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Hojas en el cenicero
Por Carlos Escoffié
Carlos Luis Escoffié Duarte es miembro investigador del Centro de Estudios de Derechos Humanos d... Carlos Luis Escoffié Duarte es miembro investigador del Centro de Estudios de Derechos Humanos de la Universidad Autónoma de Yucatán. Litigante independiente en colaboración con distintas organizaciones de derechos humanos, entre ellas Techo México y el Colectivo de Comunidades Mayas de los Chenes. Trabajo temas de derecho a la vivienda, derecho a la verdad e igualdad y no discriminación. Iba a ser escritor de ciencia ficción pero me lastimé la rodilla. Twitter: @kalycho. (Leer más)
Ricky Martin y el Congreso yucateco
Si bien Yucatán no es la primera entidad en la que se ha rechazado recientemente el matrimonio igualitario, la experiencia de esa entidad demuestra cómo los grupos conservadores están dispuestos a desmantelar el incipiente estado de derecho.
Por Carlos Escoffié
22 de agosto, 2019
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El Gobierno de Yucatán acaba de confirmar que Ricky Martin dará un concierto en Mérida, como parte de las actividades del encuentro de Premios Nobel de la Paz. Según ha trascendido en el medio plazagrande.com.mx, el concierto sería razón de nervios al interior del Poder Legislativo yucateco. El motivo sería que el activista y cantante puertorriqueño llega a la entidad en medio de un álgido debate sobre los derechos la comunidad LGBT+, por lo que le solicitarían al artista no pronunciarse sobre el tema.

Independientemente de la veracidad o no de la información de la nota, no es del todo descabellada. Sobre todo cuando diversas personas activistas han iniciado una campaña para solicitar que Ricky Martin se pronuncie en el escenario a favor de la comunidad LGBT+ en Yucatán.

Si bien Yucatán no es la primera entidad en la que se ha rechazado recientemente el matrimonio igualitario, la experiencia de esa entidad demuestra cómo los grupos conservadores están dispuestos a desmantelar el incipiente estado de derecho. Esto puede apreciarse cuando miramos con lupa algunos detalles del reciente forcejeo legislativo, principalmente a través de algunos de los personajes claves.

A pesar de que ha ocupado distintos cargos, el nombre del priista Martín Enrique Castillo Ruz rara vez suena en los espacios de análisis político en Yucatán, mucho menos en las discusiones en mesas familiares. Y no lo ha necesitado: parece conocer que su papel es ser mano derecha en turno y no protagonista.

En las últimas elecciones, el PRI yucateco no solo no pudo recuperar el Ayuntamiento de Mérida, sino que perdió por segunda vez en su historia el Gobierno del Estado. El último espacio significativo que pudo conservar es la mayoría del Poder Legislativo (poseen 10 de 25 curules). Bajo este escenario, no extraña que Enrique Castillo, antes cercano y miembro del equipo del ex Gobernador Rolando Zapata Bello, iniciara su actual puesto en el Poder Legislativo acercándose al grupo de Felipe Cervera Hernández, líder de la bancada del PRI local e hijo del difunto ex Gobernador Víctor Cervera Pacheco. En la Legislatura actual, Enrique Castillo fue nombrado Presidente de la Mesa Directiva del Congreso. Si bien se trata de un espacio importante dentro del Congreso, es un puesto cómodo en términos mediáticos. Al menos lo fue hasta hace unos meses.

Como ha trascendido en medios a nivel nacional –e incluso internacional, como CNN-, el Pleno del Congreso de Yucatán ha rechazado dos veces este año una iniciativa para permitir el matrimonio igualitario en la entidad. La primera vez fue el 10 de abril, la más reciente el pasado 15 de julio. Las imágenes, videos y memorias de ambas fechas se entrelazan y confunden por su estridente similitud. En ambas sesiones Enrique Castillo decidió unilateralmente que la votación se realizara por medio de cédula (es decir, en forma secreta).

La votación por cédula es un mecanismo que la legislación yucateca reserva únicamente a la elección de ciertos cargos públicos. No para reformas. Así se lo señaló el pasado 15 de julio, durante la sesión de Pleno, la Diputada Milagros Romero (Movimiento Ciudadano). Justo antes de iniciar la segunda votación sobre la iniciativa sobre matrimonio igualitario, cuando el Diputado Enrique Castillo tenía ya el ánfora sobre su mesa, la Diputada interrumpió para pedir la palabra.

“Con todo respeto, Presidente, quisiera saber los argumentos legales bajo los cuales usted está convocando a que esta votación sea por medio de cédula, ya que no encuentro yo en el Reglamento de la Ley de Gobierno ningún argumento para que esta votación sea así”, le exigió la Diputada ante un Congreso repleto de activistas a favor y en contra de la iniciativa. “Me gustaría que usted me diga cuál es el argumento con el que está usted violentando el Reglamento de la Ley de Gobierno del Poder Legislativo del Estado de Yucatán”.

