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Energías limpias en la matriz eléctrica, ¿cómo vamos y qué falta?
Para cumplir la meta de generación de electricidad en los próximos años, se necesita la instalación de alrededor de 33 Gigawatts (GW) de capacidad de energía limpia, lo cual representa incrementar tres veces la infraestructura que tenemos actualmente y tener una inversión total de 75 mil millones de dólares, es decir, 5 mil millones anuales, lo que representa destinar el 10% de los recursos presupuestados para energía para el 2016.
Por Inteligencia Pública
5 de noviembre, 2015
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Por: Liliana Estrada (@LilianaEG145)

En 2008 la Ley para el Aprovechamiento de Energías Renovables y el Financiamiento de la Transición Energética (LAERFTE) estableció como meta una participación máxima de 65% de combustibles fósiles en la generación de energía eléctrica para el año 2024. Además, la Ley General de Cambio Climático (LGCC) mandata que el restante 35% de la generación de electricidad deberá ser por energías limpias para ese mismo año. Esto es, con la finalidad de garantizar una matriz eléctrica más sustentable, el país debe generar el 35% de su electricidad por estas fuentes a 2024.

Actualmente, como se puede observar en la Gráfica 1, el porcentaje de energías limpias en la matriz eléctrica es de 21%, de los cuales el 13% corresponde a energía hidráulica, el 5% a energía nuclear y el 3% a energía eólica, solar y geotérmica. No obstante la cifra anterior, la generación por dichas energías ha disminuido de manera considerable en un 12%, pues en 2008 el porcentaje que ocupaban era de 24% (SENER, 2015).

Generación de Electricidad por tecnología

Lo anterior significa que, para cumplir la meta de generación en los próximos años de acuerdo con un estudio publicado la semana pasada por PricewaterhouseCoopers (PwC) y la Comisión de Estudios del Sector Privado para el Desarrollo Sustentable (CESPEDES), se necesita la instalación de alrededor de 33 Gigawatts (GW) de capacidad de energía limpia, lo cual representa incrementar tres veces la infraestructura que tenemos actualmente. Asimismo, se requiere una inversión total de 75 mil millones de dólares, es decir, 5 mil millones anuales, lo que representa destinar el 10% de los recursos presupuestados para energía para el 2016.

Por tanto, el reconocimiento de la meta no es suficiente, ya que su materialización representa un reto importante principalmente para las instituciones encargadas de incentivarlas y desarrollarlas. De hecho, aún se duda que para el 2024 pueda cumplirse la meta si no se aprueban mecanismos y fines a corto plazo para su integración en la matriz eléctrica.

En este sentido, un gran esfuerzo para cumplir la meta del 35% es la Iniciativa de Ley de Transición Energética (LTE), pues plantea metas y rutas intermedias, lo cual brinda certidumbre sobre el incremento esperado en capacidad de generación limpia para los próximos años. Además, incorpora prácticas sustentables y sostenibles para la explotación y el uso de la energía y de los recursos naturales que garantizan el crecimiento económico y bienestar social. Sin embargo, a pesar de que dicha iniciativa fue aprobada en diciembre 2014 por la Cámara de Diputados, se encuentra paralizada en la Cámara de Senadores por la presión y desinformación de grupos económicos que promueven la utilización de fuentes fósiles, bajo la justificación de que México no es considerado uno de los principales emisores de gases de efecto invernadero (GEI).

No obstante, no aprobar la LTE -y con ello establecer rutas para el cumplimiento de la meta de generación por fuentes limpias- impide que el país cumpla con sus metas de mitigación de GEI, crezca su Producto Interno Bruto (PIB) y se generen empleos. Pues, se estima que esto permitiría incrementar el PIB en 45 mil millones de dólares y generar más de 180 mil empleos para 2029, así como mitigar alrededor de 46 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (MtCo2e), lo cual representa el 13% de las emisiones que México tiene que reducir al 2020. (PwC y CESPEDES, 2015)

Además, representaría falta de seriedad del país para firmar el acuerdo de cambio climático en la vigésima primera Conferencia de las Partes (COP) de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), conocida comúnmente como COP 21, próxima a celebrarse en Paris los primeros días de diciembre, pues uno de los objetivos es lograr una economía baja en carbono por el uso de energías limpias y sobre todo renovables.

Por otra parte, México quedaría fuera de la tendencia de generación de energía eléctrica, pues actualmente el 50% de la electricidad en el mundo no solo se produce por energías limpias sino por renovables. Porcentaje que se visualiza se incremente al 75% para el 2030. Asimismo, permanecería atrás de los países centroamericanos, por ejemplo de Honduras, Costa Rica, Nicaragua y Guatemala, ya que éstos generan más del 40% de su energía por estas fuentes (Market Outlook Bloomberg New Energy Finance, 2030).

Por lo tanto, el cumplimiento de la meta de generación debe ser una prioridad para el país, pues no solo proporciona beneficios económicos sino también medioambientales. Además, garantiza la seguridad energética mediante una matriz de electricidad diversificada con menor dependencia de la variabilidad de los combustibles fósiles, lo que a su vez permite acceder a mejores tecnologías y tarifas eléctricas.

No obstante, cabe mencionar que aunque se ha privilegiado el desarrollo de grandes hidroeléctricas y la energía nuclear, estas fuentes mantienen grandes impactos para el medio ambiente y las personas. Por ello, no solo es importante integrar las energías limpias a la matriz eléctrica, sino también incrementar la participación de renovables para avanzar a una verdadera economía sustentable.

 

* Liliana Estrada es investigadora en temas de transición energética y cambio climático de @IntPublica.

 

 

Las energías limpias son aquellas que en su proceso de extracción, transformación y distribución generan pequeños impactos ambientales y sociales. Entre ellas se encuentran la energía geotérmica, solar, eólica, la hidroeléctrica, la nuclear, la cogeneración eficiente y la biomasa. (Artículo 3 de la Ley de la Industria Eléctrica)

De acuerdo al Artículo Segundo Transitorio de la Ley General de Cambio Climático (LGCC), México debe reducir al año 2020 un treinta por ciento de emisiones, es decir, 288 MtCo2e.

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