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Por Nosotrxs
Nosotrxs es el lugar en donde todxs resolvemos lo que unx no puede. Nos concentramos en la iguald... Nosotrxs es el lugar en donde todxs resolvemos lo que unx no puede. Nos concentramos en la igualdad derivada de los derechos sociales y en el combate a la corrupción, a través de las leyes que protegen la distribución equitativa, el uso transparente y la aplicación honesta de los recursos públicos. Nuestra columna concentrará la atención en reportar, analizar o llamar a la acción en casos donde existan patrones de vulneración de derechos (como el desabasto de medicamentos o el acceso a la seguridad social para las trabajadoras del hogar). La intención del espacio es debatir y proponer acciones políticas desde la sociedad civil organizada, basados en evidencia. Twitter: @NosotrxsMx (Leer más)
La campaña que falta
Este 21 de febrero iniciamos #LaCampañaQueFalta, una campaña de propuestas y buen humor, de empatía e incidencia para recuperar y dignificar el país. Una campaña de ciudadanía democrática que va en bola organizada formándose en la exigencia colectiva de derechos para combatir la desigualdad y la corrupción, a partir de las leyes e instituciones que ya tenemos.
Por Carlos González Martínez
22 de febrero, 2021
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Podrían ser 213,680. Así mero: podrían llegar a ser 213,680 campañas electorales en México durante este señero año del 2021, en razón de un total de 21,368 cargos a elegir en todo el país y 10 partidos nacionales con potestad para presentar candidaturas. Y ello sin contar a los 53 partidos locales que existen en las entidades federativas o aquellas personas que logren sortear los requisitos para ser candidatas sin partido y que, finalmente, se postulen con sus propias campañas, lo que podría aumentar la cifra hasta un monto de paroxismo no necesariamente democrático, pero sí desmesurado, excesivo, improcedente, claramente infructuoso dadas las condiciones del país y su humor público.

Y todas esas campañas se realizarían entre principios de abril, que comienzan las de diputaciones federales, y finales de mayo o muy apenas comenzando junio, cuando deben terminar todas ellas. O sea: al menos 213,680 campañas en 9 semanas. Con lo que, si cada una emitiera un sólo mensaje (uno solo) durante toda su duración, correspondería a un total de 23,742 mensajes por semana; 3,391 por día; 141 por hora; 2.3 por minuto… ¿Y si en lugar de un solo mensaje nos lanzaran dos o tres o cuatro o cien? ¿Te imaginas? ¿Lo soportarías? ¿Sobrevivirías?

Todavía no empiezan y ya se anuncian como lamentablemente serán o continuarán siendo en el espacio público de la política mexicana: pletóricas de gritería y sordera. Diatribas, encono y discursos de odio que nos separan y enfrentan, nos exponen y lastiman, nos confrontan y nos exponen a la violencia verbal, simbólica, física, patrimonial, cultural y de género, que es lo que han estado haciendo todo este tiempo. Estridencia y no diálogo. Mucho ruido y pocas nueces. Mucha, demasiada, politiquería destructiva y poca política constructiva. Un amplio catálogo de tremendas aberraciones que se suman al esperpento de un país que no deja de ser lo que proclama que ya no quiere ser. De un lado y del otro, lo mismo y en medio, aparentemente atónitos, todas y todos nosotros.

El asunto es delicado, propiamente grave. En la República se respira un denso ambiente de incivilizada guerra civil simbólica y discursiva que, poco a poco, va corroyendo los frágiles nervios de nuestra inasible cultura cívica y sus expuestas instituciones y procedimientos democráticos. No es aventurado señalar que el primer tercio del siglo XXI mexicano en mucho se parece al primero del siglo XX español, en los tiempos en que la República Española se corroía por dentro antes de la dolorosa Guerra Civil que la sucedió.

Debemos y podemos evitar que el deterioro siga. Y lo vamos a hacer, a evitar. Porque también hay que pulsar y reconocer que en la propia República hay una cada vez más intensa y nítida inconformidad por el estado de cosas y una enorme y generosa disposición de cientos de miles e incluso millones de personas listas a continuar con los esfuerzos civilizadores que desde ya hace más de un cuarto de siglo han hecho realidad los cambios democráticos que debemos no sólo afianzar, sino expandir y profundizar.

Por eso, frente a esas centenas de miles de campañas de odio, desde la organización política ciudadana, Nosotrxs iniciamos ayer 21 de febrero #LaCampañaQueFalta (por cierto, día del cumpleaños 80 de mi querido papá). Una campaña de propuestas y buen humor: de empatía e incidencia para recuperar y dignificar ese país lindo que realmente somos. Una campaña de ciudadanía democrática que va en bola organizada formándose en la exigencia colectiva de derechos para combatir la desigualdad y la corrupción, a partir de las leyes e instituciones que ya tenemos.

Una campaña distinta, absolutamente distinta a las posibles 213,680 que se nos van a venir literalmente encima. #LaCampañaQueFalta: la que no va por votos ni cargos, sino por conciencias y la exigencia de derechos acuerpada en cinco causas principales aunque no excluyentes, ni exhaustivas: 1) una cultura de paz, libre de discursos de odio; 2) condiciones de trabajo dignas; 3) acceso efectivo a la atención médica y a todos nuestros medicamentos; 4) que los cuidados dejen de recaer sólo en las mujeres, y 5) un ingreso vital de emergencia.

Todo ello para todas las personas y con urgencia ante la pandémica situación que tanto nos aqueja. Y todo ello también en una plataforma política simple y llana que busca que la vida sea una donde:

  • La gente viva en paz.
  • Haya trabajos dignos.
  • Exista un ingreso básico para vivir.
  • Se proteja la salud.
  • Se garantice la solidaridad y el apoyo a las personas en situación de vulnerabilidad.

¿Es mucho pedir? Parece que no, aunque aún nos resulta que sí. Por eso hemos lanzado #LaCampañaQueFalta con la Proclama que aspira a ser suscrita, asumida, querida, cuidada, promovida y materializada por al menos un millón de almas democráticas con sus personas activas, decididas, incidentes. Lo hemos decidido ya: vamos a evitar, todxs nosotrxs, el deterioro y a revertir la incivilidad que campea aquí para, en cambio, lograr el país donde la vida sea como nos la merecemos. Y lo vamos a hacer, lo estamos haciendo ya, simple y llanamente porque nosotrxs somos el Estado, somos el poder y somos la democracia. Por eso, no vamos ni por votos ni cargos: ¡vamos a ganar conciencias, vamos por nuestros derechos!

Así seguimos #ConstruyendoCiudadanía para la #DemocraciaDeProximidad que tanto nos hace falta y merecemos.

* Carlos González Martínez (@CGMXRedes) es Coordinador de la causa Partidos Transparentes de Nosotrxs (@NosotrxsMX). Facebook: @NosotrxsMX.

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