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México ante la vulnerabilidad hídrica: menos discurso, más acción
Dado que el cambio climático y sus efectos son inminentes, es necesario que las acciones de gobierno, desde el orden federal hasta el municipal, se orienten a educar de manera efectiva a la población en términos de adaptación y mitigación.
Por Inteligencia Pública
7 de julio, 2016
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Por: Carmen Ménendez (@mariacarmen1190)

De acuerdo con un comunicado de prensa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) –organismo público descentralizado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT)– lanzó en días pasados una nueva edición del Atlas de Vulnerabilidad Hídrica ante el Cambio Climático, con el fin de “convertirse en una herramienta dinámica para la toma de decisiones relacionadas con la sustentabilidad hídrica”.

Este instrumento de investigación incluye un índice de vulnerabilidad social, el cual provee información sobre los municipios con mayor vulnerabilidad ante los efectos del cambio climático; proyecciones climáticas que, de manera general, reflejan aumentos en la temperatura y disminuciones en las precipitaciones; índices de vulnerabilidad y riesgo frente a lluvias y ciclones tropicales; vulnerabilidad hídrica del agro mexicano y, finalmente, un índice de riesgo en la calidad del agua con base a distintos escenarios de cambio climático en el país.

Cabe mencionar que el Atlas generado corresponde a una actualización de una edición pasada, presentada en el año 2010 por Juan Rafael Elvira Quesada, quien fungió como Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales durante la administración de Felipe Calderón. Lo anterior adquiere relevancia al hacer una reflexión sobre este tipo de instrumentos como herramientas para dar sustento a la toma de decisiones y, esencialmente, a la asignación de recursos necesarios para generar políticas acordes a sus resultados.

Si bien los atlas de riesgo pueden arrojar información de valioso carácter, el riesgo ante fenómenos como el cambio climático varía todo el tiempo, razón por la cual se desvanece el sentido de estos instrumentos, sobre todo cuando no cuentan con una actualización constante y su edición se reduce a una obligación institucional cada sexenio. Además, la información no se presenta en un formato que permita trabajar con los datos generados, lo cual obstaculiza que, más allá de un análisis descriptivo, la sociedad –y el propio gobierno en todos sus niveles– tenga la posibilidad de usar tal información.

Desde hace más de un lustro nuestro país ya contaba con un atlas de riesgo enfocado al tema del agua, en cuya presentación se señala como objetivo el “(…) fortalecer y brindar sustento a la toma de decisiones más adecuadas para mitigar los efectos (…)” del cambio climático. De tal modo, la retórica relativa a los efectos potencialmente negativos de este fenómeno hace énfasis en la necesidad de generar alternativas para la mitigación y adaptación de los mismos, toda vez que el cuidado del entorno es condición necesaria para la supervivencia humana y, por tanto, de México y su población; sin embargo, esto no guarda correspondencia significativa con las prioridades de gobierno.

Dentro de la estructura programática del Ramo 16 del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para el 2016, al enlistar los rubros en que la SEMARNAT enfocará sus esfuerzos no se hace referencia a la necesidad de generar estrategias y políticas que permitan la adaptación efectiva a los efectos del cambio climático en materia de agua, así como la mitigación de riesgos al respecto (principalmente en aquellas zonas que presentan mayor grado de vulnerabilidad), pese a la existencia de un enfoque transversal para tales fines.

En este sentido, programas presupuestarios como el S074 Programa de Agua potable, Alcantarillado y Saneamiento, S217 Programa de Apoyo a la Infraestructura Hidroagrícola, U015 Programa de desarrollo organizacional de los Consejos de Cuenca, E001 Operación y mantenimiento de infraestructura hídrica, K007 Infraestructura de agua potable, alcantarillado y saneamiento, no integran en sus objetivos una orientación al desarrollo de estrategias de adaptación ante la vulnerabilidad hídrica, o planes para comunicar a la sociedad la situación en que se encuentran y los riesgos potenciales.

Solamente en el caso del programa E015 Investigación en Cambio Climático, Sustentabilidad y Crecimiento Verde se incluye entre sus objetivos la necesidad de proveer a los tomadores de decisiones con información en las materias de investigación del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, aunque no específicamente en materia de agua; asimismo, el programa N001 Atención de emergencias y desastres naturales presenta un enfoque preventivo, pues en sus objetivos contempla que los municipios en riesgo por fenómenos hidrometeorológicos cuenten con planes y programas preventivos y de emergencias.

Dado que el cambio climático y sus efectos son inminentes, es necesario que la adaptación al mismo se ubique en la esfera de la acción política y ya no solamente de la retórica; las acciones de gobierno, desde el orden federal hasta el municipal, deben orientarse a educar de manera efectiva a la población en términos de adaptación y mitigación, de manera tal que se facilite la generación de estrategias y operación de planes de respuesta adecuados ante las emergencias, con el fin de disminuir los costos sociales y económicos.

Al efecto, es necesario que todos los programas presupuestarios que guarden relación con el manejo de recursos hídricos estén cobijados bajo un enfoque de manejo sustentable, basado en acciones que permitan garantizar el acceso a agua potable a las generaciones presentes y futuras, mediante la minimización de riesgos en todo el país, con especial énfasis en los sitios con mayor vulnerabilidad. En este sentido, el aprovechamiento de la información disponible permitirá transitar de una fase inerte de diagnóstico para hacer posible el impulso de acciones de adaptación a los impactos del cambio climático en el recurso hídrico.

 

* Carmen Menéndez es Investigadora en @IntPublica.

 

 

 

Ver comunicado de prensa de CONACYT

Ver Presentación del Atlas de Vulnerabilidad Hídrica en México ante el Cambio Climático, edición 2010.

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