Enrique Castillo parecía incómodo en su propio cargo. Sus movimientos sobre la silla confirmaban que no se esperaba una confrontación directa. Trató de justificarse tal y como lo había hecho el pasado 10 de abril, señalando que debía proteger la seguridad de las diputadas y los diputados. “No podemos nosotros y yo en lo particular como Presidente del Congreso, el poder arriesgar la integridad de algún diputado o diputada, por lo tanto con fundamento, como usted bien dice el artículo 19 y desde luego que es de la Constitución, 33, 34, también, que leyó, habla de la integridad de los diputados.”

Sin embargo, la explicación de Enrique Castillo no complació a la Diputada, quien insistió en su exigencia. “Usted dice que dado a que hemos recibido en las redes, en el correo electrónico, y en todas las redes sociales, pues amenazas, ofensas, insultos, déjeme decirle que no es ni la primera, ni única vez que lo hacemos los diputados. En campaña nos mentaban la madre, nos amenazaban de muerte y creo que nadie declinó su candidatura. ¿Verdad?”.

Los aplausos parecían incomodar aún más a Enrique Castillo.

El Diputado Mario Alejandro Cuevas Mena (PRD) y el Diputado Luis María Aguilar Castillo (Nueva Alianza) también tomaron la palabra, solicitando se hiciera la votación de manera abierta y no por cédula. Tras la intervención de ambos, Enrique Castillo llamó a un inmediato receso, sin decir más.

Al regresar, sin dar la palabra a nadie más y repitiendo nuevamente los artículos que ya había referido antes, dio por iniciada la votación.

Mientras se daba el intercambio de argumentos entre los curules, en el público se desplegaban banderas de la diversidad LGBT+ y pancartas del Frente Nacional por la Familia. Voceros de los grupos en contra del matrimonio igualitario, como el señor Víctor Pinto Brito -dirigente del Frente Nacional por la Familia en Yucatán-, comenzaron a gritar “voto secreto, voto secreto”, alentando a sus acompañantes a hacer lo mismo.

Partidarios del Frente Nacional por la Familia Yucatán y la Red Pro Yucatán, agrupaciones casi siamesas por los miembros que la integran, cuentan con el apoyo de grupos conservadores de gran poder económico y político en la región. Un par de días después de que se rechazara por segunda vez la iniciativa, ambas organizaciones realizaron un evento a las puertas del Congreso para “agradecer” a las diputadas y los diputados que votaron en contra del matrimonio igualitario. Encabezadas por figuras como Víctor Pinto Brito, señalaron que “esta mayoría no olvidará a aquellos que realmente la representaron al momento de elegir sus futuros políticos”.

El evento fue acompañado por una campaña en redes para respaldar a quienes votaron en contra de la iniciativa, así como para defender la decisión de que la votación se realizara de manera secreta. Incluso, entre las caras que acompañaron esta campaña se encontraba el argentino Agustín Laje.

Resulta lamentable la postura de quienes, como Víctor Pinto Brito, alientan y solapan este atropello, no solo a los derechos de la población LGBT+, sino a la legalidad y a la vida institucional del Estado. Pareciera que para esos grupos el fin justifica cualquier medio siempre y cuando puedan impedir que otras personas vivan sus vidas en libertad.

Este lunes, Article 19 México, el Colectivo para la Protección de Todas las Familias de Yucatán, el Foro Cultural Amaro, el Grupo local de Activismo de Amnistía Internacional en Yucatán, el Colectivo Igualdad Sustantiva, Indignación – Promoción y Defensa de los Derechos Humanos, It Gets Better México, K-Kaajal LGBT+ y Unidad de Atención Sicológica, Sexológica y Educativa para el Crecimiento Personal (UNASSE), entre otras agrupaciones y activistas, anunciaron la presentación de dos amparos en contra de la votación secreta realizada el pasado 15 de julio. Se trata de la primera de otras acciones conjuntas no solo para impedir que los derechos de la población LGBT+ se vean obstaculizados, sino para exigir que las autoridades se apeguen a sus facultades legalmente establecidas.

Va para largo. Pero definitivamente esto aún no termina. En Yucatán, la lucha por el reconocimiento del matrimonio igualitario pasó a ser también una lucha por la legalidad, el estado laico y el estado de derecho. El escenario que pisará Ricky Martin, activista abiertamente homosexual y padre de familia, podría ser también un amplificador a favor de los derechos en una entidad en la que ni él, ni su esposo y sus hijos, son considerados una familia “válida” por las instituciones estatales.

@kalycho

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