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Hojas en el cenicero
Por Carlos Escoffié
Carlos Luis Escoffié Duarte es miembro investigador del Centro de Estudios de Derechos Humanos d... Carlos Luis Escoffié Duarte es miembro investigador del Centro de Estudios de Derechos Humanos de la Universidad Autónoma de Yucatán. Litigante independiente en colaboración con distintas organizaciones de derechos humanos, entre ellas Techo México y el Colectivo de Comunidades Mayas de los Chenes. Trabajo temas de derecho a la vivienda, derecho a la verdad e igualdad y no discriminación. Iba a ser escritor de ciencia ficción pero me lastimé la rodilla. Twitter: @kalycho. (Leer más)
Dos preguntas a Román Meyer
Diversas dudas alrededor del contenido del Plan de Mejoramiento Urbano levantan la preocupación de que las buenas intenciones terminen llevando a resultados contraproducentes.
Por Carlos Escoffié
14 de enero, 2019
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Uno de los proyectos más ambiciosos del Gobierno Federal y con un apoyo presupuestal nada desdeñable de 10 mil millones de pesos- es también uno de los menos abordados en el debate público: el Plan de Mejoramiento Urbano (PMU) de Román Meyer Falcón. A diferencia de sus predecesores en la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), el maestro en Gestión Urbana reconoce la relación entre el ejercicio de los derechos humanos y la pacificación del país. Sin embargo, diversas dudas alrededor del contenido del PMU levantan la preocupación de que las buenas intenciones terminen llevando a resultados contraproducentes.

La llegada de Meyer Falcón al gabinete de Andrés Manuel López Obrador genera muchas expectativas. A diferencia de los tres funcionarios que dirigieron la SEDATU en el sexenio anterior, su currículum deja en claro que es una persona que posee conocimiento y experiencia en temas de desarrollo territorial, urbanismo y derecho a la vivienda. Además, la comunicación social que hasta ahora ha generado su administración evidencia un discurso con enfoque de derechos humanos. No obstante, la información hasta ahora disponible acerca del PMU genera diversas preguntas aún no esclarecidas.Expongo aquí dode ellas, dirigidas al Secretario Meyer Falcón y a aquellos interesados en este debate –que creo, deberíamos serlo todas y todos-.

1. ¿Cómo entiende la nueva SEDATU a los asentamientos informales?

Los asentamientos informales son una de las violaciones sistemáticas a derechos humanos más comunes en el mundo.Aproximadamente 883 millones de personas en el planetahabitan en ellos, de las cuales 113.4 millones se encuentran en América Latina. En México desconocemos la cifra, puesto que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) no ha generado información al respecto. A finales de 2015, por medio de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, los 193 estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas se comprometieron a “mejorar” los asentamientos informales.

No dudo que el PMU pudiera ser un mecanismo, si bien no suficiente abordado de manera aislada, sí loable e idóneo para que nuestro país priorice el cumplimiento de los objetivos de la Agenda 2030. Para confirmar esta percepción es indispensable tener muy en claro cómo están entendiendo la SEDATU y el Gobierno Federal en su conjunto el fenómeno de los asentamientos informales. No se trata únicamente de qué definición se está tomando como referencia –aspecto no menor-, sino cuáles sidentifican como sus orígenes históricos y lasprincipales causas en la actualidad de su creación y crecimiento.

Esta pregunta obliga, además, a retomar una vieja y lamentable deuda que, si bien no es culpa directa de la SEDATU, tampoco le excusa de realizar las gestiones pertinentes para subsanarla: ¿con qué información se piensa darle seguimiento al PMU si, como mencioné arriba, el INEGI no ha producido información estadística sobre cuántos asentamientos informales hay en el país y cuánta gente habita en ellos?

2. ¿Enfoque dominial o enfoque integral?

En América Latina, así como en otras latitudes, por muchas décadas se ha creído que la “solución” a los asentamientos informales es adoptar políticas dominiales: es decir, otorgar títulos de propiedad. Esta tesis fue propuesta por el ex funcionario fujimorista Hernando de Soto. Tal y como manifiesta en su obra El otro sendero, para ese economista peruano la tierra ocupada por los asentamientos informales es capital muerto que hay que integrarlo al mercado. De Soto concluye que si las personas adquieren títulos de propiedadpodrán participar en el mercado pagando impuestos y accediendo a créditos. Siguiendo esta lógica, programas única y exclusivamente dominiales predominaron en toda la región latinoamericana, sobre todo en México y Perú.

Sin embargo, los críticos de la tesis de Hernando de Soto no han dejado de aumentar con el paso de los años. La experiencia ha demostrado que las políticas dominiales no garantizan por sí mismas ni una mejor recaudación de impuestos, ni el acceso a créditos en el mercado formal, ni una mejor calidad de vida de las personas. Además, no ayudan a impedir ni el crecimiento de asentamientos informales, ni el oportunismo de grandes agentes especuladores.

Es verdad que emismo nombre del PMU indicaría que no se centraría en una política dominial, sino que contemplaría factores más sustanciales, como por ejemplo el acceso a servicios y acciones para garantizar la seguridad. No obstante, preocupa que la mayoría de los indicadores de resultados para el PMU señalados en el Presupuesto de Egresos de 2019 son de carácter dominial. Algunos otros hacen referencia a factores como la habitabilidad y el derecho a la ciudad, pero la balanza pareciera inclinarse hacia una perspectiva centrada en el acceso a títulos de propiedad

Además, llama la atención que tampoco figura –al menos hasta donde he podido constatar en la información disponible- un enfoque de prevención: ¿cómo evitar que nuevos asentamientos se generen y cómo evitar que los existentes aumenten? Este punto debiera incluir aspectos como, por ejemplo, laaccesibilidad y asequibilidad de la vivienda en área urbana, incluyendo la protección legal de los inquilinos.

Inicialmente, el PMU será implementado en 15 ciudades señaladas por la SEDATU como las que poseen un mayor rezago urbanístico y de vivienda: Tijuana, Mexicali, Los Cabos, San Luis Río Colorado, Nogales, Ciudad Juárez, Acuña, Piedras Negras, Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros, Solidaridad, Bahía de Banderas, Puerto Vallarta y Acapulco de Juárez. A finales del año pasado, abordé en Animal Político el papel que la SEDATU debiera tener para la pacificación del país. Considero que el PMU puede ser una gran oportunidad para asumir dicho papel, dado la estrecha relación entre el ejercicio de derechos y los orígenes de la violencia que nos asfixia. 

Es por eso que creo que las dos preguntas que he señalado, con sus respectivos subtemas, pueden ser claves para garantizar que el PMU cumpla con los loables objetivos que anuncia.

@kalycho

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