Yo espío y tú te encueras - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Mente Social
Por Guido Lara
Guido Lara es Presidente Fundador de LEXIA. Doctor en Teoría de la Comunicación y Métodos de I... Guido Lara es Presidente Fundador de LEXIA. Doctor en Teoría de la Comunicación y Métodos de Investigación Social por la Universidad Complutense de Madrid y comunicólogo de la Ibero. Ha asesorado campañas presidenciales, diseño de políticas públicas, modelos de negocio, construcción de marcas y mensajes publicitarios. Experto en consultoría basada en insights para generar soluciones de mercadotecnia, branding y comunicación. A caballo entre la capital del imperio azteca y la capital del imperio “yanqui”. Con su mirada de analista e intérprete de lo social nos pone un espejo para reflejarnos en las realidades, distintas pero ya no distantes, de México y Estados Unidos. (Leer más)
Yo espío y tú te encueras
Haber tenido acceso a las comunicaciones personales e institucionales de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto nos pone de pechito en términos de la real politik. Demasiada información útil ha estado al alcance de ese mundo de espías tan cercano o más a la realidad que lo que vemos en apasionantes series de televisión como 24 o Homeland.
Por Guido Lara
23 de octubre, 2013
Comparte

“¡Ya nos saquearon! ¡No nos volverán a saquear!”, dijo José López Portillo y ¡zas! nacionalizó la banca en el último acto verdaderamente autoritario de la Presidencia Imperial. Eran otros tiempos. Hoy el mundo es radicalmente diferente en muchas dimensiones. Hoy, más que nunca, el poder está más en el hacer que en el decir.

Hoy decir “¡Ya nos espiaron! ¡No nos volverán a espiar!”, no basta. El decir tiene muchas limitaciones, ahora lo que toca es actuar. Mucho se ha hablado sobre las posiciones públicas diferenciadas del gobierno brasileño y mexicano ante las revelaciones de Edward Snowden sobre el espionaje del gobierno estadounidense al más alto nivel, pero muy poco de lo que nos toca hacer como país autónomo, consciente y soberano.

Nos toca ser menos ingenuos y cuidar la portería para evitar la goleada. Lograrlo requiere una serie de virtudes no muy presentes en el ejercicio de nuestra vida pública y profesional. Disciplina, diseño de protocolos, respeto a los mismos, saber técnico y científico, profesionalización y asumir los límites al chacoteo.

Haber tenido acceso a las comunicaciones personales e institucionales de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto nos pone de pechito en términos de la real politik. Demasiada información útil ha estado al alcance de ese mundo de espías tan cercano o más a la realidad que lo que vemos en apasionantes series de televisión como 24 o Homeland.

Paradójicamente, lo que necesitamos es el fortalecimiento del Estado Mexicano en sus capacidades de manejo discreto, seguro y clasificado de información sensible. Digo que es paradójico porque dichas fortalezas a su vez pueden ser utilizadas en contra de una sociedad abierta y participativa.

Desde una perspectiva interna, ser una coladera de información puede ayudar a airear y transparentar los mecanismos de toma de decisiones de las diversas instancias de poder. Sin embargo, desde una  perspectiva externa, tal “apertura” lo único que hace es ponernos a merced de los intereses de otras fuerzas estatales.

Los protagonistas de estas filtraciones son personajes ambiguos: Edward Snowden, Julian Assange, Bradley (ahora Chelsea) Manning. Éstos son héroes-villanos del siglo XXI, difíciles de colocar en la columna de los buenos o los malos de la historia.

Por un lado, hay quienes los colocan en el terreno de los traidores. Aquellas personas que han tenido acceso privilegiado a información relevante y métodos de recolección novedosos y quienes han hecho filtraciones irresponsables que han puesto en peligro tanto la integridad física de otras personas como los intereses económicos, sociales y políticos de sus naciones.

Por el otro lado, hay quienes los colocan en el casillero de los héroes. Audaces personajes que han sacrificado su libertad para denunciar las ilegítimas intromisiones de los poderes estatales en la vida privada de los ciudadanos, así como en los asuntos internos de otras naciones y compañías.

Como diría el recientemente fallecido Pedro Ferriz Santa Cruz “Un mundo nos vigila” y ese mundo no está habitado por marcianos o venusinos sino por seres humanos que no sólo trabajan en la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos, sino también en grandes compañías como Facebook, Amazon, Google y Apple, así como en miles de empresas medianas y pequeñas que usan Big Data como eje de su modelo de negocio.

Tú, querido lector ¿hacia dónde te inclinas? ¿Estos personajes y estas filtraciones han hecho más daño o han traído más beneficios a nuestra sociedad?

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.