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Mente Social
Por Guido Lara
Guido Lara es Presidente Fundador de LEXIA. Doctor en Teoría de la Comunicación y Métodos de I... Guido Lara es Presidente Fundador de LEXIA. Doctor en Teoría de la Comunicación y Métodos de Investigación Social por la Universidad Complutense de Madrid y comunicólogo de la Ibero. Ha asesorado campañas presidenciales, diseño de políticas públicas, modelos de negocio, construcción de marcas y mensajes publicitarios. Experto en consultoría basada en insights para generar soluciones de mercadotecnia, branding y comunicación. A caballo entre la capital del imperio azteca y la capital del imperio “yanqui”. Con su mirada de analista e intérprete de lo social nos pone un espejo para reflejarnos en las realidades, distintas pero ya no distantes, de México y Estados Unidos. (Leer más)
Miley Cyrus o Laura Bozzo ¿por cuál vota?
Cada una con su estilo, reflejos y talentos han ganado reconocimiento de marca y expandido los mercados a los que tocan a la puerta. Hoy son mucho mejor conocidas en segmentos del público que las ignoraban o despreciaban.
Por Guido Lara
9 de octubre, 2013
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En los últimos días estas figuras de la industria del espectáculo  han generado puntos de rating, page views, hashtags, vistas en youtube, dislikes y toda la gama de indicaciones interactivas que nos dicen cuándo algo ha atrapado nuestra atención. Lo han logrado.

Más allá de que Laura Bozzo es una figura de carácter local -si acaso regional- contra Miley Cyrus que se ubica en las entrañas del imperio con su correspondiente resonancia global (seguidores en twitter: medio millón contra quince millones), ambas han desatado contagiosas pasiones, críticas enfurecidas y crudos sarcasmos.

Tienen en común ser percibidas como personas falsas y cuyos escándalos solo buscan notoriedad, fama y el cochino dinero.

Cada una a su manera se ha convertido en el “blanco perfecto” para que millones de personas canalicen su malestar, mentándoles la madre o burlándose corrosivamente. Su estrellato y notoriedad es paradójico pues encuentran una palanca mayor entre quienes las rechazan que entre quienes las admiran. Son funcionales para la catarsis social, pues sirven como chivos expiatorios de nuestras frustraciones, malestares y temores.

En las últimas semanas cada una ha echado mano de los recursos (melodrama y star system respectivamente) con los que han escalado posiciones en el billboard del estrellato. La Bozzo, con habilidad para sacar provecho a una embestida dirigida originalmente contra “caza mayor” como el gobernador Eruviel Ávila y Televisa, y la Cyrus con un plan milimétricamente concebido y orquestado.

Cada una con su estilo, reflejos y talentos han ganado reconocimiento de marca y expandido los mercados a los que tocan a la puerta.  Hoy son mucho mejor conocidas en segmentos del público que las ignoraban o despreciaban.

Para los sectores “ilustrados” mexicanos Laura Bozzo era simplemente una excrecencia despreciable, para los sectores “cultos” en Estados Unidos MileyCyrus era una “cosa de niños”. Es muy probable que ahora aunque ambos sectores las desprecien aún más, es imposible que las ignoren. Hoy las conocen bastante más que ayer.

Aunque son personajes diametralmente diferentes  tienen un enemigo común: los puristas.

¿Hay acaso una figura con un imagen de pureza mayor entre los periodistas nacionales que Carmen Aristegui, quien ha decidido pegarle en el talón de Aquiles a Televisa representado por la cacique de la telebasura? ¿Hay acaso una figura con un aura de pureza mayor que Disney y la noble y virginal Hannah Montana?

Siguiendo en la dinámica de la industria del espectáculo y recordando con nostalgia uno de sus gritos de guerra  se escucha la voz del locutor radiofónico: Laura Bozzo o Miley Cyrus ¿por cuál vota?

Las opciones:

Miley Cyrus: Nacida y desarrollada en la fábrica de estrellas infantiles de Disney decidió no seguir el camino del “chabelismo” o “tatianismo”, es decir, el de aquellos adultos que siguen dirigiéndose a un público infantil, al margen del paso del tiempo. Con crueldad, sadismo y sangre fría ha declarado la muerte de su querido personaje Hannah Montana para generar a través de este sacrificio el nacimiento de Miley Cirus, la estrella pop. Lo ha hecho con un éxito rotundo, colocándose inmediatamente al nivel de las principales estrellas pop de la actualidad, resaltando la bobería de Britney Spears y siendo comparada con la fuerza de la metamorfosis y la ruptura permanente de Madonna. Lady Gaga por su parte, está en su hongo, al trascender esta dinámica y buscar su propio espacio en blanco, dejándole algo de cancha libre. La artista pop Miley Cirus es una fuerza transgresora que nos ayudará a movernos a otros territorios (deseables o indeseables, el tiempo y las experiencias de cada quien lo dirán).

Laura Bozzo: Al margen de la veracidad o irrealidad de sus montajes televisivos, sus programas conectan directamente con las carencias, miserias y temores de grandes sectores de la población, generando una especie de “hermandad de la desgracia”. En este valle de lágrimas nuestra principal desgracia es estar rodeado de desgraciados. Con ella los marginados, los desposeídos, los que sufren miserias materiales o espirituales no se sienten solos. Dotada estelarmente para el “realismo melodramático”, Laura Bozzo es una fuerza conservadora que solo sirve para reproducir ad nauseam nuestras limitaciones (esto es indeseable, ahora y siempre).

Ya entrados a escoger, mi voto es para Miley Cyrus. Y como suele suceder cuando hay que elegir entre opciones predeterminadas, mi voto no es entusiasta pues comparto con los puristas ciertos sentimientos de rechazo. Veamos, a mi lado fresa le da comezón que se logre la ruptura a través de un erotismo kitsch, de osos de peluche, provocaciones gélidas y artificiosas. Al mismo tiempo, recuerdo con satisfacción cuando llevé a mis hijas a ver “Hannah Montana: la película”, que les gustó mucho -a mí también-. Eso fue hace 4 años y  ellas tenían 11 y 8, ahora que tienen 15 y 12 no me gusta nada la onda que les propone (por cierto me tranquiliza que a ellas tampoco les lata “la nueva Miley”). Quizá cuando “tengan edad”, pero ahorita así estamos bien.

¿Qué es lo que sí me gusta de Miley Cyrus? Es una buena cantante, con varios y diversos registros, con concepto artístico y reflexión detrás de su nueva propuesta, con profesionalismo y vocación de triunfo, visión de largo plazo y compromiso.  Su propuesta es de cambio y ruptura y eso es lo que debe caracterizar a los artistas que desean renovar lo social y mover las conciencias.

Hoy la “seño” Cyrus tiene 20 años y aunque aún no le puedan vender legalmente una chela o un mezcal en los Estados Unidos, todo apunta a que con ella la fiesta apenas empieza. En cuanto a la señora Bozzo, espero sinceramente que no sea expulsada de México, me opongo radicalmente a las muestras de xenofobia que lamentablemente se han expresado con tanta claridad: #LauraBozzodentrodeMéxico, pues quizá fuera de la pantalla sería suficiente.

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