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Inter(sex)iones
Por DSyR CIDE
Este es el blog del Área de Derechos Sexuales y Reproductivos del CIDE. Es un espacio para refle... Este es el blog del Área de Derechos Sexuales y Reproductivos del CIDE. Es un espacio para reflexionar sobre los diferentes puntos de conexión que existen entre el derecho, el género, la sexualidad y la reproducción. (Leer más)
¿El derecho a qué lactancia?
De acuerdo con cifras oficiales, las madres trabajadoras fuera del hogar amamantan en un menor porcentaje y por menos tiempo. Esto, en el contexto de una legislación que establece temporalidad para la lactancia durante el horario de trabajo, pero no la infraestructura adecuada para hacerlo.
Por DSyR CIDE
27 de mayo, 2014
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Por: Regina Larrea Maccise (@rlmaccise)

En las últimas semanas se han desatado varios debates en los medios de comunicación y en las redes sociales en torno a la primera etapa de la campaña de lactancia del Gobierno del Distrito Federal (GDF). Un tema que ha estado presente en dicho debate es el relativo a la difícil tarea de hacer compatibles a la lactancia y al trabajo remunerado fuera del hogar. Esta cuestión, que puede verse como un problema estructural que resulta de concebir al trabajo de cuidado y al trabajo remunerado como ámbitos completamente separados, que se resuelven con una supuesta división sexual del trabajo absoluta, estuvo ausente en esta primera etapa de la campaña del GDF, y no parece resolverse del todo en las siguientes.

Las estadísticas disponibles sobre lactancia indican lo siguiente respecto de las madres en el D.F.:

Madres en el D.F.
Duración de la lactancia materna 6.7 meses
Lactancia materna alguna vez durante los primeros 24 meses 94.5%
Lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses 14.9%
Lactancia materna preponderante durante los primeros 6 meses 24.6%
Lactancia hasta los 12-15 meses 37.1%

 

Estos números cambian significativamente cuando se ven desde la condición de empleo de la madre (estas estadísticas no están por región):

 

Madres empleadas fuera del hogar Madres no empleadas fuera del hogar
Duración de la lactancia materna 4.6 meses 9.0 meses
Lactancia materna alguna vez durante los primeros 24 meses 92.6% 94.1%
Lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses 10.8% 15.6%
Lactancia materna preponderante durante los primeros 6 meses 21.3% 26.4%
Lactancia hasta los 12-15 meses 28.2% 40.5%

 

Como se observa, las madres trabajadoras fuera del hogar amamantan en un menor porcentaje y por menos tiempo. Nótese la gran disparidad en la duración de la lactancia, en la lactancia exclusiva y en la lactancia que va más allá de los primeros 6 meses.

Más allá de los debates abstractos sobre el estatus jurídico de la lactancia, es un hecho que en nuestro sistema jurídico se encuentra reconocida como parte del régimen de derechos laborales de las madres trabajadoras. El artículo 123 de la Constitución, tanto en su apartado A (fracción V.) como B (fracción XI, inciso c.) otorga a las madres trabajadoras en el periodo de lactancia dos descansos extraordinarios de media hora para alimentar a sus hijos e hijas. El apartado B añade –vagamente– que recibirán “ayudas para la lactancia”.

La Ley Federal del Trabajo (LFT) (apartado A) reconoce el derecho a los dos descansos mencionado por un término máximo de seis meses, de media hora cada uno y “en lugar adecuado e higiénico que designe la empresa”. Cuando lo anterior no sea posible, prevé la alternativa de reducir en una hora su jornada laboral, siempre y cuando lo acuerde con el empleador.

La LFT adiciona otro tipo de protección a la lactancia no previsto en la Constitución, pues prohíbe que las trabajadoras trabajen en “labores insalubres o peligrosas, trabajo nocturno industrial, en establecimientos comerciales o de servicio después de las diez de la noche, así como en horas extraordinarias”, cuando medie peligro a su salud, y sin que ello afecte su salario o prestaciones laborales.

Por su parte, la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, Reglamentaria del Apartado B) del Artículo 123 Constitucional (LFTSE) –que abarca a quienes trabajan en las dependencias de los Poderes Federales y del Gobierno del Distrito Federal– reconoce el derecho a decidir entre dos reposos diarios, de media hora cada uno, o uno de una hora para amamantar o extraerse leche. Al igual que la LFT, prevé que dichos descansos se den “en lugar adecuado e higiénico que designe la institución o dependencia”. Reconoce también el acceso a la capacitación y fomento para la lactancia. Todo lo anterior debe incentivar, según la LFTSE, “la leche materna sea alimento exclusivo durante seis meses y complementario hasta avanzado el segundo año de edad”.

Los reglamentos en materia de seguridad, higiene y medio ambiente de trabajo de ambas leyes regulan la protección de las mujeres en periodo de lactancia, pero no dicen con mayor precisión cómo debe garantizarse este derecho en los espacios de trabajo.

La normatividad descrita puede caracterizarse como progresista, pues considera a la experiencia de las mujeres madres en la legislación del trabajo. Entonces, ¿a qué se debe la brecha entre las madres que trabajan fuera del hogar y las que no en términos de lactancia? ¿Tiene el derecho algo que ver? Es imposible saber con exactitud, pues no se cuenta con encuestas que den luz al respecto. No obstante, aquí exploro una causa/respuesta probable.

