close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Lilith Wannabe
Por Dalia Perkulis
Periodista con experiencia en publicaciones de lo que sea: salud, sexualidad, nutrición, psicolo... Periodista con experiencia en publicaciones de lo que sea: salud, sexualidad, nutrición, psicología, educación, cine, tecnología, negocios, moda, cultura, farándula, política y hasta deportes. Activista de medios digitales. La típica cinéfila que le da insomnio si no recuerda el nombre del actor de una película. No nació para ser esposa ni mamá, pero ama a su esposo y a sus retoños ante todo. Síguela en twitter: @daliaperk (Leer más)
Octubre XX anda suelto en el Black Dog
Octubre XX es una banda de tributo al rock en inglés de los 80, que homenajea a la Revolución de Guatemala y no canta mal las del rock en español.
Por Dalia Perkulis
24 de octubre, 2016
Comparte

De esas cosas que suceden hasta en los mejores países, puede que aún haya quien no sepa que tenemos una bandotota tocando todos los jueves, viernes y sábados en el Black Dog de Santa Fe: Octubre XX.

Yo ya había oído mucho sobre “la banda que toca en el Black Dog”, que era extraordinaria y demás, pero de por sí en mi adolescencia ya era flojísima para salir de mi casa en la noche, ahora a mis 41, casada y con hijos, casi tiene que venir Michael Fassbender o Jeff Bridges en smoking a sacarme de la mano del marasmo del Netflix doméstico. Y fue en una de esas, en mi salida nocturna de la década (sin que mediara Bridges desafortunadamente) que en el “áfter” de una fiesta acabé en el Black Dog y me topé con los Octubre XX. Me volví su fan from hell y principal seguidora y, con motivo de su debut el pasado Octubre XX en El Lunario, me invitaron a entrevistarlos back stage antes del show.

Es una banda de tributo al rock en inglés de los 80, aunque no canta mal las del rock en español. Su nombre es la fecha en que se celebra la Revolución de Guatemala, porque sus dos miembros fundadores –Julio Ortiz en el bajo y Juan Carlos Jáuregui, vocalista– son originarios de ahí. Los demás integrantes son, de México: Isaac López Ávalos, guitarra líder, Jako González en el saxofón y Johnny Ávalos en los teclados; de Bolivia, Cristian Medrano en la batería, y de Nicaragua, en la guitarra rítmica, el toque femenino, atractivo visual, además de virtuosa en la música, Ligia Urroz, quien empezó de invitada esporádica, se volvió cada vez más asidua y ya es parte esencial de la banda desde hace dos años porque el público la aclama.

“Yo llegué para quedarme”, afirma Ligia, “y ya no me les zafo”. Ella conoció al grupo en una tocada y le encantó. Le pidió clases de guitarra eléctrica a Isaac, el guitarrista líder, ella tocaba la guitarra acústica de toda la vida, y “se halló”, la invitaron a incorporarse y dijo “yo ya toco en esta banda”. Le brillan los ojos. Sí le cree uno que “de aquí es”. “El rythm & blues ya lo traía en las venas”, asegura.

¿Cómo eligen las canciones que tocan?

(Risas nerviosas) Johnny, tecladista, se arma de valor para responder: “El lugar va pidiendo mucho. Hemos estado trabajando mucho en el Black y el público va pidiendo las canciones que la banda necesita tocar. Eso aunado a que se trata de escoger un repertorio más sofisticado, no el repertorio que todo mundo toca, tocamos hits pero que no fueron súper hits, ni las rolas más quemadas del mundo, sino que vienen al lado, que no sonaron día y noche, porque llega un momento que la gente se aburre. Nuestra banda tiene ese plus, la gente llega y dice ‘wórale a poco traen ésa; sé que tocan Survivor pero pensé que iban a soltar Eye Of The Tiger’ y de repente salimos con I Can’t Hold Back, High On You… canciones que no todos tocan. Y realmente la mezcla de cada uno de los integrantes hace que esto suene sabroso y jugoso. Hay mucho sabor y mucha calidad también”.

Y sí.

 ¿Qué es lo que tiene la década de los 80 que sus hits son tan clásicos?

Ligia: “Fue una década espectacular, te lo digo porque es mi década. En un libro de psicología musical leí que las rolas que te llegan “a tu corazón” son las que escuchaste de adolescente. Por alguna razón de la mente humana las canciones que oyes durante esa etapa que estás experimentando las sensaciones más intensas son las que marcan la historia de tu vida. Es lo que a mí me pasa con los 80 y creo que es lo que ha de pasar con cada una de las generaciones, pero definitivamente los 80 yo creo que fue una época súper súper prolífica en el tema de grandes bandas, grandes canciones, grandes videos, fue cuando empezaron los videos en MTV, fue una etapa maravillosa y qué bueno que fue la mía”.

Julio es el responsable de que esta banda exista. Es ingeniero de sonido, además de bajista con mucha experiencia, así que conoce a muchos músicos y juntando a los de aquí con los de allá inició la banda hace cinco años.

