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Migraciones
Por Pedro Gerson
Pedro Gerson es abogado migratorio y penal en el Bronx, Nueva York. Trabajó en el IMCO, el gobie... Pedro Gerson es abogado migratorio y penal en el Bronx, Nueva York. Trabajó en el IMCO, el gobierno federal y fue profesor universitario en México antes de irse a trabajar en pro de los migrantes en Estados Unidos. Extraña a México todos los días, así que si lo van a ver llévenle tortillas y queso Oaxaca. (Leer más)
Migrantes en limbo
Los Protocolos de Protección Migratoria pueden llevar a que miles de refugiados centroamericanos se queden en México por más de tres años en lo que se resuelve su solicitud de asilo en Estados Unidos.
Por Pedro Gerson
28 de enero, 2019
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La noticia más importante en materia migratoria en los últimos meses pasó desapercibida. A partir del viernes 25 de enero, la administración de Trump inició la implementación de la política llamada “Protocolos de Protección Migratoria” (anteriormente conocida como “Quedarse en México”). Esta nueva política, que por ahora solo será utilizada en el cruce de San Ysidro (en la frontera entre Tijuana y San Diego), establece que Estados Unidos regresará a México a aquellos que crucen la frontera para solicitar asilo, y que desde aquí peleen su caso en Estados Unidos. Aunque esto parezca un cambio muy técnico, la realidad es que puede llevar a que México tome un papel mucho más proactivo en la que se está volviendo una de las crisis humanitarias más agudas de los últimos 20 años.

Para entender esto hay que ir por paso. El asilo político es un recurso jurídico que permite que la gente que está escapando de sus países por violencia o miedo -o sea refugiados- se puedan quedar a vivir en otro país. En Estados Unidos, dependiendo en qué estado se solicite el asilo político, cerrar un caso de este tipo toma un poco más de 1000 días en promedio. El tiempo de espera ha ido en aumento por más de 20 años porque no ha habido una respuesta gubernamental para acomodar al creciente número de solicitudes que llegan año con año. En un escenario optimista los migrantes centroamericanos estarán en México tres años en lo que se resuelven sus casos en Estados Unidos. (La administración de Trump ha dicho que procesará estos casos en un año, pero eso parece una promesa incumplible -justo como el famoso muro).

Las solicitudes de asilo por parte de personas que vienen del “Triángulo del Norte” (Honduras, Guatemala y El Salvador) han ido aumentando exponencialmente en los últimos años. De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el número de solicitudes de asilo a nivel mundial de gente de estos países pasó de 18,000 en 2011, a 294,000 en 2017. La mayoría de estas solicitudes se hacen en Estados Unidos. En ese país, tan solo el año pasado hubo aproximadamente 100,000 solicitudes de asilo totales, la gran mayoría de estas son de centroamérica.

Todo esto quiere decir que los “Protocolos de Protección Migratoria” pueden llevar a que miles de refugiados centroamericanos se queden en México por más de tres años en lo que se resuelve su caso. Quizá el hashtag #ThreeYearsChallenge no tenga tanto caché como el de los diez años, pero tres años es mucho tiempo. Especialmente para estar en un limbo jurídico. La política de Trump significará que en esos tres años los migrantes centroamericanos no van a echar raíces en México, impidiendo su integración y/o productividad. No solo eso, la administración de Trump está requiriendo que los migrantes se reporten en Tijuana cada 45 días en lo que se resuelve su caso. Esto -en un revés hacia la política migratoria de AMLO que intenta generar incentivos para que los migrantes se queden en el sur de México- llevará a que se concentren en el norte del país.

Obviamente todo esto tiene implicaciones humanitarias importantes para México. Es probable que los migrantes que estén peleando sus casos en Estados Unidos no busquen trabajos formales o vivienda estable, generando la necesidad de que el gobierno mexicano sea capaz de albergar a una población cada vez más grande. ¿Cómo le vamos a hacer? Más importante aún, ¿cómo vamos a garantizar su seguridad? En diciembre del año pasado, en la semana que se anunció la nueva medida migratoria, dos adolescentes hondureños en Tijuana que estaban esperando pedir asilo en EUA fueron asesinados. Y, ¿cómo evitar que esta situación no derive en conflictos y confrontaciones racistas y xenofóbicas como las que lamentablemente vimos en Tijuana a fin del año pasado?

No tengo (no hay) respuestas sencillas para esto. Pero el seguir pensando que la migración es problema de alguien más es un error. México tiene que reconocer que las víctimas de la crisis humanitaria en centroamérica ya no solo van a pasar por el país sino que se van a quedar aquí.

 

@elpgerson

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