Hay otra forma de producir electricidad - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Inteligencia Pública
Por Inteligencia Pública
Somos una organización dedicada al análisis de políticas públicas y a la creación de conteni... Somos una organización dedicada al análisis de políticas públicas y a la creación de contenidos, a través del procesamiento de información especializada. Nuestro objetivo es contribuir a detonar el desarrollo del país generando ideas innovadoras, prácticas y aplicables a la realidad.  Somos especialistas en finanzas públicas, transparencia y rendición de cuentas, gestión por resultados, evaluación de políticas públicas, sistema de justicia y medio ambiente.  Puedes consultar nuestras publicaciones en inteligenciapublica.com. (Leer más)
Hay otra forma de producir electricidad
La generación distribuida es la generación o almacenamiento de energía a pequeña escala lo más cerca del lugar del consumo, como hogares, edificios y espacios públicos. El reglamento de la Ley de Transición Energética debe establecer rutas de acción y mecanismos de financiamiento para promover su desarrollo.
Por Inteligencia Pública
10 de noviembre, 2016
Comparte

Por: Liliana Estrada (@LilianaEG145)

Actualmente, el sector eléctrico en México se encuentra en un periodo de transición en el cual se están implementando los primeros pasos para la utilización de energías limpias y, con ello, avanzar hacia un desarrollo bajo en carbono. Uno de los instrumentos que instituye la Reforma Energética y sus leyes secundarias para lograr la transición energética es la generación distribuida, la cual cambia la forma centralizada y a gran escala de producir electricidad en el país.

La generación distribuida es la generación o almacenamiento de energía a pequeña escala (menor a 0.5 Megawatts, MW) lo más cerca del lugar del consumo, esto es, la posibilidad de producir electricidad desde diferentes partes como hogares, edificios, espacios públicos o instalaciones con bajos consumo de energía. Ello se logra a través del uso de tecnologías que aprovechen fuentes renovables como la solar, eólica, hidroeléctrica y biogás a partir de residuos sólidos (basura) (SENER, 2014). Asimismo, este tipo de generación se caracteriza por poder destinarse para diferentes usos tales como electrificación de deferentes zonas urbanas o rurales, abastecimiento del consumo propio de energía o vender electricidad a la red eléctrica nacional, lo cual permite tener varios beneficios de carácter económico, técnico, social y ambiental y con ello, garantizar el abasto eficiente de la energía eléctrica.

En el ámbito económico, una de las ventajas de la generación distribuida es la posibilidad de generar ahorros e ingresos para los consumidores y el gobierno federal. Esto es que, para los consumidores, se calcula que la instalación de un sistema de generación puede reducir alrededor de 70 % los costos del recibo de la luz (Rodríguez, 2013), mientras que para el gobierno federal podría reducir los subsidios anuales que se destinan a las tarifas eléctricas, los cuales en el 2015 ascendieron a $ 60,332 millones de pesos (CFE, 2015). Igualmente, permite la creación de empleos y empresas, ya que será necesario desarrollar empresas y personal capacitado que diseñen, comercialicen e instalen las tecnologías de generación (paneles solares, aerogeneradores, biodigestores, etc.).

Con respecto al ámbito técnico, dicho tipo de generación permite reducir las pérdidas eléctricas que se producen en la red al distribuir la energía a los consumidores, ya que al producir la electricidad cerca de los lugares de consumo no hay que recorrer grandes distancias para abastecer la demanda. Conviene destacar que en México se pierde alrededor del 14.36 % de la energía (40.7 Terawatts – hora, TWh) que se transmite en la red, lo cual representa ingresos por $ 42.2 millones de pesos (CFE, 2015).

En el ámbito social, la generación distribuida permite reducir la pobreza energética de más de 605 mil viviendas en México (INEGI, 2010) que carecen del acceso al servicio de electricidad, ya que es posible la electrificación de hogares y zonas con alto índice de marginación sin la necesidad de expandir la red eléctrica. De igual manera, la posibilidad de vender energía a la red eléctrica podría generar ingresos extras para los consumidores, los cuales pueden ser reinvertidos al pago de la tecnología de generación o los propósitos que se consideren pertinentes.

