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Por Martha Cristiana
Bruja madre de 4 y abuela de 1. Actriz (Casa del Teatro, STI, NYU y The Barrow Group-NY). Ha prod... Bruja madre de 4 y abuela de 1. Actriz (Casa del Teatro, STI, NYU y The Barrow Group-NY). Ha producido, dirigido y escrito cortometrajes. Pinta. Da pláticas acerca de equidad de género a través de sus historias y tiene un TEDTalk. Rufiana -su alterego- es opinóloga. (Leer más)
Una entrega larga y cardíaca
Por Martha Cristiana
13 de junio, 2011
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Un compendio de inseguridades me asaltan esta semana por una entrega cardíaca que tuve y hay bien poco que pueda hacer al respecto. Invoco pues la famosa frase que promueve a manera de poderosa figura, que desfigura a su contrincante (derrotada en encarnizada batalla de egos) de Dangerous Liaisons: “It´s beyond my control” (si aceptan o no el material en cuestión).

 

Pasa que llevo clavada en la textura de la “creación” y el trabajo “cinematográfico” por lo menos un año, y apenas ayer tuve oportunidad de ver los resultados finales de tan titánico esfuerzo. Mis nueve minutos de footage. Mi cinito personal con visión de negrito en el arroz o de arroz en los frijoles. Nueve minutos de intimidad.

 

Me siento absolutamente encuerada y deforme frente a un gentío de gentes dispuesto a juzgar cada milímetro de fealdad existente en mi… intelecto. Me dispongo pues a entrar en un estado de legrado cerebral para no pensar en infinitas posibilidades trágicas y pesimistas. Me acomodo en un psicologismo barato de autoconvencimiento y estrechez intelectual de los que hablan los malditos libros de autoayuda (que a últimas fechas se confunden profusamente por compendios culturales de sabiduría):

 

“Soy energía positiva, emano una luz brillante, hice lo mejor que pude, di mi 100% y suelto al universo la responsabilidad de que cosas maravillosas ocurran por arte de magia y “abundancia” a mi humilde pieza con complejo de cineasta  alcurniosa” #LuzManaLuz

 

Así que como no tuve vida por estar metida en la caverna del on line y la post producción, paso por aquí dispuesta a cumplir cabalmente mi divertido compromiso de poner lo que se me hinche un huevo…Y el huevo que se me hincha es hablar de las vacilaciones de identidad, y de paso también de la hipocresía de los que graciosamente tienen complejo de terapeutas cuando en realidad ni ellos pueden con su incompetencia en los asuntos personalísimos que los acongojan en los terrenos del tumultuoso corazón, among other things…

 

El coma diabético tendrá que esperar hasta que termine de bichear a gusto de tan entretenido tema, más lo que vaya saliendo.

 

Imprecaciones varias al respecto de los fulanitos/as que transforman la victimización en una oferta –magnánima- de terapia. Husmear en los recovecos de la vida ajena es lo que quieren, ni se hagan pinches beatos. Me pasa cada dos, que no se aguantan. ¿Ves como cuando una conversación muta a una orgía de confidencias mensas? #HazDeCuenta

 

No te voy a negar que uno rufianamente –en veces–  cae en la tentación de hacerle de diosito curativo de las almas. Me ha tocado hacer un potente despliegue del síndrome sanatorio, al reclutar “projects” más allá del compromiso que me incumbe.

 

Ahora bien, hay quienes no tienen el más mínimo interés en ayudar. Gente a la que se le ofrece por mero aburrimiento -y falta de imaginación personal- meterse en lo que no les importa y encima, diseminar las profundidades del alma ajena con todo el mundo mundial, haciendo juicios lapidarios, como si ellos no tuvieran oscuros secretos y vergüenzas que esconder. Los metichismos disfrazados de buenas intenciones están al dos por uno, en los allares sobre todo en #DearMejiquito.

 

Me encabrona que cuando vienen los compatriotas a los acares, luego no les es suficiente el “cómo estás, cómo te trata los Niuyores”. No. Es el ¿cómo vas con El Güeris -estatus completo de tu relación- cuéntame tus penas, ¿no estás triste, no extrañas a tu nieto, a tu hijo, a tu hermana? Y de ahí ‘pal real…Uff.

 

Yo por más que pongo cara de circunstancia y evito por todos los medios entrar en materia, no logro cortar de tajo el compendio de preguntas. ¡No estoy triste y qué! ¿Entonces soy una desalmada, egoísta que no pienso mas que en mí? Y si miento con todos los dientes y finjo tristeza inexorable, entonces soy una pinche vieja malagradecida, químicamente desbalanceada a la que le urgen pastas o rivotriles…

 

Aunque ¿te digo algo? si me siguen chingando, en una de esas, me convencen de que debería de  estar bien triste y hasta me voy de shopping a Bijan para sacudirme la depresión, tu. Que conste que no por criticar a la gente más pendeja que transita tus calles #DearMejiquito, dejo de quererte ¿eh? Me caes de lo mejor y me fascina el huarache #Confieso, pero plis no nos háganos pendejos. Los mejicanos somos bien metiches, nos fascina echar chal, y entre más penas, mas carnita para entretenerse.

 

En México nos cuesta ver a los demás felices, de ahí la metáfora del cangrejo. Somos una sociedad de inequidad, injusticia, cargada de justificaciones que nos hacen sentir menos pior si todos juntitos nos hundimos en el mismo barco, culpando al otro de cualquier adversidad slash frustración que se cruce en nuestro camino.

