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La sartén por el mango
Por Mala Madre
Mala Madre es egresada de Periodismo por la UNAM con 30 años de experiencia, durante los cuales ... Mala Madre es egresada de Periodismo por la UNAM con 30 años de experiencia, durante los cuales ha trabajado en los principales diarios de circulación nacional como reportera de política. Los primeros 15 de tiempo completo, los siguientes cinco de freelance y ahora de nuevo de tiempo completo. Alguna vez le dijeron que daba mal ejemplo a sus hijas quedándose en casa y como nunca le ha gustado que le digan qué hacer, hizo lo que quiso… y se quedó en casa. Le encanta contar historias y nunca ha dejado de escribir, así sea la lista del súper. Síguela en Twitter: @malamadremx o escríbele a [email protected] (Leer más)
Puedes tener otros hijos
Los escogimos como padres o madres de nuestros hijos y luego no sabemos quiénes son ni qué hicieron con la persona que amábamos. Y menos cuando en medio del pleito ponen a los pequeños.
Por Mala Madre
5 de marzo, 2013
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Tengo un pariente muy querido que fue abandonado por su madre a los 40 días de nacido. La razón, cual argumento de Carlos Olmos, fue la diferencia de clases sociales entre sus padres, quienes se conocieron en la universidad a mediados de los setentas. Tras corto noviazgo entre la joven de buena familia y el chico de pobre familia, ella salió embarazada. La casaron para cubrir las apariencias. Nomás parió, su mamá la obligó a dejar a su hijo con su suegra porque no concebía que tuvieran que emparentar con gente de tan baja ralea (¿me siguen?). La abuela paterna le echó en cara que ni los animales abandonaban a sus hijos. Aún así, obedeció y se fue.

Mi pariente fue criado en sus primeros años por unos abuelos amorosos que compensaron con creces la ausencia de la madre, hasta que el padre se volvió a casar. Hoy ha formado una familia y es un hombre feliz.

Diana también tuvo buena suerte. Hace 5 años, su mamá se embarazó de su papá, un hombre que no era su esposo. Como el marido viajó de inmigrante a Estados Unidos y la dejó encargada con su familia en el pueblo, allá por los caminos del Sur, la mamá de Diana ocultó como pudo su estado hasta que un 27 de diciembre parió a la niña y la regaló, muerta del susto por el temperamento calentano de sus parientes políticos si se enteraban. No así la abuela materna, que cuando supo lo que su hija había hecho, corrió a recuperar a la nieta de brazos de una pareja mayor que la había recibido ilusionada. No le importó incrementar a 10 el número de nietos que viven con ella en su casita de material y lámina, junto con sus hijos, hijas y respectivas parejas. Donde no comían 17, sí comió la recién nacida. Aunque fuera atole.

A la fecha, los abuelos paternos de Diana desconocen de su existencia y su madre puede vivir para no contarlo.

A diferencia de mi pariente y de Diana, los hijos de Isha no se encuentran en los supuestos anteriores por voluntad de su madre, sino a costa de ella. El padre de los niños se los llevó en medio de una separación harto complicada a consecuencia de la inmadurez de ambos progenitores.

El juez Juan Jiménez García, del Juzgado 40 de lo Familiar, dirime la disputa por la guardia y custodia de los menores, en un proceso durante el cual el padre de los niños ha ignorado sus órdenes para que la madre los vea, así sea bajo vigilancia, de acuerdo con lo que denuncia Isha. Ella afirma que su expareja “ha mentido, manipulado e ignorado las instrucciones del juez” sin pensar en el interés superior de sus hijos. Si a eso le sumamos el exhorto de la cuñada a la madre de Isha, para que tenga otros hijos y se olvide de los pequeños, de acuerdo a lo publicado en su blog, ya estamos hablando de un asunto de pareja convertido en un pleito familiar llevado a extremos crueles.

Seguro todos conocemos un caso así. Hombres y mujeres en batalla campal para impedir que el otro se salga con la suya, lo que sea que eso signifique. Y los hijos en medio, pagando las consecuencias. Que si la mujer tiene [email protected] y pretende que el ex marido [email protected] mantenga. Que si el fulano [email protected] dejó por [email protected] o simplemente es feliz y ahora pagará sin ver a sus hijos para que aprenda. Que si la mujer tuvo el hijo sin preguntarle al padre y cómo se atreve ahora a reclamar derechos. Que si la nueva esposa no puede tener hijos y le pidió al papá tenerlos más tiempo con ellos (sí, es real).

Y en el enojo que los ciega por conseguir sus objetivos no dudan en usar acusaciones de secuestro, de violencia intrafamiliar y de vida loca, como si eso no dejara una huella imborrable en la mente de los infantes a los que se dice proteger. Y, peor todavía, como si no hubiera una responsabilidad propia por haber escogido a esos horribles hombres y mujeres como padres y madres de nuestras criaturas.

A diferencia de la pequeña Diana y de mi pariente, los hijos de Isha tienen una madre que los ama. Qué mejor para los hijos que contar con una familia amorosa y entregada, así sea en dos casas, a llevar una vida viendo a sus padres pelear. Porque a pesar de que el juez tenga la última palabra, lo que ambos decidan será lo que sus hijos reciban. Y qué mejor que a mamá y papá.

 

@malamadremx

 

* Nota (23 de junio de 2015): este texto fue escrito sólo con la versión de la madre. He procedido a enmendar la falta en un nuevo texto, que se puede consultar aquí.

* Nota (19 de junio de 2016): sobre este caso pueden leer una nueva actualización aquí.

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