En términos de la legislación, ésta únicamente detalla con precisión el aspecto temporal de los descansos de lactancia, más no la infraestructura que los lugares de trabajo deben garantizar, tal y como un cuarto específicamente destinado a la lactancia, equipado con sillones y refrigeradores. Sólo ordena que exista un lugar “higiénico y adecuado”.

Ahora bien, si existiera algún tipo de reglamentación más detallada, la vaguedad de la ley no sería problemática. Sin embargo, la regulación obligatoria más concreta sobre la lactancia se encuentra principalmente en el sector salud. Tampoco existe algún pronunciamiento de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y/o los tribunales colegiados de circuito que defina las condiciones materiales necesarias para garantizar la lactancia de las mujeres trabajadoras fuera del hogar.

Existe una Norma Mexicana para la Igualdad Laboral entre Mujeres y Hombres (NMX-R-025-SCFI-2012), que consiste en una certificación optativa que pueden solicitar organizaciones públicas y privadas –algo así como un ISO 9000 de la igualdad de sexo/género en el trabajo–. Dos de los criterios para evaluar a la organización solicitante tienen que ver con lactancia:

 

Criterio Cómo se cumple
Divulgación de prácticas de lactancia y alimentación complementaria adecuadas. Difusión de actividades de sensibilización, para fomentar entre el personal la conciliación entre el trabajo y la maternidad o paternidad, incluyendo la lactancia.Difusión de actividades y prácticas encaminadas a promover la lactancia materna y mejorar la alimentación familiar.
Existencia de infraestructura de apoyo para la lactancia. Evidencia física de la existencia de una sala de lactancia privada e higiénica.Si la organización demuestra que adapta infraestructura para la lactancia cuando tiene mujeres lactando pueden darse los dos puntos, si no se contradice con el número de mujeres que en el último año han tomado la licencia de maternidad y tienen más de 6 meses de haber regresado al trabajo. Éste debe ser un espacio privado e higiénico.

 

Sin duda, esta norma elimina la discreción del empleador de decidir unilateralmente qué constituye un espacio “higiénico y adecuado”. Lamentablemente, no es obligatoria.

Incluso si estuvieran reguladas de manera más concreta las condiciones de infraestructura para la lactancia en los espacios laborales, la supervisión del cumplimiento es igual de o más importante.

El tema de los espacios adecuados no es menor, menos aún en una ciudad como el D.F., en la que moverse unas cuadras puede tomar en ocasiones horas. Las madres que trabajan fuera del hogar difícilmente pueden ir a su casa, si cuentan con cuidado privado o familiar, o a la guardería a dar pecho. Es altamente probable que la mayoría se saque leche durante la jornada laboral.

La campaña de lactancia del GDF prevé establecer 92 lactarios en sus dependencias en sus etapas posteriores. Esta medida seguramente se traducirá en una mejor experiencia para las madres trabajadoras fuera del hogar. Sin embargo, no parece ser suficiente. ¿Qué pasa con las madres trabajadoras fuera del GDF? ¿Qué va a hacer la campaña por el derecho de esas madres?

Antes de aseverar que las madres que no dan pecho dan la espalda, hay que mirar en qué condiciones están “decidiendo” cómo ejercer su maternidad. Antes de romantizar a la lactancia, hay que investigar por qué no todas las madres la viven satisfactoria y felizmente. Para todas trabaja el GDF.

 

* Regina Larrea Maccise es abogada por el ITAM, doctoranda en Derecho por la Harvard Law School y feminista.

 

 

Aunque la institución detrás de la campaña sea la Secretaría de Salud local, me parece que para entender por qué hay menos madres dando pecho hay que ver el tema como algo integral es imprescindible. Es muy complicado desconectar los bajos índices de lactancia de las condiciones laborales y sociales que enfrentan las madres trabajadoras fuera del hogar.

El apartado A. del artículo 123 constitucional regula las relaciones laborales de quienes no trabajan para el Estado. El apartado B. regula las relaciones laborales de quienes trabajan para el Estado.

Cabe remarcar que esta previsión más detallada sobre el “lugar adecuado e higiénico” y sobre la capacitación de la lactancia, como parte de la regulación laboral de la lactancia se añadió el 2 de abril de 2014.

Incluyendo la Iniciativa de la Lactancia Materna en la Ciudad de México. Otros ejemplo es la Norma Oficial Mexicana (NOM) NOM-007-SSA2-1993, Atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio y del recién nacido. Criterios y procedimientos para la prestación del servicio. Por cierto, al parecer se intentó actualizar esta NOM con el proyecto de NOM PROY-NOM-007-SSA2-2010, Para la atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio, y del recién nacido, mismo que al parecer no ha corrido su proceso de aprobación según los tiempos marcados por la Ley Federal sobre Metrología y Normalización. No pude encontrar su publicación en el Diario Oficial de la Federación. En la misma línea, el Acuerdo por el que se establecen las directrices para fortalecer la política pública en lactancia materna, publicado el 22 de octubre de 2010.

 

 

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