close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Lo que México Evalúa
Por Centro de Análisis de Políticas Públicas
México Evalúa es un centro de investigación que busca elevar la efectividad y calidad de la op... México Evalúa es un centro de investigación que busca elevar la efectividad y calidad de la operación gubernamental a través de la elaboración de estudios especializados y el desarrollo de indicadores que sirvan para transparentar, evaluar y comparar acciones de gobierno. En México Evalúa tenemos vocación por la incidencia. Buscamos proveer a la sociedad mexicana de parámetros para evaluar al gobierno; y nos interesa ofrecer al Congreso y a los tomadores de decisión ideas y propuestas para mejorar su función en la elaboración de mejores políticas públicas. (Leer más)
El sucesor de Campa
De utilizarse la vacante que deja Roberto Campa en la Subsecretaria de Prevención y Participación Ciudadana de la Secretaría de Gobernación como premio de consolación para algún político náufrago del proceso electoral en curso, se corre el riesgo de que esta posición sea utilizada para la autopromoción, la simulación, e incluso como una herramienta clientelar. De suceder así, ello no sólo implicaría un importante retroceso para el país en esta materia, sino además sugeriría que la administración del presidente Enrique Peña Nieto no está realmente interesada en dar al componente de prevención el suficiente peso que permita dar el viraje prometido para alcanzar la meta nacional de un “México en Paz”.
Por Centro de Análisis de Políticas Públicas
7 de mayo, 2015
Comparte

Por: Alejandra Betanzo (@abetanzo) 

La decisión del Ejecutivo de asignar un nuevo encargo a Roberto Campa Cifrián y dejar acéfala (esperemos que por un periodo corto) a la Subsecretaria de Prevención y Participación Ciudadana de la Secretaría de Gobernación, es una excelente oportunidad para reflexionar no sólo sobre algunos de los principales retos que enfrentará aquel que quede como responsable de construir una política de prevención efectiva en México, sino también sobre el perfil idóneo de quién pudiera asumir su dirección.

El mayor peso que a nivel discursivo el Gobierno ha prometido dar a la prevención de la violencia y la delincuencia, en el marco de su estrategia de seguridad, hasta ahora no se ha traducido en una asignación suficiente de recursos. A dos años y medio de haber iniciado, el Programa Nacional de Prevención Social de la Delincuencia y la Violencia (PRONAPRED) ha costado al erario alrededor de 2 mil 500 millones de pesos al año. Se trata de un monto que puede considerarse menor si se compara, por ejemplo, con los más de 38 mil millones de pesos que el Presupuesto de Egresos de la Federación de 2015 prevé para el funcionamiento de la Policía Federal. Si consideramos que, además, los recursos del PRONAPRED se distribuyen entre 60 municipios, 5 demarcaciones territoriales en el Distrito Federal, 7 zonas metropolitanas y una zona conurbada, su alcance se antoja bastante limitado.

Ante este escenario, adquiere relevancia maximizar el impacto de cada peso que gasta el PRONAPRED. Hasta ahora algunos de los primeros acercamientos al Programa -como lo fue la evaluación de su diseño que hace un año llevó a cabo México Evalúa- han identificado algunas debilidades importantes en el mismo que llevan a suponer que éste aún se encuentra lejos de ser eficaz. Por ejemplo, entre los puntos más débiles del Programa podemos mencionar la falta de una base de conocimiento suficientemente sólida sobre los factores precursores y detonadores de la violencia y la delincuencia en México, así como una incipiente capacidad de los gobiernos locales para construir diagnósticos que mapeen con precisión la problemática específica que pudiera dar lugar a diversos fenómenos de violencia y delincuencia en comunidades distintas. Ello es equivalente a jugar a los dardos con los ojos vendados: la posibilidad de dar en al blanco es prácticamente nula y depende más del azar que de un plan o estrategia específica.

Si bien es importante no desaprovechar el aprendizaje acumulado en estos primeros años, resulta crucial tomar las medidas necesarias para que el Programa incluya la realización de evaluaciones sistemáticas, rigurosas y con fundamento científico, que sigan los estándares utilizados a nivel internacional para este propósito y que permitan construir una base de conocimiento a partir de la cual identificar tanto acciones o prácticas que valdría la pena replicar por su efectividad, como aquellas que conviene desechar dado su menor alcance.

Es cierto que un sistema de evaluación de este tipo puede resultar bastante oneroso si consideramos además de la multidimensionalidad del fenómeno de la violencia y la delincuencia, así como la diversidad de acciones que se implementan en contextos locales tan distintos. Sin embargo, incorporar esta práctica puede resultar mucho más redituable que seguir actuando a ciegas y probablemente desperdiciando muchos de estos recursos. Para ello, podría ser provechosa la formación de alianzas con universidades y centros de investigación independientes que puedan dar seriedad y respaldo a esta importante tarea.

Estos son parte de los retos que el PRONAPRED tiene frente a sí, en el momento en que Roberto Campa se separa del cargo. El perfil de la persona que se decida designar como relevo abre una nueva oportunidad al Gobierno para aumentar o disminuir la relevancia de la prevención como componente de su estrategia general de seguridad. Más allá de lo deseable que podría ser que el nuevo responsable del Programa conociera el tema a fondo, resulta más importante aún que su designación vaya aparejada de una clara instrucción de convertirlo en una política basada en evidencia.

Por el contrario, de utilizarse la vacante en la Subsecretaría como premio de consolación para algún político náufrago del proceso electoral en curso, se corre el riesgo de que esta posición sea utilizada para la autopromoción, la simulación, e incluso como una herramienta clientelar. De suceder así, ello no sólo implicaría un importante retroceso para el país en esta materia, sino además sugeriría que la administración del presidente Enrique Peña Nieto no está realmente interesada en dar al componente de prevención el suficiente peso que permita dar el viraje prometido para alcanzar la meta nacional de un “México en Paz”. El PRONAPRED requiere de un liderazgo fuerte, comprometido con la prevención y, sobre todo, con las decisiones fundamentadas en evidencia.

Por nuestra parte, durante los próximos años seguiremos buscando aportar conocimiento que fortalezca la capacidad del gobierno y de la sociedad civil para prevenir el delito y la violencia en el país. Gracias a una subvención de la Unión Europea, será posible realizar por segundo año consecutivo el ejercicio de evaluación mencionado en líneas anteriores, ahora en una versión ampliada. Esta incluirá trabajo de campo que permitirá estudiar, documentar y analizar casos específicos, con miras a sentar las bases para la conformación de un banco de acciones promisorias que se pondrá a disposición de los responsables de operar esta política, con la meta de aumentar la eficacia de sus acciones. Confiamos en que el equipo que llegue a encabezar la Subsecretaría tenga apertura para construir puentes con las organizaciones de la sociedad civil, que hagan posible el diálogo y redunden en una mayor eficacia de la política de prevención en nuestro país.

 

* Alejandra Betanzo es Coordinadora del Proyecto de Prevención del delito de México Evalúa (@mexevalua), financiado por la Delegación de la Unión Europea en México.

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.