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Luces de NY
Por Juan Alberto Vázquez
Reportero sin fuente que desde el otoño del 2017 goza de sus quince minutos de anonimato en Broo... Reportero sin fuente que desde el otoño del 2017 goza de sus quince minutos de anonimato en Brooklyn, donde cocina y cuida de sus hijos mientras su mujer trabaja. Sus vecinos lo llaman Mister mom. (Leer más)
Diálogos en Brooklyn
Una suculenta semana informativa desde la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York, en el juicio que se le sigue al Chapo, ha conseguido que se tienda un velo sobre otros detalles como el del espectáculo de presenciar en vivo un interrogatorio directo de un abogado defensor contra un criminal disfrazado de testigo protegido.
Por Juan Alberto Vázquez
18 de enero, 2019
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Los supuestos sobornos de Joaquín Guzmán Loera a Enrique Peña Nieto. Las maletas que, por su parte, el cartel de los Beltrán Leyva envió a Felipe Calderón. La presencia de la exdiputada Lucero Guadalupe Sánchez en la silla de los testigos declarando en contra de su examante El Chapo. El sublime testimonio del agente de la DEA Víctor Vázquez quien comandó las operaciones que llevaron a la captura del capo en febrero del 2014. Una suculenta semana informativa desde la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York, aquí en Brooklyn, ha conseguido que se tienda un velo sobre otros detalles como el del espectáculo de presenciar en vivo un interrogatorio directo de un abogado defensor contra un criminal disfrazado de testigo protegido.

Por eso me propongo compartirles el momento previo a cuando el colombiano Alex Cifuentes certifica lo del supuesto soborno dado al entonces presidente electo, Enrique Peña Nieto, en octubre del 2012.

Había terminado el interrogatorio directo de la asistente del fiscal, Gina Parlovechio y tocó el turno a la defensa para realizar el cross examination o réplica para lo cual enviaron a Jeffrey Litchamn. De los tres defensores del Chapo Guzmán, el elegido es el más teatral y suele ser hasta muy agresivo, al grado de que, en algún momento de ese día, el juez Cogan lo tuvo que controlar: “le voy a pedir que no le grite al testigo”, dijo la máxima autoridad en la sala.

Mr Jeffrey le preguntó si su hermano mayor Jorge Milton Cifuentes Vega le había hecho recomendaciones a propósito de su testimonio en Nueva York. En ese momento inició el intercambio.

Sólo me dijo que me confesara con los americanos como si me fuera a confesar con Dios−, dijo Alex

−Pero usted dijo que en el 2014 su hermano le había hecho muchas recomendaciones sobre cómo declarar−, ataco Litchman.

−Si, señor.

−Entonces le acaba de mentir a éste jurado hace 30 segundos.

−Solo me equivoqué, señor.

−¿Cuando lo prepararon para éste testimonio le dijeron que no discutiera conmigo? – suelta el abogado.

−Sí, la fiscalía− tiene que aceptar el narco detenido.

−¿Cuando usted era muy joven su familia tenían una finca donde sembraban y preparaban cocaína?    

−No señor, hay un error en ese escrito.

−Pero usted lo dijo en el 2016 a los fiscales, ¿lo prepararon para que negara eso también? ¿Usted no ayudó a cultivar y secar la cocaína?

−A cultivar, no. Yo lo que hacía a los 10 años era procesar la pasta. Me tocaba también secar y empaquetar.

−¿Usted dijo a la fiscalía que cuando era joven conoció a quien era la mano derecha de Pablo Escobar y que él le dijo que se fuera a trabajar con ellos?  

−Si está escrito, está mal. Si está en su mente, también está mal.

Cuando los testigos protegidos lo enfrentan así, las mejillas de Jeffrey Litchman se ruborizan y parece que perderá el control aunque es parte de su estrategia por buscar que el otro también se salga de su zona de confort.

−Quien se fue a trabajar con Efraín Fernández, Don Efra, fue su hermano Fernando Pacho Cifuentes− le recuerda Litchman.

−Es correcto.

−Pero su hermano Fernando era narco y Don Efra también era un gran narcotraficante, ¿no es así, señor Cifuentes?

−Yo nunca les vi un kilo en la mano.

−¿Su hermano Fernando entró a esa organización como ingeniero en sistemas” de Don Efra?

−Hasta donde yo supe, si. Compraban empresas en quiebra y las volvían exitosas.

−Y tiempo después su hermano mató a don Efra, ¿usted conoce a muchos ingenieros de sistemas que sean matones?

