Necrofilia Intelectual - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Inteligencia Pública
Por Inteligencia Pública
Somos una organización dedicada al análisis de políticas públicas y a la creación de conteni... Somos una organización dedicada al análisis de políticas públicas y a la creación de contenidos, a través del procesamiento de información especializada. Nuestro objetivo es contribuir a detonar el desarrollo del país generando ideas innovadoras, prácticas y aplicables a la realidad.  Somos especialistas en finanzas públicas, transparencia y rendición de cuentas, gestión por resultados, evaluación de políticas públicas, sistema de justicia y medio ambiente.  Puedes consultar nuestras publicaciones en inteligenciapublica.com. (Leer más)
Necrofilia Intelectual
Después de casi dos años de conocimiento sobre la deficiencia en cuanto a las bases de datos oficiales con respecto a los homicidios presuntamente relacionados con la delincuencia organizada, las únicas certezas con las que contamos son que la información no es completa, no es confiable, no es completamente viable y no podemos replicarla a través del tiempo. ¿De veras ésta es la única forma de medir y combatir la violencia?
Por Inteligencia Pública
20 de junio, 2013
Comparte

Por: Mónica Sigüenza (@Monsiguenza ) y Martha López (@Mapsss)

Esta columna la escribimos a manera de provocación a todos nosotros quienes, desde la sociedad civil, tratamos de crear un cambio en el rumbo de México, específicamente, en materia de seguridad pública. Para iniciar la discusión,  se plantea la pregunta ¿qué fue primero: el análisis de la generación de información o la evaluación de las políticas respecto a seguridad?

Con el objetivo de evaluar el desempeño e impacto sobre las políticas públicas enfocadas a la estrategia de seguridad pública del sexenio anterior, nosotros, la sociedad civil, nos enfrentamos al reto de indagar sobre la información oficial correspondiente a los homicidios presuntamente relacionados con la delincuencia organizada; esto con el propósito de obtener respuesta y generar un diagnóstico claro sobre lo que acontecía en el contexto nacional. Es justificable comprender que nuestra primera aproximación fuera este tipo de información ya que era lo único disponible hasta ese momento para tratar de evaluar la situación (además de ser una herramienta internacionalmente aceptada para medir la violencia).

Sin embargo, después de casi dos años de conocimiento sobre la deficiencia en cuanto a las bases de datos oficiales con respecto a los homicidios presuntamente relacionados con la delincuencia organizada, las únicas certezas con las que contamos son que la información no es completa, no es confiable, no es completamente viable y no podemos replicarla a través del tiempo (por mucho que sean nuestros esfuerzos por lograrlo). Al final de cuentas, estamos tratando de trazar directrices sobre una realidad confusa y poco medible.

Desde nuestra perspectiva, creemos que nos cerramos a la posibilidad de entender este fenómeno. Es decir, caímos en la trampa de suponer que esta era la única manera de medir la violencia y, sobre todo, combatirla.

El tema de (in)seguridad se incertó en la agenda pública como prioridad en sexenio pasado bajo una estrategia con objetivos y metas poco claras y casi imposible de evaluar su avance y resultados. Esto se puede ver reflejado en lo que expone Eduardo Guerrero en su artículo: la estrategia fallida de la administración anterior se centra en no contar con una línea base ni camino específico conforme el cual evaluar – e incluso proponer- cualquier acción.

Aunado a esto podemos mencionar que el resultado fallido se ve reflejado no sólo en el planteamiento de los problemas y las estrategias sino desde los análisis cuantitativos y aquellos de percepción de seguridad de las personas.

A partir de esto, los análisis cuantitativos respecto a la estrategia de seguridad se basaron en las cifras de los fallecimientos por presunta rivalidad delincuencial, lo cual dejó de lado otros tipos de delitos relacionados con el crimen organizado.

La propuesta es la siguiente: cambiemos el enfoque, centremos la discusión en los temas relevantes que se llevarán a cabo en el presente gobierno en materia de seguridad y justicia. Tenemos la oportunidad de crear una línea base bajo la cual podremos dar un seguimiento puntal a la estrategia nacional de seguridad pública. Para ello, se plantean las siguientes preguntas ¿cuáles serán las políticas de seguridad para el nuevo gobierno? ¿Qué estrategias consideramos las adecuadas para combatir al crimen organizado? ¿Qué tipo de resultados esperamos respecto al tema de seguridad en este nuevo gobierno? y ¿Cómo se van a medir?

Estas preguntas están planteadas a partir de la necesidad de superar la etapa de diagnóstico y  tratar de enfocarnos en la etapa de diseño de las políticas públicas de seguridad –aún con los datos deficientes que se tienen- para así avanzar hacia un país más seguro.

Una realidad es que a pesar de no conocer los cómos ni los cuándos respecto a los temas de seguridad en el nuevo sexenio, en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 se ha planteado como una de las cinco metas nacionales tener un México en Paz, es decir el qué.

Lo que sabemos hasta el momento es que se abordará el problema desde diferentes aristas y de manera transversal: la prevención de la violencia (programa planteado desde el sexenio anterior pero con un bajo perfil), la procuración e impartición de justicia y, en suma, el fortalecimiento del Estado de Derecho.

Cuadro IntPublica 20jun13

En cuanto al presupuesto, se planea destinar en el año 2013 para el Ramo 36 “Seguridad Pública” alrededor de 41, 217 millones de pesos. Además, se consideran aproximadamente 2, 570 millones de pesos en subsidios para las entidades federativas que cuenten con equipamiento y reorganización del mando policial y para el Programa Nacional de Prevención del Delito se consideraron 2, 500 millones de pesos.

Lo que sigue es dar seguimiento a los indicadores específicos que se plantearán en las estrategias transversales que se estipularon en “Lineamientos para dictaminar y dar seguimiento a los programas derivados del Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018”, para obtener mayores certezas sobre el cómo se atenderá el tema de seguridad pública en los próximos años y saber qué es lo que estaríamos esperando como resultados.

Nuestra propuesta desde la sociedad civil organizada -si es que queremos colaborar de una manera proactiva- debería ser entonces: apoyar en delimitar los qués, aterrizar los cómos y diseñar -junto con la autoridad de los tres niveles de gobierno- los mecanismos de evaluación, así como las características que deberán tener la información que nos permita medir el cumplimiento de objetivos.

 

* Mónica Sigüenza y Martha López son investigadoras en Inteligencia Pública @IntPublica

 



Diario Oficial de la Federación. “Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018” Pp. 39 consultado el 17 de junio de 2013 aquí.

Cámara de Diputados. “Presupuesto de Egresos de la Federación 2013” consultado el 17 de junio de 2013 acá.

 

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.