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Innovaciones en políticas de drogas
Por Instituto RIA AC
El Instituto RIA genera investigación de alto nivel, resaltando y proponiendo soluciones innovad... El Instituto RIA genera investigación de alto nivel, resaltando y proponiendo soluciones innovadoras para incidir y abogar por políticas públicas dentro de un marco de justicia social. En este espacio, reflexionaremos sobre el panorama nacional e internacional en materia de políticas de drogas, la regulación legal, la reducción de riesgos y daños y la construcción de paz, con una perspectiva de derechos humanos y desarrollo para las personas usuarias y las comunidades cultivadoras. (Leer más)
La cultura cannábica y el espacio público
El proyecto de ley para regular el uso personal adulto de cannabis que está a discusión en la Cámara de Diputados pretende regular un mercado, como cualquier otro bien o servicio, pero sigue criminalizando a personas usuarias por la portación de la planta, así como por consumir en espacios públicos.
Por José M García-Vallejo
11 de febrero, 2021
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La plaza Luis Pasteur, frente al Senado de la República, ha sido un espacio icónico para la comunidad cannábica desde hace una década. Gracias al activismo hoy se considera un espacio liberado en el que se puede consumir cannabis sin temor a ser detenido. En este lugar de la Ciudad de México puedes ejercer plenamente tu derecho al libre desarrollo de la personalidad.

Como integrante de la Comunidad 420, siendo usuario y paciente, me intriga y fascina la idea de que en una plaza, entre las dos avenidas más importantes de la ciudad, existiese una suerte de isla donde se puede fumar cannabis con un policía a lado. Ambos conviviendo en armonía, como debe de ser.

Recuerdo cómo, antes de que la pandemia se llevara nuestra incidencia al internet, al terminar un día de activismo dentro del recinto legislativo podíamos salir a fumar un gallo y todo estaba bien. El 2 de febrero del 2020 se instaló el Plantón 420, que echó raíces un año a pesar de la pandemia, y continúan creciendo más de mil plantas. El lugar tiene cierta magia de libertad, donde ser pacheco es un derecho; a nadie se le discrimina por su consumo.

Para los nuevos en la cultura cannábica, les doy una breve introducción al protocolo de fumar un gallo con otras personas usuarias. El ritual comienza formando un círculo. Luego se forja un cigarrillo, un churro, un toque, un gallo.

Una vez que tenemos armado el gallo, quien lo forjó, como manda la tradición, lo prende. Le da las tres inhalaciones reglamentarias y lo pasa en sentido de las manecillas del reloj para que la siguiente persona en el círculo consuma sus tres reglamentarias, y así consecutivamente. Mientras el círculo se relaja y esperamos nuestro turno platicando. Cuando finalmente llega a ti el gallo, inhalas tus tres bocanadas, sueltas el aire y lo pasas. El humo te convence que todo va a estar bien y sonríes.  Esto es la cultura de rolar el toque.

Un dictamen que desconoce nuestras costumbres

El proyecto de ley para regular el uso personal adulto de cannabis que está a discusión en la Cámara de Diputados pretende regular un mercado, como cualquier otro bien o servicio, pero sigue criminalizando a personas usuarias por la portación de la planta, así como por consumir en espacios públicos. Es decir, una regulación para el mercado y sin descriminalización para las personas usuarias.

Necesitamos que el consumo se normalice. La exigencia de que haya espacios de consumo, similares a los que hoy existen para el tabaco son indispensables para una regulación integral. Una solución práctica al problema sería la homologación a la Ley para el Control del Tabaco para consumo por combustión de cannabis.

El consumo de cannabis es una actividad social para nuestra comunidad y esos son espacios vitales para dar acceso seguro a todo aquel que no cuente con un espacio privado.

Es como un bar para el consumo de alcohol. Un espacio al que puedes ir con tus amigos a compartir una tarde. Te venden y sirven, pasas un buen rato y todo bien. Este modelo es similar a los coffeeshops holandeses.

A su vez, estos espacios de consumo regulado de cannabis darán lugar para la creación de comunidad, compartir información sobre el tema, consejos para la reducción de riesgos asociados al consumo, y por qué no, disfrutar y conocer a otras personas que disfrutan de las flores de cannabis.

De no dar cabida a estos espacios se está dejando en la marginación a toda persona que no tenga un lugar privado como lo son jóvenes mayores de 18 años, madres y padres, turistas y poblaciones callejeras, entre muchas otras poblaciones que seguirán siendo extorsionadas como han sido hasta la fecha, por parte de las autoridades.

Se trata de convivir en armonía con reglas claras. Ya lo hicimos con el tabaco, ahora es tiempo de normalizar la cannabis. Requerimos establecer espacios de consumo seguro, para garantizar la inclusión de toda la población, los derechos y la convivencia en armonía con la planta.

* José M García-Vallejo (@chosaf) es paciente, usuario, activista y emprendedor. Presidente de Autocultivo Medicinal en México (@AMEM_MX) que a su vez, forma parte de la coalición Regulación Por La Paz.

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