Digna Ochoa, de defensora de derechos humanos a loca histérica
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
La justicia será feminista o no será
Por La Círcula
El Círculo Feminista de Análisis Jurídico es una organización feminista cuya misión es logra... El Círculo Feminista de Análisis Jurídico es una organización feminista cuya misión es lograr que el derecho sea una herramienta accesible que contribuya a la emancipación y autonomía de las mujeres, lo anterior mediante la divulgación de la cultura jurídica desde una perspectiva feminista y colectiva. (Leer más)
Digna Ochoa, de defensora de derechos humanos a loca histérica
La muerte de Digna Ochoa y los estereotipos de género que se presentaron durante su investigación ocurrieron hace más de veinte años; se esperaría que después de tanto tiempo estos vicios hubieran desaparecido. Desafortunadamente no es así.
Por Ana Laura Velázquez Moreno
26 de enero, 2022
Comparte

Recientemente se publicó la sentencia del caso Digna Ochoa y familiares Vs. México 1. La resolución versa sobre la muerte de Digna Ochoa, una defensora de derechos humanos que representó casos de alto nivel y cuyo reconocimiento traspasó fronteras.  La Corte Interamericana determinó, entre otras cosas, que en la investigación de la muerte de  Digna Ochoa se usaron y aplicaron estereotipos de género que obstaculizaron el procedimiento.

México es un lugar especialmente riesgoso para las defensoras de derechos humanos. Conforme a la relatora especial sobre este tema, nuestro país destaca por ser uno de los que presentan mayor cantidad de personas defensoras asesinadas.2 La situación se complejiza cuando son mujeres quienes realizan esta labor. Al respecto, la Corte Interamericana destacó que las mujeres defensoras de derechos humanos tienen que enfrentar obstáculos adicionales, tales como ser estigmatizadas, recibir comentarios misóginos, o  que  por el hecho de ser mujeres sus denuncias no son tomadas con seriedad.3 Además, es común que sean amedrentadas con amenazas de violencia sexual y que sean víctimas de feminicidio y violación, entre otro tipo de violencias.4

A esta situación de riesgo se suma que, en muchas ocasiones, el ser una persona defensora de derechos humanos en México es un trabajo precarizado. Son contadas las organizaciones dedicadas a la defensa de derechos humanos que ofrecen a su personal prestaciones laborales básicas como seguridad social. Es común que quienes dedican su vida laboral a esta tarea tengan contratos a corto plazo o trabajen en calidad de consultoras. Esto, en el supuesto que el dedicarse a defender derechos humanos sea un trabajo con retribución económica y una actividad a la que la persona se dedique por elección. En muchos otros casos, quienes desempeñan estas actividades lo hacen sin recibir un sueldo debido a que no tienen otra opción, ya a que el bienestar de su comunidad, el acceso a la justicia por casos como la desaparición o el asesinato de un ser querido, o la salvaguarda de su vida misma, dependen de ello. Esta situación tiene un impacto en la calidad de vida, la salud, la seguridad e incluso en la integridad de quienes defienden derechos humanos.

El caso de Digna Ochoa toma especial relevancia debido a su renombre como defensora y por el contexto en el que ocurrió su muerte. Después de haber sufrido una serie de amenazas relacionadas con su activismo, el 19 de octubre de 2001 Digna Ochoa fue hallada sin vida, con un disparo en la cabeza y otro en la pierna. A pesar de las amenazas que había sufrido, se descartó que Digna hubiera sido víctima de homicidio y se determinó que no era procedente el ejercicio de la acción penal, ya que lo más probable era que su muerte se debiera a un “suicidio disimulado”.5

Durante la investigación ocurrieron diversos sucesos encaminados a manchar la imagen de Digna. En palabras de la abogada Karla Michelle, también defensora de derechos humanos y representante del caso, la estrategia de las autoridades fue desacreditarla, hacerla ver “como una loca” y  sustentar la hipótesis del suicidio 6.

Entre otras pruebas, las determinaciones relativas al suicidio se basaron en dictámenes de psicología forense, en los cuales se observan diversos estereotipos de género. Para tratar de demostrar que Digna padecía un trastorno psicológico o de personalidad, el personal de servicios periciales usó como evidencia elementos de su vida privada, como por ejemplo, que sus relaciones sentimentales eran poco estables. Igualmente, el personal de servicios periciales argumentó como evidencia una supuesta interrupción del embarazo de la defensora. Al respecto, señalaron que esto era un “hecho significativo” y que no obstante a que “se decía muy apegada a la religión católica”, la defensora no tuvo “sensación de culpa”. Además, la labor como defensora de Digna fue contextualizada como algo negativo, toda vez que se señaló que, derivado de su labor en defensa de los derechos humanos, Digna tenía “tendencia al sufrimiento”. 7

Así, de un plumazo, Digna Ochoa pasó de ser una activista reconocida internacionalmente por su trabajo, para convertirse en una mujer “exigente”, “religiosa” con un “fuerte sentimiento de ira”, “relaciones interpersonales inestables”, que podía padecer de “histeria conversiva”.