La evasión, plataforma de la felicidad. Si me armo de pretextos ‘pa explicarte por qué no se puede llegar a ningún lado, no tengo que practicar el rigor y la disciplina que implica tener un improved estilo de vida. Si me retuerzo de la envidia a lo mejor a esa persona se le quita lo chingona.

 

El bienestar es saber con claridad lo que uno quiere y llevarlo a cabo, pero ni lo mande #Dior, los huevones y los conformistas prefieren la letanía a la acción, orillados también por el inmejorable speech – cierto, mas no definitorio de las metas personales- de la fragilidad en la que se encuentra sumida nuestro país.

 

La mediocridad identidad nacional, fuente inagotable de prejuicios. Eso semos en veces…

 

¿A poco crees que el trayecto de todos los chingones de la historia de la humanidad no estuvieron minados de obstáculos? Ni creas que se te va a quitar lo pendejo al leer “Los Cuatro Acuerdos”, tu. Vas a tenerle que echar más ganitas, si no quieres acabar agria(o) de la frustración. Vas a tener que poner manos a la obra, mexicano querido, si quieres sobresalir en el mar de lamentos y pretextos que nos ahoga.

 

Acá eso no me ha pasado ni una vez. A la gente genuinamente tu éxito o desventura le vale dos toneladas de pito, querido(a). Aquí por más circo que hagas ni quién te pele.

#PorEjemplo

En chinga empiezo a correr al salir del metro en la calle 23 -apurada por las cubetadas de agua que caían irreverentes a modo de lluvia sobre mis ropitas de dry clean only– cuando en contra esquina alcanzo a ver a una pareja prácticamente -cómo le diré a usted, pues así nomás sin sacarle la vuelta y hacerme la que me preocupa lo que vaya uste a mal pensar- pues, cogiendo.

 

Ella de piel color blanco porcelana, con enorme tatuaje de colores brillantes dibujado en su espalda baja. Los mugrosos jeans revelan la mitad de sus nalgas. Está hincada besando suave, paciente y generosamente a un homeless sentado en una cubeta volteada al revés. El con los ojos cerrados se deja hacer sin mover ni un músculo. Así nomás abandonado al placer de recibir.

 

El despliegue de amor más conmovedor que me ha tocado ver en mi vida.

En vivo y a todo color,  a esa mágica hora en la que  las luces –presumidas- empiezan a brillar por la ciudad, las calles empapadas (y mi ropa finísima europea de puro oro también) dos vagabundos haciendo –casi- el amor. Invisibles ellos ante la indiferencia y la prisa de los transeúntes, no me aguanté las ganas de mirar y seguir mirando al tiempo que las caricias se multiplicaban.

 

No les importaba ni la mugre, ni el calor, el hambre o el abandono al que se encuentran atados sin remedio. Un puto espectáculo, te lo digo. ¿Tu crees que alguien gave a shit? Aquí no hay prejuicios beatos, es una ciudad zoológico y se agradece la invisibilidad que te ofrece, para que nadie te mire con reprobación.

 

Nueva York te da libertad para hacer y deshacer, para equivocarte mil y un veces, sin que nadie lleve el score. Para enamorarte de quién sea, cuantas veces quieras. Aquí nadie es raro por que todos lo somos, nadie te mira aunque te pongas a ultra fajar a media calle. Y si de casualidad triunfas horrible, no hay una sociedad envidiosa o celosa de que seas feliz.

Definición de Envidia:

Sentir tristeza o pesar por el bien ajeno. De acuerdo a esta definición lo que no le agrada al envidioso no es tanto algún objeto en particular que un tercero pueda tener sino la felicidad en ese otro. Entendida de esta manera, es posible concluir que la envidia es la madre del resentimiento, un sentimiento que no busca que a uno le vaya mejor sino que al otro le vaya peor.

Que dice #Rufiana que si te suena…Es justamente el éxito que nuestros paisanos tienen, lo que no les perdonamos. Basta que alguien saque una pata del país y empiece a cosechar triunfos, para que inmediatamente lo empecemos a criticar. Y yo digo, pero qué bola de pendejos ¿En serio crees que la persona a la que juzgas, tiene tiempo de pensar en tu opinión? ¿Crees que el hecho de que la “destroces” en público le va a robar un ápice de la enorme satisfacción que cosechó a base de congruencia, tenacidad y dedicación?

 

#GoCuddleWithAUnicorn they literally don’t give a shit. Ellos están ocupados. Ellos no tienen tiempo de leer psicología de a dos varos por que they’re making it happen. Ellos no tienen tiempo de echar chal, ni de criticar a nadie por que sus vidas los tiene entretenidos y rayados.

 

Así que a todos los lelos que le desean mal a los demás y se acongojan ante la felicidad ajena, les vendría requete bien esculcarse el ser, a ver si hay algo que puedan hacer para encontrar la satisfacción personal, así sea que su talento consista en hacer florecitas de migajón…Hay que buscar el éxtasis, la visión y la exaltación del –bubu- interior y dejar de fijar los intereses en metas ajenas al espíritu.

 

Yo por eso, pase o no pase mi cortito, le sigo dando cuerda a la locura y me remito a la creación de lo que se me ocurra, así me muera de un síncope nervioso por andar a mata caballo haciendo entregas cardiacas –autoimpuestas- por el puro placer de ocupar mi tiempo en las cosas que enaltecen mi alma.

 

Aunque para entregas-largas- y cardiacas la del Weinergate , les dije que estaba tentador presumir el aparato…

¿Va la apuesta a que el leave of absence termina en que lo renuncian?

It is after all, beyond his control…

 

 

 

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#YoSoyAnimal
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