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Lo que México Evalúa
Por Centro de Análisis de Políticas Públicas
México Evalúa es un centro de investigación que busca elevar la efectividad y calidad de la op... México Evalúa es un centro de investigación que busca elevar la efectividad y calidad de la operación gubernamental a través de la elaboración de estudios especializados y el desarrollo de indicadores que sirvan para transparentar, evaluar y comparar acciones de gobierno. En México Evalúa tenemos vocación por la incidencia. Buscamos proveer a la sociedad mexicana de parámetros para evaluar al gobierno; y nos interesa ofrecer al Congreso y a los tomadores de decisión ideas y propuestas para mejorar su función en la elaboración de mejores políticas públicas. (Leer más)
La responsabilidad hacendaria no es opcional
La Constitución en su artículo 74 establece que la función de aprobar el gasto público es exclusiva de los diputados. ¿Por qué el gobierno modifica entonces el gasto en magnitudes que rebasan hasta en 20 veces lo presupuestado?
Por Centro de Análisis de Políticas Públicas
12 de mayo, 2016
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Por: Mariana Campos (@mariana_c_v), Esther Ongay (@Eongay) y Daniela Balbino (@Dan_ Balbino)

Cierta flexibilidad en el ejercicio de los recursos públicos es siempre necesaria, pero en México se rebasa con frecuencia el umbral de lo razonable. Existen programas presupuestarios que gastan más de 20 veces el monto de su presupuesto aprobado. Esta falta de disciplina presupuestaria no promueve un gasto eficiente y de calidad, pervierte la planeación y la operación de los programas públicos, erosiona la función del presupuesto y afecta la división de los poderes del Estado.

La responsabilidad hacendaria no es opcional. La Constitución en su artículo 74 establece que la función de aprobar el gasto público es exclusiva de los diputados. ¿Por qué el gobierno modifica entonces el gasto en estas magnitudes?

Vulnerar el proceso presupuestario normal erosiona los controles necesarios para la rendición de cuentas sobre el uso de los recursos públicos. Esto lo documentó ampliamente México Evalúa cuando en 2014 publicamos el estudio “Descifrando la caja negra del gasto”. Se detectó que había “virajes” –cambios enormes entre el presupuesto aprobado y el ejercido durante un año en particular– en los presupuestos de muchas instituciones ejecutoras, así como de varios programas federales. Todo ello sin una debida explicación de los movimientos en la Cuenta Pública.

Uno de los programas detectados desde entonces como problemáticos fue el de “Subsidios para centros de educación”. Entre 2010 y 2013, el Congreso le aprobó un presupuesto promedio de 326 millones de pesos, pero el gobierno gastó casi 23 mil millones en promedio cada año.

Fue imposible conocer la distribución aprobada de este gasto por estado, ya que no hubo información disponible en la Cuenta Pública. Así, el programa erogó en total casi 90 mil millones de pesos sin que hubiera una debida rendición de cuentas.

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) reportó que en 2010 los recursos se destinaron a la ampliación de un Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav) en Saltillo. Pero el Cinvestav sólo reconoció haber utilizado 43.82 millones de pesos.

En 2013, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) realizó 20 auditorías al mismo programa en varias entidades federativas. Veracruz, Nuevo León y Oaxaca tuvieron mayor participación en los recursos del subsidio al haber gastado más de 8 mil millones de pesos. Ahí la ASF observó la falta de un sistema adecuado de control interno que atienda los riesgos que limitan el cumplimiento de los objetivos del programa, “la observancia de su normativa y el manejo ordenado, eficiente y transparente de los recursos”.

Según la ASF, entre los tres estados se estimó un probable daño a la Hacienda Pública Federal por 259 millones de pesos y se solicitó la aclaración por mil 343 millones de pesos.

En 2014 parecía que el programa ya no había recibido recursos. Pero, en realidad, sólo le cambiaron el nombre. Fue amalgamado con otros dos programas y se le renombró como “Apoyo a Centros y Organizaciones de Educación”. En la nueva etapa del programa, su gasto se comportó de manera similar al periodo 2010-2013.

Fuente: Elaboración propia con datos de la Cuenta Pública de 2010 a 2015.

Fuente: Elaboración propia con datos de la Cuenta Pública de 2010 a 2015.

Nota: los programas “Apoyo a Desregulados” y “Programa para Organizaciones en Apoyo de la Educación”, juntos, en 2012 y 2013, representaron apenas el 2% del presupuesto del programa de “Subsidios para Centros de Educación”, por ello no se desagregan en la gráfica.

En el presupuesto aprobado para 2014 y 2015 hubo mayor claridad sobre el lugar a donde se dirigían los recursos. Estaban destinados a subsidios para la prestación de servicios públicos, capacitación y becas en el Distrito Federal. Sin embargo, del gasto ejercido sólo 3% se empleó en estos rubros y 97% restante, equivalente a 24 mil 772 millones, se destinó a la cobertura de subsidios a Entidades Federativas y Municipios. Más de 50% de este gasto estuvo enfocado únicamente a cinco estados: Veracruz, Estado de México, Chiapas, Baja California y Nuevo León.

Este es sólo un ejemplo de un programa que tiene enormes variaciones entre el presupuesto aprobado y el ejercido sin que haya una adecuada rendición de cuentas. Por eso hacemos un llamado a los diputados para que cumplan con su responsabilidad constitucional de vigilar el gasto público y mejorar la política del gasto a nivel federal. México necesita una “Responsabilidad Hacendaria 2.0”. Los resultados de la mala gestión que documenta la ASF en este y en otros programas, son un ejemplo de las desventajas del ejercicio de recursos públicos sin suficientes contrapesos o transparencia. Atender las graves carencias que viven millones de mexicanos exige una efectiva disciplina presupuestaria en los tres órdenes de gobierno.

 

* Mariana Campos es Coordinadora del Programa de Presupuesto y Rendición de Cuentas de México Evalúa, colaboradora del Programa de Eduardo Ruiz-Healy en Radiofórmula. Es licenciada en Economía por el ITAM y Maestra en Políticas Públicas por la Universidad de Carnegie Mellon. Esther Ongay es investigadora del Programa de Presupuesto y Rendición de Cuentas de México Evalúa. Es licenciada en Ciencia Política y Relaciones Internacionales por el CIDE. Daniela Balbino es investigadora del Programa de Presupuesto y Rendición de Cuentas de México Evalúa. Es Economista por la Facultad de Economía de la UNAM.

 

 

Descifrando la Caja Negra del gasto, páginas 35 y 36.

Informe de la Evaluación Específica del Desempeño 2010-2011 del programa “Subsidios para centros de educación”. Disponible aquí.

Auditorías Financiera y de Cumplimiento: 13-A-30000-02-0736, 13-A-19000-02-0726 y 13-A-19000-02-0727.

U019 Apoyo a desregulados y U070 Programa para Organizaciones en Apoyo de la Educación.

Cuenta Pública 2014 y 2015: Ramo 11 Educación, gasto por programa presupuestario. Disponible aquí.

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