Más pobreza, ¿por qué? - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Frente a la Pobreza
Por Acción Ciudadana
Acción Ciudadana Frente a la Pobreza es una agrupación formada por más de 65 organizaciones de... Acción Ciudadana Frente a la Pobreza es una agrupación formada por más de 65 organizaciones de la sociedad civil. Su finalidad es promover la nueva visión de Cohesión Social para lograr mejores resultados frente a la pobreza y la desigualdad. El horizonte de la Cohesión Social es una sociedad con igualdad de oportunidades y sin privilegios. La Cohesión Social sólo puede avanzar reduciendo brechas de desigualdad. Los objetivos de Cohesión Social que trazan rumbo: Economía incluyente. Derechos Garantizados. Capacidades Estatales. Corresponsabilidad Ciudadana. www.frentealapobreza.mx Twitter: @Frenteapobreza Facebook: Frentealapobreza (Leer más)
Más pobreza, ¿por qué?
El debate sobre pobreza debe ser sobre cómo reordenar el sistema laboral. Tenemos una confusión muy seria cuando el debate se centra en defender o descalificar “los programas sociales”, cuando el factor determinante es el ingreso.
Por Acción Ciudadana
8 de agosto, 2021
Comparte

El crecimiento de la pobreza de 2018 a 2020 refleja una situación lamentable, que debiera generar indignación y llevar a la acción. Las explicaciones simplistas o inerciales que culpan a la pandemia o al fracaso de los programas sociales no ayudan a captar la dimensión ni las causas de la tragedia.

Pues es una tragedia que en México la mitad de la población carece de ingreso suficiente para lo más básico… desde antes de la pandemia.

Para muchos la explicación esta preconcebida para justificar su posición política. Nosotros preferimos revisar los datos y tratar de entender para formular propuestas sustentadas y factibles.

Esperamos haya muchas personas que puedan coincidir que la pobreza es un “problema país” y que se requieren acciones urgentes y efectivas desde el conjunto de la sociedad y por supuesto de las autoridades de los tres órdenes de gobierno.

Empecemos por el principio:

Los únicos datos oficiales son los de CONEVAL e INEGI. CONEVAL es la instancia del estado mexicano, a quien la Constitución mandata a realizar la medición de la pobreza. Es una institución seria, con una trayectoria de transparencia y consistencia en el uso de evidencia.

La fuente de información para la medición de la pobreza es otra institución del estado mexicano, el INEGI, a quien la Constitución mandata generar información estadística para el país y para la toma de decisiones. Puede haber “otros datos” y muchos enfoques. Esta es la única información oficial.

El dato oficial es que la pobreza se incrementó 7 %, son 3.8 millones de personas más. Ahora son 55.7 millones de personas en condición de pobreza. Carecen de ingreso suficiente para la canasta básica y tienen al menos una carencia social.

Y la pobreza extrema subió más: 24 %, son 2.1 millones de personas más. Ahora son 10.8 millones de personas en condición de pobreza extrema. Carecen de ingreso suficiente para la canasta ALIMENTARIA y tienen al menos TRES carencias sociales.

Con los datos que el propio CONEVAL difunde se destacan dos causas directas de estos incrementos: 1) mayor pobreza por ingresos y 2) mayor carencia de salud.  Hay otras variaciones, pero esas son las más sustantivas y relevantes. Veamos:

La población sin ingreso suficiente para lo más básico subió 8 %. 5.1 millones de personas más quedaron sin ingreso suficiente para adquirir la canasta básica. 67 millones de personas, 53 % de la población son pobres por ingresos.

También creció el número de personas sin ingreso suficiente para la canasta ALIMENTARIA, 4.5 millones de personas más, sube 26 %. En total, son casi 22 millones de personas en pobreza extrema por ingresos. No les alcanza ni para comer. Es lo que antes se llamaba “pobreza alimentaria”; así vive el 17 % de la población, 1 de cada 6 personas.

La otra causa directa es el incremento en la carencia por acceso a servicios de salud, que subió 78 %. 15.6 millones de personas quedaron excluidas de afiliación a algún servicio de salud. En total son 35.7 millones de personas con esta carencia.

