efectivo que aprovechó la oportunidad para construir una institución indispensable y emblemática.

La remoción de Gonzalo Hernández Licona como secretario ejecutivo del CONEVAL siembra dudas sobre el futuro de la institución. La reforma constitucional de 2014 otorgó autonomía a la institución para blindarla de la influencia del Ejecutivo; sin embargo, la ley secundaria nunca llegó. El Consejo sigue siendo, de facto, un organismo descentralizado, y la designación del titular está en manos de la Secretaría de Bienestar en acuerdo con el presidente. Calderón y Peña Nieto respetaron, no necesariamente de buena gana, el trabajo y el liderazgo del CONEVAL. Esto permitió al organismo abonar a la generación de una cultura de evaluación, en México y en el mundo.

Hoy, López Obrador no sólo sustituye al secretario ejecutivo, sino pone en duda la permanencia del propio organismo con argumentos infundados sobre su excesivo costo, falta de utilidad e independencia. La eliminación de CONEVAL representaría un retroceso significativo en el avance que se ha tenido en la generación de información y evidencia necesarias para las decisiones públicas. Desaparecería uno de los contrapesos más relevantes para poder hablarle al poder con la verdad obtenida a través de la investigación rigurosa e independiente. El liderazgo del nuevo titular será clave para librar esta nueva batalla. Esperemos que esté a la altura.

* Gabriela Pérez Yarahuán es doctora en Políticas Públicas por la Universidad de Chicago, coordinadora general de @clear_lac y profesora investigadora asociada del @CIDE_MX.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.