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El desperdicio de desperdiciar
La mayor cantidad de desperdicio se da en los hogares. Aproximadamente, el 42% de la comida en un hogar, se tira a la basura. Y de este 42% de desperdicio, el 60% podría prevenirse. El efecto que esto podría tener en el medio ambiente, es casi equivalente a tener 20% menos coches en las calles.
Por Inteligencia Pública
3 de septiembre, 2015
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Por: Mariana Gómez Sánchez (@gsmmariana)

Una vez más utilizamos este espacio para ofrecer un poco de información que nos sirve a todos sobre el uso de nuestros recursos. Anteriormente, hemos enfatizado el hecho de que no tenemos tanto un problema de escasez de recursos, sino del mal uso que hacemos de ellos, tal es el caso del agua y la energía. No menos preocupante es el desperdicio de alimentos, la materia de este artículo.

Se calcula que el un tercio de toda la comida que se produce en el mundo se desperdicia, lo cual representa un trillón de dólares aproximadamente anuales, a nivel global. México supera esta estadística, pues pierde 37% de los alimentos que produce. Lo que se traduce en más de 100 mil millones de pesos.

Para darnos una idea de lo que esto significa, cada año, los países industrializados desperdician casi la misma cantidad de comida que la producción de alimento del África Subsaharianana. En Canadá, por ejemplo, el desperdicio de comida representa 31 billones de dólares al año, esto es casi mil dólares por persona (16,500 pesos).

Desgraciadamente, las consecuencias de este desperdicio no son tan visible a los ojos de todos los que hemos desperdiciado comida alguna vez. Entre las más graves encontramos:

  • Aumenta el cambio climático: los desperdicios de comida terminan en un relleno que con el tiempo se convierte en una fuente significante de Metano – un potente gas de efecto invernadero.
  • Promueve el hambre y la pobreza: el desperdicio genera que el recurso sea escaso y aumente su costo, y lo hace menos costeable para aquellos con menores ingresos.
  • Genera un desperdicio de agua: para producir alimentos se utiliza una gran cantidad de agua. El desperdicio de agua en alimentos que no se consumen en el mundo es 350 veces el agua que necesita el Distrito Federal al año.

¿De qué manera se desperdicia la comida?

Gran cantidad de comida se pierde durante el proceso de producción y transporte. En la industria alimenticia, ya existen iniciativas –por ejemplo de Nestlé o Unileve – para reducir el desperdicio en la producción en un 50% para 2025. Sin embargo, la mayor cantidad de desperdicio se da en los hogares. Aproximadamente, el 42% de la comida en un hogar, se tira a la basura. Y de este 42% de desperdicio, el 60% podría prevenirse. El efecto que esto podría tener en el medio ambiente, es casi equivalente a tener 20% menos coches en las calles.

¿Cómo podría disminuir el desperdicio de alimento en los hogares?

Si bien es un problema que implica un cambio de comportamiento por parte del consumidor, nosotros también nos enfrentamos a la falta de información sobre el consumo, por ejemplo, se presume que un tercio de la comida que se tira, no ha llegado a su fecha de caducidad.

Entonces, ¿qué podemos hacer? Aquí algunas ideas:

  1. Planear mejor: existe una clara relación entre la educación o sensibilización sobre el tema y el desperdicio. WRAP (una ONG británica dedicada a reducir el desperdicio) ha encontrado que aquellos hogares en donde se planifica y se hacen listas de alimentos se desperdicia menos comida, que en aquellos en donde se va al supermercado de manera espontánea.
  2. Crear conciencia: no existe un buen conocimiento sobre cómo preservar la comida de mejor manera. Por ejemplo, saber qué tipo de fruta y verdura se guarda en el refrigerador y cuál no, o qué tipo de materiales utilizar para guardar la comida, plástico, aluminio, etcétera, dependiendo de cada alimento.
  3. Reutilizar: a veces nos hace falta un poco de creatividad para darle un uso diferente a las sobras que nos quedaron. Existe una variedad enorme de recetas de comida pensadas en lo que se puede hacer con las sobras; también hay algunas aplicaciones como Handpick o Gojee que nos ofrecen algunas ideas de qué poder hacer con las sobras de los alimentos.
  4. Regular las fechas de caducidad: por un lado, la mayoría de la gente no pone atención a las fechas de caducidad, o no sabe lo que esto significa. Normalmente, la fecha de caducidad indica el momento en el que la comida debe ser consumido preferentemente, pero esto no indica que después de esta fecha, la comida no esté en buen estado. En Estado Unidos, por ejemplo, hasta el 90% de los productos son tirados a la basura antes de su fecha de caducidad. Por otro, las fechas de caducidad de los alimentos, en la mayoría de los casos no están reguladas, ni estandarizadas. En general, no existe un marco regulatorio que establezca el tiempo que pasa de la producción de alimentos a su empaque. Por lo tanto, las fechas de caducidad, normalmente no obedecen las normas de salubridad que deben cubrir los alimentos.

Lo que vemos aquí es una falta de información sobre cómo aprovechar el desperdicio de comida, o simplemente cómo no convertir en desperdicio, lo que no lo es. Leer este pequeño texto podría significar un ahorro que va de los seis a los diez mil pesos anuales, por hogar, pues con un poco de información, cada uno de nosotros podríamos desperdiciar menos. Acciones que se verían reflejadas directamente en nuestra cartera.

 

*Mariana Gómez Sánchez es Directora Ejecutiva de @IntPublica.

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