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La sartén por el mango
Por Mala Madre
Mala Madre es egresada de Periodismo por la UNAM con 30 años de experiencia, durante los cuales ... Mala Madre es egresada de Periodismo por la UNAM con 30 años de experiencia, durante los cuales ha trabajado en los principales diarios de circulación nacional como reportera de política. Los primeros 15 de tiempo completo, los siguientes cinco de freelance y ahora de nuevo de tiempo completo. Alguna vez le dijeron que daba mal ejemplo a sus hijas quedándose en casa y como nunca le ha gustado que le digan qué hacer, hizo lo que quiso… y se quedó en casa. Le encanta contar historias y nunca ha dejado de escribir, así sea la lista del súper. Síguela en Twitter: @malamadremx o escríbele a [email protected] (Leer más)
Y Justin Bieber lo hizo otra vez
Por Mala Madre
12 de junio, 2012
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Estuvieron con él cuando se cortó el pelo. Cuando se tatuó. Cuando empezó a salir con Selena. Cuando cambió de voz. Cuando vino a México por primera vez a dar un concierto, el 4 de octubre del año pasado. Y ayer, a pesar de que las hizo esperar 14 horas en el Zócalo para oírlo cantar otra vez en vivo, ahora de forma gratuita.

Porque son beliebers y se congratulan de serlo. Porque consideran que Justin bien vale seis horas de pleno sol, una tormentita de verano con granizo incluido y hasta usar baños de Sanirent. Porque a ver, qué otro país de América Latina puede presumir que el chico Bieber les regale una hora completa con sus diez minutotes, para deleitar a sus fans con 15 canciones (sí, quince), ocho de su más reciente álbum Believe (el quinto), que este martes 12 de junio sale a la venta.

De acuerdo, irá próximamente a Argentina para dar también un concierto gratuito según se informó anoche, pero eso no tiene chiste: éste es el zócalo de la Ciudad de México y en él cupieron 210 mil beliebers mexicanas (papás incluidos), según las cuentas de la Secretaría de Protección Civil del gobierno capitalino. #SuperenEsoNovatas #AsusOrdenesSirPaul

Sir Paul se aventó 44 canciones, ¿eh, jovencito? (via @HechosDeBieber).

 

Porque además, aunque la odian por sobre todas las cosas, casi se puede decir que las beliebers de casa son las únicas de todo ese universo bieberiano medio dispuestas a “dejar pasar” su noviazgo con Selena Gómez, por ese 50 por ciento de sangre mexicana que corre por las venas de la también cantante y actriz, y que ha provocado que a Justin le gusten los tacos y las quesadillas, que aprenda a decir en español “te amo” y “mamacita”, y que, por supuesto, quiera venir más seguido a México. Aunque tampoco es como para aceptarla como parte del clan, que conste.

Que Justin las hiciera esperar 14 horas en vez de 13 tampoco es para hacer drama, eh. Si no, pregúntenle a la one less lonely girl que anoche le tocó protagonizar esta canción en el escenario, como ya es tradición en los conciertos del escuincle popero, luego de obligar a su padre a que acamparan una semana en el Zócalo junto a los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.

Una cosa más, por cierto, que forma parte de las ya extraordinarias cualidades del chiquillo canadiense: consiguió que se levantara por un par de días el plantón de los profes. El jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, no logró que Bieber se quedara hasta la siguiente revisión salarial. Lástima.

Para las que no consiguieron que sus padres les dieran permiso de pernoctar en las banquetas de las calles aledañas a la plancha del Zócalo, hubo una transmisión en vivo por Internet gracias a Webcams de México (@webcamsdemexico). Tampoco sirvió de mucho porque las beliebers bloquearon la señal con su demanda, pero algo es algo según las fans.

 

 

 

Baby, U smile, One time, Die in your arms, Be alright… las melodías entonadas a coro por ese río de hormonas se fueron sucediendo una tras otra, varias en versión acústica. Call me maybe fue la oportunidad para cambiar de vestuario y salir de negro, con chamarra de piel y pantalón con cierres: el delirio de las secundarianas. Termina con Never Say Never, el himno belieber. Gritos casi aullidos. Ok, ok, regresa con el pilón: Boyfriend. El Zócalo alucina.

 

Fuegos artificiales, confeti, gritos imparables y al unísono, ánimos extasiados que perdonan la causa del retraso: conferencia de prensa previa y fotos con 20 privilegiadas beliebers que se encontraron con su ídolo en conocido hotel de Polanco. Por fin los padres pueden regresar a casa, confiados en que Justin ilumine a sus hijas en esta semana de exámenes. Porque seguro que estudiaron ya.

Pero no nos preocupemos. Aquellos que incluso se ofuscan con la fresés de las beliebers, pueden (podemos) estar tranquilos. Son las mismas que el domingo por la noche feisbuquearon el segundo debate entre los candidatos presidenciales y las que preguntaron por la marcha #YoSoy132. No porque estén muy informadas o politizadas, sino porque se la viven en las redes sociales y eso les ha permitido estar al día con temas que sobrepasan a la bebiermanía, o al entorno de los papás, para bien y para mal. Confiemos en que ya aprenderán.

Así que a relajarnos. Tenemos el remedio y el trapito. Bicicletas los domingos, despenalización del aborto, matrimonio gay, conciertos masivos, redes sociales, el privilegio de vivir en esta ciudad. Son cotidianidades que nos marcan la vida y que, independientemente de los gustos musicales, permite a muchas adolescentes ser fresas y tener conciencia social. Así es la vida. Y ya está.

 

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#YoSoyAnimal
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