Es un ensamble ganador en escena y sí transporta a los 80. Suena a peinado de capas y fleco con crepé, a blusones fosforescentes y bilé tornasol. Mis favoritas suyas: Don’t Stop Believin’ de Journey desde luego, Sweet Child O’ Mine de Guns n’ Roses, las de Bon Jovi, Foreigner y Survivor. Este concierto del Lunario me sorprendieron con Where The Streets Have No Name –les había oído Pride In The Name of Love de U2, pero esta no– y New Sensation de INXS. Le aciertan lo mismo a la guitarra de The Edge que a la de Slash; al saxofón de Foreigner y al de Men At Work; a la voz de Steve Perry –en particular a esta– y la de Bruce Springsteen. Jáuregui en las vocales es notable: enorme.

Julio: “Tenemos el honor de que Jako nos acompañe, aunque él no lo crea, la verdad Jakito es una leyenda en México, él ha grabado con los jazzistas más importantes del mundo, ha tocado en NY, en todo el mundo… A donde vamos lo mandan saludar, ‘él tocó conmigo, grabó mi disco…’ nos dicen. Cuando vamos a un estudio todo mundo nos reclama ‘por qué se robaron al Jako, se llevaron a Jako del medio del jazz al rock…’

Porque Jako decidió estar con nosotros y eso para nosotros la banda es un honor”.

Ligia: “que te diga Jako ‘¿una tocada?’, dices ‘¡de pelos!’”

Julio: “Le rogamos mucho pero aceptó”.

Jako ríe: “No no me rogaron. Yo no quería pero por los compromisos que tenía, no los quería dejar colgados, imagínate… Andaba ocupadón, les dije que ese era el único problema, pero desde el principio quedó todo claro que cuando no pudiera les mandaba suplente y pues ya casi no les mando suplente… Gracias a Dios ya estoy casi siempre, después de viajar tanto te cansas horrible, ya mi espalda… aunque me veo más joven que muchos (risas de los demás) ya estoy gastado. Ya fueron muchos años de carrera y soy muy feliz aquí en mi cama, con mi familia, en mi baño.

No te creen, a veces te dicen ‘viajar es muy padre’ y sí pero viajar con tu familia. No es lo mismo que de trabajo. ¡Tocar es muy divertido! El trabajo de nosotros es aventarte todo lo que implica llegar a una tocada. La gente cree que llegas y tocas…”

Me recuerda a Marlon Brando que decía que él cobraba por esperar en el set, que la actuada era gratis.

Jako: “Es agotador, seguido hay broncas en el aeropuerto con los instrumentos, luego te mandan en la madrugada y dices ‘por qué’. Al artista lo súper cuidan y a los músicos no tanto. Llegas al hotel y lógico no hay cuarto porque el check in es a las 12. En algunas ocasiones lo entiendes porque el staff tiene que llegar temprano a armar las cosas, pero en otras dices ‘no nos desgasten porque somos los que subimos a dar la cara al escenario’. No comes, no duermes, dices ‘me voy a dormir en el camión’ y te suben a una camioneta para 6 personas que apenas cabes en tu lugar. Y cuando llegas ‘vámonos directo al palenque porque tenemos que hacer el sound check’. Llegas a la tocada y todo mundo cree que estás fresco, pero pasan cosas pesadas.

La banda se siente rayada contigo, Jako. ¿A ti qué te tiene en esta banda, además de que ya no quieres viajar?

Jako: “Pues yo creo que la buena vibra, fíjate. Porque la música se pierde cuando hay mala vibra.Yo no estoy en un lugar donde hay mala vibra, sinceramente no se me da, o si alguien me cae mal. Me han ofrecido, no te digo nombres, pero si no me cae bien el artista, no. Aparte de que, como dice un amigo, soy todo terreno. Le entro al reggae, a la salsa, a la cumbia a todo.

Y aquí desde que llegué siempre terminábamos y nos felicitábamos. Si uno se equivoca el otro lo levanta y seguimos jugando. Y si tú te diviertes sale bien, de buen ánimo y no de jetotas, sin cuestiones de ego de ‘tú brillaste aquí y yo no…’ Aquí no, aquí somos tranquilones…”

Ligia: “Puro amor y paz…”

Y por aquello de que tocan covers, Juan Carlos, ¿a qué cantante le das más el tono de voz?

Juan Carlos ríe, se chivea: “Pues mucha gente… a mí personalmente me dice y pues a mí se me suben los colores y no me lo creo del todo, pero dicen que la tesitura es muy parecida a la de Steve Perry (de Journey) y es uno de los cantantes por los que yo inicié este camino de la música hace mas de 20 años”.

Y sí.

Ligia: “Le dicen el Perry más Perry”.

Julio: “Aunque dicen que se parece a Montaner (Ricardo). Da el Montanerazo”.

Y sí.

Johnny, tecladista, nos cuenta su historia. Probó muchos instrumentos y le gustó el teclado, porque abarca a todos. El bajo es el único que supo que no era para él en cuanto le puso las manos encima.

