¡Muchas gracias!


Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.

close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Lo que México Evalúa
Por Centro de Análisis de Políticas Públicas
México Evalúa es un centro de investigación que busca elevar la efectividad y calidad de la op... México Evalúa es un centro de investigación que busca elevar la efectividad y calidad de la operación gubernamental a través de la elaboración de estudios especializados y el desarrollo de indicadores que sirvan para transparentar, evaluar y comparar acciones de gobierno. En México Evalúa tenemos vocación por la incidencia. Buscamos proveer a la sociedad mexicana de parámetros para evaluar al gobierno; y nos interesa ofrecer al Congreso y a los tomadores de decisión ideas y propuestas para mejorar su función en la elaboración de mejores políticas públicas. (Leer más)
Nuestras fronteras, nuestros problemas
Sobre lo que ocurre en nuestras fronteras hay poca información y certidumbre. Tenemos teorías, noticias e historias, pero poca información se genera a pesar de contar con personal y recursos para atenderla.
Por Centro de Análisis de Políticas Públicas
3 de mayo, 2013
Comparte

Por: José F. Tapia

Lo que no se puede medir no se puede mejorar, reza el mantra de quienes usamos la información para generar soluciones y explicaciones a fenómenos económicos y sociales.

Pero, ¿qué sucede cuando tenemos ante nosotros asuntos de los que no conocemos su completa magnitud o tenemos una vaga idea de cómo medir?, ¿cómo atender una problemática que es elusiva y cuenta con múltiples aristas, donde poco se hace para acrecentar su entendimiento?, ¿qué podemos hacer en espacios donde la información es escasa, inconsistente o errónea? De entrada diremos que es poco lo que podemos hacer para generar evidencia y mejorar una problemática que aunque real se nos escapa su solución. Este es el caso de la seguridad y control en nuestras fronteras.

Sobre este espacio territorial hay poca información y certidumbre acerca de lo que ahí ocurre. Tenemos teorías, noticias e historias, pero poca información se genera a pesar de contar con personal y recursos para atenderla. Este asunto es en realidad complejo, ya que involucra el entendimiento de aspectos tan sensibles como la seguridad nacional, y tan dinámicos como el comercio internacional, la movilidad laboral y profesional, así como otros tan ignotos y oscuros tales como las redes criminales y el tráfico de drogas y de personas.

Ningún país de la región tiene respuestas sobre cómo controlar y administrar mejor sus fronteras de forma que sean no un agujero negro sino espacios de intercambio y prosperidad regional, verdaderas “fronteras de dignidad”. El asunto va más allá de los recursos y el personal para atender el problema, aunque es un componente fundamental. Lo importante es poder establecer un sistema de coordinación y cooperación que sea funcional y útil a nivel regional.

Las reformas que hemos visto van desde la regulación de trabajadores temporales, hasta la mejora de flujos de transporte de mercancías, programas antinarcóticos o grupos de alto nivel enfocados en seguridad (Iniciativa Mérida). Pero poco se conoce de sus resultados en términos concretos.

Nuestra frontera norte por ejemplo, con una extensión de 3mil 185 Km, ve un flujo migratorio muy extenso. Ahí los Estados Unidos mantienen un enfoque dirigido a su control y administración. Pero la agencia encargada de este monitoreo, Customs and Border Protection (CBP), puede dar pocas respuestas e información cuando es cuestionada sobre aspectos concretos acerca de la efectividad de sus acciones.

En el último reporte publicado por la agencia GAO a este respecto establece que en términos agregados hay un control fronterizo de entre 60% a 80% en los sectores que componen esta franja, aunque hay áreas donde el control se encuentra por debajo del 40%. Por ello, es común leer que no es posible determinar con certeza el nivel de efectividad, simplemente porque se desconoce la magnitud de cruces ilegales que se dan en un periodo determinado.

Por su parte nuestra frontera sur de 1,149 Km., donde México y Guatemala comparten 956 kilómetros, es una zona que presenta una boyante y continua actividad migratoria, aunque parece que buena parte de ella es del orden informal o no registrada. Si bien es cierto que la mayoría del flujo de personas en esta frontera utiliza a México con el propósito de llegar a Estados Unidos, hay sin duda quienes en el tránsito deciden permanecer en nuestro país. De ahí la necesidad de mejorar el registro, control y administración de estos flujos humanos y de mercancías. Nuestras autoridades con la corresponsabilidad de controlar la zona (como el Instituto Nacional de Migración (INM) de la Secretaría de Gobernación, el SAT y las fuerzas armadas), deben darnos también mayor evidencia y datos a este respecto, pero esto no sucede.

Sin duda en este espacio requerimos de mayor y mejor información que ayude a generar las respuestas y políticas que nos interesa promover. Baste recordar dos fenómenos que son cotidianos en nuestras fronteras que deben ser alicientes a entender la importancia de este asunto: hablo del tráfico de armas y el tráfico de personas. Quienes realizan dichas actividades ven en este vacío de información y desorden un espacio ideal para seguir extendiendo sus prácticas ilícitas.

 

* José F. Tapia es Director de Desarrollo Institucional de México Evalúa.

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo independiente.

#YoSoyAnimal
Comparte