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La sartén por el mango
Por Mala Madre
Mala Madre es egresada de Periodismo por la UNAM con 30 años de experiencia, durante los cuales ... Mala Madre es egresada de Periodismo por la UNAM con 30 años de experiencia, durante los cuales ha trabajado en los principales diarios de circulación nacional como reportera de política. Los primeros 15 de tiempo completo, los siguientes cinco de freelance y ahora de nuevo de tiempo completo. Alguna vez le dijeron que daba mal ejemplo a sus hijas quedándose en casa y como nunca le ha gustado que le digan qué hacer, hizo lo que quiso… y se quedó en casa. Le encanta contar historias y nunca ha dejado de escribir, así sea la lista del súper. Síguela en Twitter: @malamadremx o escríbele a [email protected] (Leer más)
Gobierno, salte de mi Twitter, de mi Facebook, de mi e-mail…
Hasta yo con mis hijas tengo mis límites y ya saben cómo me las gasto. Señores representantes, ni ustedes son nuestros padres (y en este caso, unos padres bastante autoritarios) ni los ciudadanos somos sus críos para que nos condicionen derechos constitucionales con su Ley de Telecomunicaciones.
Por Mala Madre
8 de abril, 2014
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Mis hijas adolescentes tienen cuenta de correo electrónico desde hace dos años. Facebook, desde hace año y medio. Cuenta de Twitter, desde septiembre pasado. Los celulares de ambas están llenos de las aplicaciones conocidas (WhatsApp, Vine, Instagram) y de decenas que me faltan por conocer (acabo de enterarme que una de ellas tiene tumblr… que no me atrevo a leer #dior).

El acuerdo con ellas es que siempre nos den a conocer sus claves de acceso y que nunca escriban nada a nadie que no le puedan decir en persona… incluidos sus padres ¬¬. Juro que no las obligué a agregarme como amiga en el feis o a seguirme en tuiter (deveritas) y constantemente las monitoreo. No intervengo en sus conversaciones a menos que me inviten, y jamás en sus debates existenciales (vulgo: pleitos adolescentes) así me inviten. Obvio, que no meta mi cuchara no significa que no me sepa tooodas las historias, porque leo hasta sus mensaj… digo, ellas me cuentan.

El uso de las redes sociales está sujeto al cumplimiento de dos reglas básicas de casa: buenas calificaciones y bajo nivel de rezongue a la hora de hacer las tareas domésticas que les corresponde o cualquier otra cosa que sus sacrosantos padres les pidamos. Nada que un adolescente no pueda cumplir, ¿qué no?

Son nuestras hijas, nuestra responsabilidad, nuestros acuerdos de familia. Ora entonces, ¿cuándo adoptamos en esta casa al presidente de la República? ¿Al líder del Senado? ¿Al secretario de Comunicaciones y Transportes? ¿Al senador panista Javier Lozano? ¿Por qué suponen que pueden venir y anunciarnos que a partir del 30 de abril harán censura previa de lo que feisbuqueamos, tuiteamos, instagrameamos y, ya entrados en gastos, de lo que se publica en los portales informativos? ¿Que podrán almacenar nuestros datos personales sin orden judicial? ¿Que podrán bloquear la señal en zonas determinadas cuando así lo consideren pertinente e impedirnos reportar lo que sucede en las calles, en las marchas, en la esquina de nuestra casa, en nuestras ciudades?

Hasta yo con mis hijas tengo mis límites y ya saben cómo me las gasto. Señores representantes, ni ustedes son nuestros padres (y en este caso, unos padres bastante autoritarios) ni los ciudadanos somos sus críos para que nos condicionen derechos constitucionales porque no les gusta lo que rezongamos ni cómo lo hacemos. Diversos actores y organizaciones especialistas en el tema de telecomunicaciones ya nos han adelantado la regresión contenida en la iniciativa de leyes secundarias enviada por Enrique Peña Nieto -que en estos días se discute en el Senado- y con la cual pretenden controlar Internet en detrimento de los ciudadanos.

No necesito decirles el tamaño de la afectación. Cuéntenme ustedes qué no hacen por medio de Internet. Ahí está nuestra vida: datos de contacto, chats personales, fotos, videos, transferencias interbancarias, investigaciones, estudios, series favoritas y, sobre todo, la libertad de hacer y decir lo que nos venga en gana. Es nuestra herramienta de trabajo, de debate, de entretenimiento. Es nuestra voz. Y nos la quieren quitar.

No lo permitamos. Activistas y organizaciones han convocado para este jueves 10 de abril, a las 18:00 horas, una marcha de protesta que partirá de Televisa Chapultepec al Senado de la República. El viernes 11 de abril, a las 11:00 horas, se constituirá en el Teatro de la Ciudad el Frente Popular por la Comunicación Democrática, el cual promueve un debate para que los legisladores escuchen las inconformidades y las impugnaciones de la sociedad civil a la iniciativa, y ésta pueda ser modificada.

Vía @VladimirChorny1

Vía @VladimirChorny1

Son apenas dos acciones, pero podemos hacer más. Nos quedan 23 días antes de que concluya el periodo ordinario de sesiones y sean aprobadas las leyes secundarias de Telecomunicaciones. Somos una democracia en construcción y, como bien dice mi amiga @LaLore04, ustedes perdonarán señores representantes las molestias que ello les ocasiona.

La tecnología ha avanzado lo suficiente para que nuestros hijos no sepan cómo usar un teléfono de disco. En lo que a nosotros corresponde haremos lo necesario para que así sigan, con todo lo que ello implica. Finalmente, a nuestras criaturas las podremos censurar sus padres (si se dejan), pero no el gobierno. Que de nuestra cuenta corra.

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