−¡Objetion! – gritan desde la mesa de la fiscalía. El juez concede. “No conteste” dice la traductora,

−Su madre era una mujer que participaba mucho en las actividades criminales, ¿no es así? – el abogado del Chapo insiste en desestabilizar al testigo.

−No sé qué decirle− responde un Cifuentes seco, triste.

−Usted ha dicho a la fiscalía que llamaba a su madre para pedirle consejos de drogas.

−Consejos de comportamiento.

−Usted quiso obtener la nacionalidad mexicana igual que su hermano Jorge, ¿no es así? ¿Y le pidió a mamá Carlina consejos?

−No es cierto.

−Le voy a refrescar la memoria.

El abogado Litchman le saca sus propias declaraciones del 2016 donde le cuenta eso a la fiscalía. Hace que las lea y espera.  

−¿Le refrescó eso la memoria? – suelta orgulloso.

−Si.

−¿En su formulario para la nacionalidad mexicana le pidieron poner una profesión y usted no sabía que poner así que preguntó a su madre?

−Mju− el testigo mueve la cabeza arriba y abajo muy ligeramente.

−¿Es eso un sí?

−Recuerdo el tema pero no recuerdo haberlo hablado con mi madre.

−¿Entonces acordó con su madre que iba a poner que era “productor de plantas sumergibles”? Obviamente eso era una mentira.

−No era mentira iba a comenzarlo. Primero la nacionalidad, luego el negocio.

−¿Usted es un narco exitoso? – ataca Litchman por otro frente.

−No señor, diría que poco exitoso.

−Pero ganó mucho dinero.

−Algunos millones.

−¿Entonces tuvo éxito?

−Algo de éxito.

−Los narcos suelen ser muy mentirosos, ¿usted lo es?

−Si, señor.

−Les ha mentido a socios, familiares, amigos, autoridades, abogados.

−A todos ellos, sí, señor.

−¿Ha mentido aquí a este jurado?

−Usted ha malinterpretado muchas cosas.

−Eso no le pregunté, ¿le ha mentido a éste jurado?

−Lo he hecho.

−Y como gran mentiroso que es usted ha tenido decenas de identidades falsas.

−Sí, para evadir a la policía.

−Usted tenía identificaciones como José Alejandro Osuna Villarreal. Visa pasaporte y licencias.

−Bueno, la visa era buena.

−¿Cómo va a ser buena la visa si es un nombre falso?

−El documento es bueno, el falso soy yo.

−Otro de sus nombres era Eloy Franco, ¿cómo se le ocurrió?

−Porque tenía una novia en Monterrey que decía que me parecía a un torero llamado Eloy Cavazos. En su honor me puse ese nombre.

−En ese momento en Monterrey usted trabajó como contador de su hermano quien ya era un narco de renombre.

−Sí.

−¿Y los nombres de José Alfredo Garza Sada, Ramón Alberto Garza Sada, Fernando Arturo Garza Sada, Enrique Rodríguez García? ¿Por qué tenía usted tantas identidades con nombres falsos?

− Pues los nombres se queman, entonces luego hay que cambiarlos para seguir evadiendo la justicia.

−Y usted tenia tarjetas de crédito, American Express, Master card con esos nombres con las cuales hacía compras fraudulentas.

−No, el dinero era mío, las tarjetas tenían otros nombres solamente.

−En sus pláticas con la fiscalía usted dijo en el 2016 que el Señor Guzmán había dado 100 millones de dólares al presidente Enrique Peña Nieto.

−¡Objetion! – gritan desde la fiscalía. “Overrule”, ataja el juez Cogan. “puede contestar”, la traductora.

−Si.

−¿Cómo supo de esto?

−El señor Guzmán me lo informó.

−¿Y qué más le dijo? – seguido de otros “objetion”, “overrule”, “puede contestar”.

−Que le pidieron 250 millones de dólares y que el ofreció 100 a través de la Comadre Mary en la ciudad de México.

−También dijo a los fiscales que el señor Guzmán le había dicho que los Beltran Leyva había sobornado al presidente Felipe Calderón− nuevos “objetion”, “overrule”, “puede contestar” inundan la sala.

−No recuerdo haber dicho eso− se cubre Alexander Cifuentes Vera.

−Creo que es un buen momento para un break− anuncia el juez Cogan.

Los reporteros con los ojos inyectados de la emoción agradecen al juez la interrupción y después de que el jurado abandona la sala, ellos salen disparados hacia sus teclados a difundir estos fuegos de artificio informativos que se acababan de encender en Brooklyn.

Fuegos que por cierto, se apagaron muy pronto.   

 

@juansinatra

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