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China como factor de diversificación comercial
La propuesta de un mayor acercamiento comercial entre México y China merece una revisión cautelosa porque las condiciones políticas, económicas, sociales y geográficas de la relación bilateral no son equiparables ni permiten por el momento una expansión comercial y de inversión al mismo nivel que con Estados Unidos.
Por Inteligencia Pública
9 de febrero, 2017
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Por: Karina Tamayo (@Kar_Tamayo)

La diversificación e intensificación del comercio con otras regiones del mundo, principalmente la Unión Europea, Centroamérica y Asia, ha sido anunciada como una de las estrategias del gobierno mexicano para reducir la dependencia económica de Estados Unidos frente a la política proteccionista del presidente Donald Trump.

Dicha propuesta es congruente con el escenario de incertidumbre actual, e incluso, es algo que México ha intentado hacer desde hace varios años. Sin embargo, es una tarea que no será fácil implementar debido al enorme peso de Estados Unidos para la economía mexicana, así como a su vecindad estratégica. Reflejo de esto es que en 2016 México fue el segundo proveedor de la economía estadounidense, colocándose después de China y antes de Canadá, cuyas exportaciones hacia Estados Unidos sumaron 294 mil 151 millones de dólares (mdd) y concentraron 13.4 por ciento de las importaciones de ese país, alcanzando una participación histórica.

Bajo este contexto, la propuesta de un mayor acercamiento comercial con China llama la atención, y merece una revisión profunda y cautelosa. En primer lugar, si bien el tamaño de su mercado podría equipararse al de Estados Unidos, las condiciones políticas, económicas, sociales e incluso geográficas de la relación bilateral México – China no son equiparables ni permiten por el momento una expansión comercial y de inversión al mismo nivel que con Estados Unidos.

Entre los principales aspectos que es preciso que México evalúe antes de replantear su relación comercial con China, como respuesta al enfoque proteccionista de Trump, se encuentran los siguientes:

Balanza comercial deficitaria

Actualmente, China es nuestro segundo socio comercial, considerado así por la cantidad de importaciones que México realiza del país asiático, y es el tercer destino de exportaciones. En 2015, las exportaciones a China alcanzaron 4,885 mdd (1.3 % del total de exportaciones de México), mientras que las importaciones sumaron 69,988 mdd (5.6 % del total de importaciones mexicanas). Por lo tanto, México presenta un alto y creciente déficit comercial: en 2015 la relación importaciones/exportaciones fue de 14:1.

En este intercambio comercial, China exporta a México productos de valor agregado como celdas fotovoltaicas, aparatos electrónicos, accesorios de audio y video, juguetes, videojuegos, entre otros; mientras que China importa de México en su mayoría materias primas como metales, minerales, plásticos, caucho, productos químicos, cuero y equipos electromecánicos y de transporte.

Ante este desequilibrio en la balanza comercial, así como la disminución en los precios de las materias primas (minerales, metales, petróleo), es urgente que México impulse la creación de empresas transformadoras que agreguen valor a esas materias primas y fabriquen bienes finales, de tal modo que resulte más fácil y menos costoso innovar que importar estos bienes finales de China. De esta manera, México podría diferenciarse de los países latinoamericanos que se han especializado en la proveeduría de materias primas. Asimismo, es indispensable fomentar la complementación china en sectores clave para México, como el petroquímico, el automotriz, la minería y siderurgia, el textil y de confección, entre otros.

Bajo nivel de inversión extranjera directa (IED)

A pesar de que China es nuestro segundo socio comercial, México recibe 0.1 % de la IED proveniente de este país. En contraste, otros países de América Latina como Brasil, Perú y Argentina, tienen una mayor participación en este rubro. De 2013 a 2015, estos países recibieron el 2.1 %, 1.9 % y 1.8 % de inversión respectivamente.

En este ámbito, el reciente acercamiento entre ambos gobiernos ha generado nuevos instrumentos para materializar la inversión china en México, como el Fondo de Inversión México – China administrado por la Corporación Financiera Internacional (IFC) del Banco Mundial, que está principalmente destinado a financiar proyectos en los sectores de hidrocarburos y generación de energía (y promover la participación de empresas chinas en proyectos en México); así como la entrada de entidades financieras a México, como el Banco Comercial e Industrial de China (ICBC), interesadas en invertir en proyectos energéticos.

La incipiente participación de consorcios chinos en licitaciones derivadas de la reforma energética, es muestra del enorme potencial que las reformas estructurales pueden generar en términos de oportunidades de inversión china en proyectos de hidrocarburos, energía, gas, entre otros sectores, en México.

Bajo flujo turístico

Uno de las opciones a explorar, además de la actividad comercial, es la expansión de servicios como el turismo. A pesar de que China es el principal país exportador de turistas al exterior, con alrededor de 130 millones de viajeros en el 2015, México aun no es capaz de atraer suficiente turismo chino, debido a la falta de una estrategia integral y consistente en la materia. Por lo tanto, es preciso que México comience a trabajar en una agenda en turismo, que contemple aspectos como campañas de comunicación, logística, infraestructura y capacitación de servicios turísticos.

Más allá de los aspectos comerciales y de inversión, el mayor reto del gobierno mexicano será concretar un diálogo político y sólido con China en el marco de la Asociación Estratégica Integral, el cual no ha estado libre tensiones desde su establecimiento, y que dependerá de un esfuerzo institucional entre los sectores público, privado y académico, que hasta el momento no se ha logrado. Solo de esta manera el dragón asiático podrá ser un factor de diversificación real para México.

 

* Karina Tamayo es investigadora en @IntPublica.

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