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Lo que Quiso Decir
Por Rubén Aguilar
Rubén Aguilar Valenzuela: Socio fundador de Afan Consultores Internacionales, S.C. Doctor en Cie... Rubén Aguilar Valenzuela: Socio fundador de Afan Consultores Internacionales, S.C. Doctor en Ciencias Sociales. Profesor en el Departamento de Comunicaciones y Ciencias Políticas de la Universidad Iberoamericana. Publica semanalmente en diversos periódicos y revistas del país. En los años de la Guerra Civil en El Salvador fundó y dirigió la Agencia Salpress del FMLN. En la administración del presidente Fox fue coordinador de la Secretaría Particular de la presidencia (2002-2004) y coordinador de Comunicación Social y portavoz del gobierno (2004-2006). Sus últimos libros en conjunto con Jorge Castañeda son: La Diferencia: Radiografía de un sexenio (2007) y El Narco: La Guerra Fallida (2009) (Leer más)
Gramsci y su idea de la Revolución
El libro recoge el curso que sobre Gramsci impartió María Antonieta Macciocchi, académica y política italiana, en la Universidad de Vincennes en París en 1972 y 1973. Ella se esfuerza en presentar a un Gramsci actual que en ese entonces pudiera inspirar y guiar la estrategia revolucionaria en Occidente.
Por Rubén Aguilar
18 de octubre, 2019
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En Gramsci y la Revolución de Occidente (Siglo XXI, 1977) María Antonieta Macciocchi (1922-2007) especialista en la obra del revolucionario italiano Antonio Gramsci (1891-1937) sostiene que es la idea de la Revolución lo que da cuenta y explica el pensamiento y la obra de este extraordinario político e intelectual marxistas.

Gramsci decía que “hacer política significa actuar para transformar el mundo. El hombre activo, de masa, obra prácticamente, pero no tiene clara conciencia teórica de su obrar, que sin embargo es un conocimiento del mundo en cuanto lo transforma”. Para él la política revolucionaria es la sustancia misma de la historia.

Macciocchi fue por muchos años militante del que fuera el Partido Comunista Italiano (PCI). Para ella el hilo conductor de la obra de Gramsci, desde su juventud hasta su muerte, pasando por los años de cárcel, fue la idea de la Revolución. En el italiano en la medida que pasaron los años su pensamiento ganó profundidad, coherencia y consistencia.

El libro recoge el curso que sobre Gramsci impartió la académica y política italiana en la Universidad de Vincennes en París en 1972 y 1973. Ella se esfuerza en presentar a un Gramsci actual que en ese entonces pudiera inspirar y guiar la estrategia revolucionaria en Occidente. Se distancia de otras interpretaciones en ese entonces en boga.

Al inicio de la década de los setenta cuando Macciocchi escribe, había una gran ignorancia sobre el pensamiento de Gramsci en Italia, pero más en Francia. Ella ofrece una lectura política del comunista italiano desde una visión de izquierda que rechaza las interpretaciones extremistas.

En sus escritos Gramsci se propone contestar a dos preguntas: ¿Por qué ha fracasado la Revolución en Occidente? ¿Cómo se explica la victoria fascista? La autora plantea que la posición del teórico de la Revolución rechaza las fórmulas dogmáticas y absolutistas del marxismo ortodoxo. Esto lo lleva a su formulación de un “marxismo vivo”.

En 1922-1923, Gramsci participa en el IV Congreso de la Internacional Comunista y eso le permite hacer un análisis de las diferencias entre la Revolución de octubre en Rusia y la manera en que éstas deberían darse en Occidente. Para eso le resulta fundamental ubicar lo distinto que son la Rusia zarista y el Occidente industrializado.

Se propone, entonces, una estrategia revolucionaria propia de Occidente. Es necesaria la alianza obrero y campesina. La clase proletaria debe acercarse a los campesinos. Solo así será capaz de gobernar como clase en la incorporación de los campesinos y los intelectuales.

De esta reflexión surge el aporte fundamental de Gramsci al marxismo: el concepto de hegemonía. La hegemonía de la clase dominante debe ser remplazada por la hegemonía del proletariado. Eso lo lleva a la distinción en el Estado entre “sociedad política” y “sociedad civil”.

El Estado sería la “sociedad política” que representa el momento de la fuerza coercitiva y la “sociedad civil” estaría integrada por una red amplia y compleja de funciones educativas e ideológicas que son las que otorgan dirección a la sociedad.

Gramsci y la revolución de occidente

María Antonieta Macciocchi

Siglo XXI

México, 1977

pp. 396

@RubenAguilar

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