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Lo que México Evalúa
Por Centro de Análisis de Políticas Públicas
México Evalúa es un centro de investigación que busca elevar la efectividad y calidad de la op... México Evalúa es un centro de investigación que busca elevar la efectividad y calidad de la operación gubernamental a través de la elaboración de estudios especializados y el desarrollo de indicadores que sirvan para transparentar, evaluar y comparar acciones de gobierno. En México Evalúa tenemos vocación por la incidencia. Buscamos proveer a la sociedad mexicana de parámetros para evaluar al gobierno; y nos interesa ofrecer al Congreso y a los tomadores de decisión ideas y propuestas para mejorar su función en la elaboración de mejores políticas públicas. (Leer más)
Si no lo vemos, ¿no existe?
Las iniciativas de acceso a la información en el país generaron un ambiente de promoción de la transparencia del sector público, que empezó a permear al sector privado y al de las organizaciones sociales. Desafortunadamente, a juzgar por algunos hechos observados a últimas fechas, estos logros pueden venirse abajo en muy poco tiempo.
Por Centro de Análisis de Políticas Públicas
7 de febrero, 2013
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Por: Leticia Ramírez de Alba

Entre los grandes logros de los últimos dos sexenios se encuentra el impulso a la transparencia y rendición de cuentas del sector público gubernamental. Con la expedición de la Ley Federal de Transparencia en 2003, la reforma al artículo 6º constitucional en 2007 y la subsecuente obligación de los gobiernos estatales de aprobar normas mínimas en torno a la transparencia y acceso a la información, se dieron importantes pasos para impulsar la democracia en México. Estas normas han contribuido a que los ciudadanos contemos con más elementos para entender y evaluar la labor del gobierno, así como para generar propuestas encaminadas a mejorar las condiciones del país. En otras palabras, nos han permitido acercarnos más a nuestra realidad e incidir en ella proactivamente. Estas iniciativas generaron un ambiente de promoción de la transparencia del sector público que empezó a permear al sector privado y al de las organizaciones sociales. Desafortunadamente, a juzgar por algunos hechos observados a últimas fechas, estos logros pueden venirse abajo en muy poco tiempo.

La información que brinda el gobierno se complementa con la generada por el sector privado y la sociedad civil. Por ejemplo, durante el sexenio pasado la información sobre muertes por presunto homicidio que recopila el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y la de denuncias de homicidios dolosos que publica el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) se enriqueció con la generada por otras fuentes como los medios de comunicación, en particular, los diarios Reforma y Milenio. Los datos que arrojan las fuentes mencionadas nos permitieron dibujar oportunamente un mapa que nos indicaba la situación del problema y su transformación en el tiempo y en el espacio. Información muy útil para la toma de decisiones de política pública enfocadas en su prevención y atención.

Desafortunadamente, con la entrada del nuevo sexenio, algunas de las dinámicas informativas parecen transformarse. Reforma, diario de circulación nacional que ha dado seguimiento puntual al fenómeno de la violencia y que desde el sexenio pasado ha dado a conocer las cifras de ‘’ejecutados’’ al público, a partir de enero de este año ha cambiado la forma en que publica esta información. La versión electrónica del diario Reforma incluye  secciones especiales denominadas “Ejecutómetros” en donde presenta el conteo de lo que bajo sus criterios son ‘’ejecuciones’’, para los años comprendidos entre 2007 y 2012. No obstante, el diario no ha creado un gráfico animado de este tipo para 2013.

Por otro lado, según una declaración de Mario Anguiano, gobernador de Colima, el gobierno Federal y los estatales acordaron no informar sobre hechos violentos. Lo anterior con el argumento de que es perjudicial hacerlo. De acuerdo con una nota de Reforma, Anguiano señaló  que “staba demostrado por estudios que nos han estado mostrando a nivel federal, que en la medida en que nosotros, Gobierno federal (y) estatal, estemos poniendo el tema de la inseguridad, estemos informando cada vez que se detiene a un delincuente, entonces en lugar de ir contribuyendo a la armonía que se está aspirando, de lograr la tranquilidad, al contrario, estábamos fomentándola (la inseguridad)”.

Al parecer algunos funcionarios públicos se están confundiendo sobre qué es lo que pueden o no dar a conocer. Por ejemplo, es muy criticable que las autoridades presenten ante la opinión pública a los presuntos delincuentes detenidos como si fueran culpables, sin que medie una investigación de por medio. Con estas acciones, los gobernantes violan los derechos humanos de los detenidos, no cumplen con el debido proceso y promueven la impunidad. Por tanto, la medida de no presentar ante los medios a los presuntos delincuentes después de las detenciones es comprensible.

Una cosa es no presentar a los detenidos y otra, muy diferente, es no informar sobre lo que sucede. De ninguna manera es aceptable que se dejen de dar a conocer los hechos violentos ocurridos. Este tipo de medidas irían en contra de lo que establece el artículo 6º constitucional: “Toda la información en posesión de cualquier autoridad, entidad, órgano y organismos federal, estatal y municipal, es pública y solo podrá ser reservada temporalmente por razones de interés público en los términos que fijen las leyes”; por tanto, representarían un retroceso en lo que se refiere al acceso a la información.

Las autoridades deben mantener informados a los ciudadanos no solamente porque el acceso a la información pública gubernamental es un derecho fundamental, sino porque es esencial que éstos conozcan los riesgos a los que están expuestos y las medidas que se están tomando para prevenirlos. Por tanto, quizás habría que modificar la forma en que se presenta la información, pero de ningún modo debe censurarse.

Tal vez algunos funcionarios crean que si no vemos el problema, éste no existe. La realidad nos dice que sucede precisamente lo contrario, si lo evitamos, si no lo queremos ver, el problema se quedará sin resolver y muy probablemente crecerá más. Por tanto, si queremos erradicar el problema de la inseguridad, tendremos que conocerlo y afrontarlo. Si no lo vemos, seguirá existiendo.

 

* Leticia Ramírez de Alba es Coordinadora del Programa de Seguridad Pública de México Evalúa.

 

 

 

 

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