Es importante aclarar que esta “carencia” se refiere a no tener afiliación a algún servicio médico. La “carencia” no mide si las personas reciben atención cuando la requieren y mucho menos puede medir si la atención es de calidad y las personas reciben los medicamentos, tratamientos y estudios de manera oportuna y completa. Esa es otra medición, muy relevante sobre el derecho a la salud y CONEVAL también ofrece datos. Pero en otro estudio (aquí). La carencia hace referencia a poder “llegar” a un servicio (incluso si es privado).

En plena pandemia casi 16 millones de personas se quedaron sin “acceso” a servicios de salud. Sólo este dato es muy grave, muy triste y muy indignante.

De hecho, fueron 18 millones de personas quedaron fuera del INSABI, es decir personas que carecen de seguro social y sobre todo afectó a los hogares de menores ingresos. Entre la población en pobreza extrema la carencia por acceso a servicios de salud se duplicó, al pasar de 26 % a 57 %, según muestra CONEVAL en esta nota técnica.

Los hogares de menor ingreso también quedaron sin afiliación a algún servicio de salud.

Esta es la explicación directa del incremento de la pobreza. Y ¿podemos saber por qué hay más personas sin ingreso suficiente para adquirir la canasta básica o incluso para poder comer (la canastas alimentaria)?

Sí, los datos de INEGI muestran que el ingreso se redujo 5 %.  Y la razón de esa caída del ingreso corriente es que se redujo aún más el ingreso laboral: 11 %.

El 90 % de los hogares perdió ingreso laboral. De hecho, el promedio de ingreso laboral de la mitad de los hogares (del decil I al V), es inferior al costo de dos canastas básicas de zona urbana.

Millones de personas trabajan y no ganan lo suficiente para la canasta básica de dos personas, su ingreso no alcanza para mantenerse a sí mismas y a otra persona más, como lo hemos mostrado desde el Observatorio de Trabajo Digno y lo acabamos de reiterar con los datos del Semáforo de Trabajo Digno que muestra el semáforo en rojo y aquí con datos para los estados.

En este video lo explicamos de manera sencilla con un “juego”:

La pandemia sólo agravó la situación. La crisis explica el incremento, por qué hay más pobres en 2020, pero no explica la magnitud de la pobreza. No explica por qué desde antes de la pandemia había 52 millones de pobres.

El debate sobre pobreza debe ser sobre cómo reordenar el sistema laboral. Tenemos una confusión muy seria cuando el debate se centra en defender o descalificar “los programas sociales”, cuando el factor determinante es el ingreso.

Es absurdo que desde ambos lados de la polarización política se pretenda colocar ahí el debate. Urge superar la distorsión que supone que son los “programas sociales” los que permitirán reducir o acabar con la pobreza. O su contrario: que la pobreza crece porque no sirven los programas sociales. No es así.

Ningún programa social -aunque funcionara bien y no es así- puede sustituir al trabajo como la vía sostenible y efectiva para salir de la pobreza. 1

El debate central y urgente es “económico”: cómo crear trabajos que no sean fábricas de pobreza. No basta que la economía crezca y tampoco es suficiente “crear empleos”.  La recuperación económica tiene que poner los derechos laborales en el centro y asumir una política de remuneraciones para recuperar salarios, de manera efectiva, responsable y concertada, para hacer frente a la pobreza.

Y el otro debate, el “social”, es cómo superamos la fragmentación y distorsiones de la política social por los programas parciales, con recursos insuficientes y bajo alcance, que no garantizan derechos sociales.

El debate “social” es cómo construir un autentico estado de bienestar, con un sistema universal de protección social y un “piso” garantizado para el ejercicio de derechos sociales para todas las personas (universal). Este debate cuestiona el modelo de acceso a la salud mediante el seguro social que tenemos, lo cual conecta el reto “social” directamente con el debate “económico” sobre el sistema laboral.

Frente a la pobreza, esta es la agenda prioritaria. Seguiremos trabajando desde la sociedad civil y en diálogo con todos los actores sociales, gubernamentales y políticos, para informar, analizar y proponer para que avance esta agenda.

@FrenteaPobreza

 

 

1 En efecto, los programas sociales no están bien: los datos de INEGI demuestran que 2/3 de los hogares de menor ingreso NO reciben apoyo de algún programa social y que para estos hogares los programas gubernamentales representan menos del 10 % del ingreso. También muestran que la mayor parte del incremento del gasto público en programas gubernamentales se canalizó a los hogares de mayores ingresos. Pero eso no explica por qué creció la pobreza y menos aún explica por qué la mitad de la población carece de INGRESO suficiente para la canasta básica.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.