El tribunal señaló que estas conclusiones basadas en estereotipos de género devalúan a  la víctima y buscan “justificar los crímenes cometidos contra esta y/o encubrir a la o las personas responsables”. Además, la Corte destacó que los estereotipos de género en la investigación afectan la objetividad del personal encargados de dar seguimiento a las denuncias, ya que influyen en su “percepción para determinar si ocurrió o no un hecho de violencia, en su evaluación de la credibilidad de los testigos y de la propia víctima”. 8

La sentencia advierte que la investigación sobre la muerte de Digna Ochoa estuvo viciada por estereotipos de género, que los peritajes apelaron a aspectos íntimos con el objetivo de afectar la imagen y credibilidad de la defensora de derechos humanos. Además, se invisibilizó el contexto de su labor como defensora y las amenazas que había sufrido, poniendo mayor énfasis en aspectos de su vida personal, afectando negativamente a la investigación y a la valoración de la prueba.9

En otras ocasiones la Corte se ha pronunciado respecto al impacto que los estereotipos de género tienen en  las investigaciones de casos de violencia contra las mujeres. En el paradigmático caso de Campo Algodonero,10 el tribunal destacó que diversas denuncias por desaparición de jóvenes fueron minimizadas por las autoridades, quienes desacreditaban a las víctimas bajo el pretexto de que “andaban con el novio” o “andaban de voladas”. En un contexto similar, en el caso Velázquez Paiz Vs Guatemala,11 la Corte Interamericana señaló que la desaparición y posterior feminicidio de una joven no fueron investigados diligentemente. Lo anterior, toda vez que la chica había estado en una fiesta la noche previa a su desaparición, el cuerpo fue encontrado con aliento alcohólico y debido a su vestimenta y accesorios las autoridades estimaron que su perfil correspondía “al de las pandillas y al de una prostituta” y por lo tanto, su muerte no debía investigarse.

La muerte de Digna Ochoa y los estereotipos de género que se presentaron durante su investigación ocurrieron hace más de veinte años; se esperaría que después de tanto tiempo estos vicios hubieran desaparecido. Desafortunadamente no es así. Tan solo hace un par de años el actual gobernador de Puebla,12 el exalcalde de Ecatepec 13 y el anterior gobernador de Nuevo León 14 declararon públicamente que las mujeres desaparecidas en realidad huían de casa o se iban con el novio. Por no mencionar todos los comentarios y actitudes machistas que se siguen presentando cotidianamente por parte del personal a cargo de garantizar el acceso a la justicia.

Al respecto, la Corte interamericana ha señalado de forma reiterada que los estereotipos de género son una  “pre-concepción de atributos, conductas o características poseídas o papeles que son o deberían ser ejecutados por hombres y mujeres respectivamente, y que es posible asociar la subordinación de la mujer a prácticas basadas en estereotipos de género socialmente dominantes y socialmente persistentes.” De acuerdo al tribunal, estos estereotipos son causa y consecuencia de la violencia en contra de las mujeres y resultan especialmente graves cunado se aplican en prácticas y razonamientos por parte de las autoridades.15

La sentencia sobre el caso Digna Ochoa, entre otras cosas, pone de manifiesto la importancia de erradicar estereotipos de género en el largo camino del acceso a la justicia para las mujeres. Si bien hay avances significativos como la creación de protocolos, lineamientos, leyes y en general una mayor conciencia sobre la importancia de prevenir que continúen replicándose estereotipos de género, la cultura machista sigue instalada en nuestro país y por lo tanto, no ha  salido de nuestras fiscalías, juzgados, policías de investigación, ni servicios periciales.

Además, esta decisión de la Corte puede ser considerada como un homenaje y reconocimiento a la labor de todas las defensoras de derechos humanos en México. A ellas, que ponen su corazón, su empeño y su cuerpo para defender nuestro derecho a decidir, nuestro medio ambiente, nuestro territorio, nuestras vidas, gracias.

* Ana Laura Velázquez Moreno (@ana_velamor) es cofundadora y abogada de la Círcula (@CirculoAnalisis).

 

 

1 Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Digna Ochoa y Familiares Vs. México, 25 de noviembre de 2021

2 Consejo de Derechos Humanos, Informe de la Relatora Especial sobre la situación de los defensores de los derechos humanos, Mary Lawlor, de 24 de diciembre de 2020, A/HRC/46/35, párrs. 4, 41, 44 y 45

3 Caso Digna Ochoa y Familiares Vs. México, párr. 48

4 Consejo de Derechos Humanos, Informe del Relator Especial sobre la situación de los defensores de los derechos humanos, de 10 de enero de 2019, A/HRC/40/60, párr. 42.

5 Caso Digna Ochoa y Familiares Vs. México, párr.126

6 Serie documental #DignaDigna, Capítulo 1, disponible aquí.

7 Ídem.

8 Caso Digna Ochoa y Familiares Vs. México, párr. 128

9 Caso Digna Ochoa y Familiares Vs. México, párr. 128

10 Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso González y otras (“Campo Algodonero”) Vs. México, 16 de noviembre de 2009

11 Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Velásquez Paiz y otros Vs. Guatemala, 19 de noviembre de 2015

12 Disponible aquí.

13 Disponible aquí.

14 Disponible aquí.

15 Caso González y otras (“Campo Algodonero”) Vs. México, párr. 401,  Caso Velásquez Paiz y otros Vs. Guatemala, párr. 180,  Caso López Soto y otros Vs. Venezuela, párr. 235, Caso Digna Ochoa y Familiares Vs. México, párr. 123

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.