El teclado lo conoció como a los 8 años cuando su padre alojó en la casa uno que le dio a guardar un amigo. El papá le advirtió que no podía entrar a ese cuarto porque lo podría maltratar y era carísimo. Obvio lo primero que hizo Johnny fue entrar y tocarlo. Ahí cayó.

Sus compañeros dicen que también canta y toca la batería muy bien, que los ha sacado de un par de apuros.

Ligia toda la vida ha tocado la guitarra, su familia es de músicos. Su abuelo fue primer violín y luego director de la Orquesta Sinfónica de Nicaragua; su tío fue también primer violín y a sus nueve años el príncipe de Bélgica le regaló un violín después de escuchar su primer concierto.

Cuando salieron de la guerra en Nicaragua y llegaron a México el papá de Ligia le preguntó que qué iba estudiar y ella quería entrar al Conservatorio pero él le dijo que eso no le iba dar de comer, que debía estudiar una carrera “seria”. “Ya después vas a poder tocar lo que tú quieras”, la consoló.

“Y le hice caso”, reconoce Ligia, “me dediqué a la economía, pero la verdad es que cuando en la sangre te late el ritmo te late y pues cuando yo vi a este niño (Isaac) tocando su guitarra eléctrica dije ‘¡yo quiero ser como él!’ y entonces Isaac me empezó a ayudar y a enseñar todo lo que sé de guitarra eléctrica. Y ya, ya estoy con ellos ¡mis hermanos!”

Isaac: “No hice gran cosa porque ya lo traía en la sangre. En realidad no me costó nada de trabajo, ella intuía muy bien. Me encanta la música, yo te puedo decir que soy como pez en el agua, entonces para mí no es nada fuera de lo común, sé que nací para eso, pero ¿sabes lo que sí es fuera de lo común?: ver como esta niña nada más le decía ‘esta cosa’ y ella solita, tiene un oído increíble… Sabía perfectamente qué seguía. Le iba a poner yo un acorde y ella ya lo estaba tocando. Entonces tiene la música en las venas esta chamaca…”

Ligia: “Muchas gracias. Él es uno de los mejores guitarristas de México y el señor (señala a Jako) que es una vocezota lo avala”.

Este par se adora y hace una dupla idílica en escena.

¿Cuál es tu música favorita, Isaac?

Isaac: “He tenido muchos cambios, he aprendido a escuchar. Empecé con el rap, imagínate que a mí me gustaba Caló y Vanilla Ice y en las fiestas montábamos todas las coreografías. Mi mamá le prestó un disco de Queen a mi tío el hermano de mi papá y mi tío lo perdió, así que le devolvió la caja con un disco adentro de Pantera; Pantera es metal y no pedazos. Entonces a raíz de que escuché una canción de ellos me voló la cabeza y eso fue lo que me abrió el horizonte y gracias a ellos me dedico a la música. Aunque ya lo traigo en la sangre, porque toda la familia es de músicos”.

Ligia: “es primo de Johnny (tecladista)”.

Isaac: “Su papá (señala a Johnny) estuvo en un grupo de rock, urbano pero muy importante, llamado Ramsés y otro tío nuestro, en otro grupo de rock urbano llamado Mara, pero ya traemos la música en la sangre, sólo bastó que escuchara esa canción de Pantera y decidí dedicarme a esto. Una coincidencia que marcó mi vida”.

Pues muchas gracias y ¡break a leg!

“¡Tankechón!”, dice Isaac. Explica que una vez fueron a Alemania y de tanto “Dankeshén” adoptaron el “Tankechón”.

Pues Tankechón a los Octubre XX.

 

@daliaperk

 

 

Trivia de Octubre XX

♥En el Black Dog tocan los jueves rock en español; viernes y sábado: rock en inglés. Aunque ya le campechanean las tres noches.

♥Los hits más solicitados:

Don’t Stop Believin’, de Journey (en inglés).

Ni tú ni nadie, de Alaska y Dinarama (en español)

♥Canción pionera de la banda:

St. Elmo’s Fire, tema de la película homónima, fue una de las primeras porque antes la banda tocaba en un bar que se llamaba el Sant Elmo’s.

♥Las rolas más nuevas del repertorio:

November Rain, de Guns & Roses

Dancing With Myself, de Billy Idol

♥Anécdota desagradable:

En un evento en el San Angel Inn, la gente no sabía que eran una banda de rock, creía que era una banda de bodas y les exigieron cumbias de manera muy hostil. Y en una gira cenaron chicharrones y coca colas de la maquinita.mAunque recuerdan esas cosas con mucho humor.

♥Su álbum de estudio (disponible en itunes) contiene:

Separate Ways, de Journey

Somebody, de Bryan Adams

Here I Go Again, de Whitesnake

Only The Lonely, de The Motels

Don’t Stop Believin’, de Journey

Urgent, de Foreigner

Who Can It Be Now?, de Men At Work

The Heat Is On, de Glenn Frey

Dancing In The Dark, de Bruce Springsteen

Pride In The Name Of Love, de U2

Livin’ On a Prayer, de Bon Jovi

Anclado, original de Octubre XX

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.