Por último, respecto al ámbito ambiental, este tipo de generación permite el uso de energías limpias y renovables, lo cual contribuye al cumplimiento de las metas de participación mínima de fuentes limpias en la generación de energía eléctrica (25 % para el año 2018, del 30 % para 2021 y del 35 % para 2024). Lo anterior permite la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), ya que se rompe con la dependencia de combustibles fósiles de nuestro país.

En este sentido, la legislación energética, principalmente la Ley de la Industria Eléctrica (LIE) y la Ley de Transición Energética (LTE), establecen que los sistemas de generación distribuida deben tener acceso abierto y no indebidamente discriminatorio a la red eléctrica, así como el acceso a los mercados donde pueda vender su producción de energía. Además, plantean la elaboración de un estudio para evaluar los beneficios de la generación distribuida para el país, al igual que desarrollar los mecanismos e incentivos necesarios para el financiamiento de las tecnologías, y la capacitación y certificación de las empresas y cadenas de valor.

No obstante lo anterior, la propuesta del Reglamento de la Ley de Transición Energética -el cual se encuentra en consulta en la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (COFEMER)- no retoma los mecanismos que plantean la LIE y la LTE a fin de establecer la ruta de acción que deberá de seguir la Secretaría de Energía (SENER) y la Comisión Reguladora de Energía (CRE) para promover la generación distribuida. Por lo tanto, es vital que se retomen dichos mecanismos a fin de reducir los espacios de discrecionalidad y se tenga certidumbre sobre el proceso a través de los cuales (los “cómo”) serán implementados cada uno de los mecanismos para el financiamiento de las tecnologías, la definición de la contraprestación (cuota por la venta de energía), la capacitación y la certificación de las empresas y cadenas de valor, así como los procesos de interconexión.

Si bien la elaboración del estudio para evaluar los beneficios de la generación distribuida representa una de las estrategias para sensibilizar a la población y a los actores claves del uso de estas tecnologías, aún es necesario que se diseñe una política pública nacional que contemple metas de generación por dicha forma, los incentivos fiscales y económicos y las formas de comercialización. Esto, con la finalidad de que la generación distribuida sea considerada como una de las formas para alcanzar el cumplimiento de las metas de generación de energía eléctrica al 2024, y parte de las acciones prioritarias a impulsar en el Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional (PRODESEN).

En cuanto a los procedimientos de interconexión a la red, es esencial que el Manual de Interconexión de Centrales de Generación con Capacidad Menor a 0.5 MW contemple mecanismos que permitan que la contraprestación sea un proceso fácil de calcular y monitorear por los consumidores, tal como el esquema de medición neta (Net Metering), a fin de que los productores reciban pagos como si estuvieran generando la electricidad desde la planta central (ej. CFE) (Sasse y González, 2016). Igualmente, en dicho manual debe eliminarse las restricciones sobre la capacidad a instalar en diferentes entidades federativas, tal es el caso de Baja California Sur donde se limita hasta 10 MW totales de capacidad instalada sin ninguna justificación técnica, afectando a uno de los estados con más potencial de energía renovables del país, principalmente solar.

En suma, la generación distribuida es una gran oportunidad para brindar importantes beneficios para el país y sobre todo, para los consumidores de energía eléctrica. No obstante, la falta de reglamentación y las rutas de acción, así como la ausencia de mecanismos de financiamiento, podrían poner en riesgo su desarrollo y no hacer rentable y viable la adquisición de tecnologías limpias.

 

* Liliana Estrada es investigadora en @IntPublica.

 

 

Ver estudio de Daniel Chacón Anaya sobre Generación distribuida, solución al subsidio eléctrico. Disponible aquí.

Por pérdidas eléctricas se entiende a la electricidad que se produce pero que no llega a los usuarios finales, ya sea por la falta de mantenimiento y obsolescencia de las redes de transmisión y distribución, así como por el robo de luz a través de instalaciones no autorizadas (diablitos) y alteraciones en los medidores de luz.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.