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Nosotrxs es el lugar en donde todxs resolvemos lo que unx no puede. Nos concentramos en la iguald... Nosotrxs es el lugar en donde todxs resolvemos lo que unx no puede. Nos concentramos en la igualdad derivada de los derechos sociales y en el combate a la corrupción, a través de las leyes que protegen la distribución equitativa, el uso transparente y la aplicación honesta de los recursos públicos. Nuestra columna concentrará la atención en reportar, analizar o llamar a la acción en casos donde existan patrones de vulneración de derechos (como el desabasto de medicamentos o el acceso a la seguridad social para las trabajadoras del hogar). La intención del espacio es debatir y proponer acciones políticas desde la sociedad civil organizada, basados en evidencia. Twitter: @NosotrxsMx (Leer más)
Condiciones laborales y la economía digital: implicaciones para México
Desde finales de 2018 hasta principios de 2020, 43 repartidores murieron en accidentes viales en la capital y en lo que va de la pandemia han fallecido 25, de acuerdo con el colectivo Ni Un Repartidor Menos.
Por Nosotrxs
16 de noviembre, 2020
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El 12 y 13 de noviembre, la Universidad de Cornell (Estados Unidos) realizó un foro sobre organizaciones de trabajadores de aplicaciones digitales. Miembros y expertos hablaron sobre sus condiciones y la importancia de garantizar sus derechos. Las experiencias son casi las mismas en Nigeria, Canadá, India, Argentina, Estados Unidos, China, Alemania y México. En el caso de nuestro país, el colectivo Ni Un Repartidor Menos, vinculado con Nosotrxs, describió sus visiones y acciones. El denominador común: carencia de reconocimiento laboral, peligros constantes —accidentes, asaltos, acoso—, ninguna responsabilidad por parte de las empresas. Los trabajadores responden a la precariedad. En Noruega se fueron a huelga, en Corea del Sur formaron un sindicato, en España lograron que la Corte Suprema identificara a las aplicaciones como empleadoras. El fenómeno evoca a los movimientos obreros internacionales del siglo XIX y principios del XX.

El hilo conductor del foro fue la advertencia sobre la ilusión de flexibilidad y libertad que plantean las aplicaciones. Prometen ingresos atractivos, de manera rápida y fácil, a cambio de que los interesados concreten tareas en su tiempo libre. La realidad es muy diferente. Los trabajadores invierten una cantidad considerable de tiempo —hasta 60 horas a la semana— para obtener ingresos inciertos. Las características del sistema de calificaciones, que los consumidores sin información suficiente vemos como garantía, presiona a los repartidores a poner en riesgo sus vidas y los sancionan en caso de desconexión. La “función del algoritmo” —según la cual, la programación detrás de las plataformas se limita a vincular a la oferta con la demanda— esconde los abusos hacia los trabajadores y el poder ilimitado de las empresas sobre ellos. Las aplicaciones no se vinculan en absoluto con quienes hacen posible su funcionamiento y les generan ganancias millonarias.

Seis días antes del foro, en el Eje 2 Norte de la Ciudad de México, un camión atropelló a Mario Trejo, mensajero en bicicleta. El Ministerio Público dejó en libertad al conductor. En 2019, la misma unidad atropelló y mató a una mujer. Mario no recibió la atención médica que necesitaba y perdió la pierna derecha. Repartidores de todo tipo y ciclistas protestaron contra la negligencia de las autoridades capitalinas, que ante la presión mediática negocian compensaciones económicas que cubrirían apenas los gastos del hospital. Desde finales de 2018 hasta principios de 2020, 43 repartidores murieron en accidentes viales en la capital y en lo que va de la pandemia han fallecido 25, de acuerdo con el colectivo Ni Un Repartidor Menos. La falta de cifras oficiales y nacionales refleja la vulnerabilidad extrema en la que laboran, así como su intensificación durante la pandemia de covid-19.

La precarización del trabajo existente y la falta de regulación de la economía digital están reestructurando las relaciones laborales en todo el mundo, con el potencial de revertir derechos fundamentales conquistados por medio de esfuerzos inconmensurables y luchas que se han mantenido desde el inicio de la Revolución Industrial. Como ciudadanos, tenemos el derecho y la obligación de incidir en las instituciones y definir el tipo de país en el que queremos vivir. Si no exigimos políticas públicas y leyes que nos protejan, las tendencias que han tomado al mundo por sorpresa definirán nuestra vida laboral. La decisión está en nosotrxs.

* Nosotrxs (@NosotrxsMX) agradece la participación del colectivo Ni Un Repartidor Menos (@repartidorr) y del investigador Paolo Marinaro (UCLA Labor Center) por sus ideas para la escritura de este artículo.

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