Necesitamos un diagnóstico nacional sobre asentamientos informales - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Hojas en el cenicero
Por Kalycho Escoffié
Actualmente dirige el Centro de Derechos Humanos de la Facultad Libre de Derecho de Monterrey. Ha... Actualmente dirige el Centro de Derechos Humanos de la Facultad Libre de Derecho de Monterrey. Ha participado en diversos litigios estratégicos con distintas organizaciones de derechos humanos y comunidades indígenas. Sus principales temas de trabajo son derecho a la vivienda, no discriminación y pueblos indígenas. Iba a ser escritor de ciencia ficción, pero se lastimó la rodilla. Twitter: @kalycho. (Leer más)
Necesitamos un diagnóstico nacional sobre asentamientos informales
Más allá del ya existente Programa de Mejoramiento Urbano, el Estado Mexicano debe apostar a una nueva relación con las poblaciones en asentamientos informales. Generar un diagnóstico oficial de este tipo puede ser un buen punto de partida.
Por Kalycho Escoffié
14 de septiembre, 2020
Comparte

En 1987, la Asamblea General de las Naciones Unidas comparaba a los asentamientos informales con “hongos que pululan” con “instalaciones primitivas, atestamiento creciente y enfermedades predominantes”. Treinta años después, su discurso cambió de forma indudable, reconociéndolos como productos de una violación sistemática de los derechos humanos. Entre un momento y otro median décadas de investigación, discusión y reflexión acerca de las causas que dan origen a estas zonas de autoconstrucción progresiva en nuestras ciudades. Esta evolución, no obstante, no se ha visto aún reflejada del todo en la política de vivienda del Estado mexicano.

El primero de los documentos a los que hago referencia es el Informe de la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (A/42/150). Por aquellos años, de manera paralela a su adopción por la Asamblea General, salía la primera edición de “El otro sendero: la revolución informal” de Hernando de Soto, un libro que tuvo un gran impacto en las políticas de vivienda de toda América Latina, incluyendo México. Su premisa principal consistía en proporcionar títulos de propiedad a la gente en asentamientos informales para que sus propiedades dejasen de ser “suelo ocioso”. Estar “fuera del mercado” era lo que, a criterio del economista peruano, generaba esta situación de precariedad.

Con el tiempo, así como con el trabajo y la paciencia de distintos grupos tanto del activismo como de la academia, esta aproximación fue cambiando. Mientras las políticas limitadas a otorgar títulos de propiedad demostraban no dar resultados, comenzó a evidenciarse que la situación de las personas que habitan en los asentamientos informales no solo no se explica por “estar fuera del mercado”. Más bien, su situación puede explicarse en gran medida por el modelo del mercado.

Estas reflexiones llevaron al Informe de la Relatora Especial sobre una vivienda adecuada como elemento integrante del derecho a un nivel de vida adecuado y del derecho de no discriminación en este contexto (A/73/310/Rev.1), adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre de 2018. Además de reconocer los asentamientos informales como una violación sistemática a los derechos humanos, señala que “la informalidad es creada y agravada por la imposición de un sistema determinado de leyes, mercados privados, planificación y asignación de recursos que no respeta y viola los derechos fundamentales de quienes no tienen más remedio que recurrir a los asentamientos informales”. En el caso de México, este diagnóstico no es la excepción.

Actualmente, no existen datos oficiales acerca de cuántos asentamientos informales hay en México, ni de cuánta gente vive en ellos y en qué condiciones. Mucho menos hay información acerca de los impactos que la pandemia está teniendo en estas zonas que carecen de los servicios mínimos necesarios para cumplir con las medidas sanitarias. Tampoco se ha realizado un diagnóstico para identificar las causas de la creación y el crecimiento de estas zonas en las ciudades. Como otros años, llegamos al proceso de construcción y aprobación del Presupuesto de Egresos sin los insumos oficiales suficientes para considerar a los asentamientos informales con la perspectiva de derechos que plantea tanto la Ley de Vivienda como el Plan Nacional de Vivienda 2019 – 2024.

No obstante, sí estamos a tiempo para contemplar el presupuesto mínimo para que la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) –como autoridad encargada de dirigir la Política Nacional de Vivienda y de coordinar el Sistema Nacional de Vivienda– genere una comisión interdisciplinaria para hacer un diagnóstico nacional sobre las causas de la generación y crecimiento de los asentamientos informales en México, en el cual se contemplen recomendaciones para incorporar en la Política Nacional de Vivienda. Más allá del ya existente Programa de Mejoramiento Urbano, el Estado mexicano debe apostar a una nueva relación con las poblaciones en asentamientos informales. Generar un diagnóstico oficial de este tipo puede ser un buen punto de partida.

@kalycho

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.