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Nosotrxs es el lugar en donde todxs resolvemos lo que unx no puede. Nos concentramos en la iguald... Nosotrxs es el lugar en donde todxs resolvemos lo que unx no puede. Nos concentramos en la igualdad derivada de los derechos sociales y en el combate a la corrupción, a través de las leyes que protegen la distribución equitativa, el uso transparente y la aplicación honesta de los recursos públicos. Nuestra columna concentrará la atención en reportar, analizar o llamar a la acción en casos donde existan patrones de vulneración de derechos (como el desabasto de medicamentos o el acceso a la seguridad social para las trabajadoras del hogar). La intención del espacio es debatir y proponer acciones políticas desde la sociedad civil organizada, basados en evidencia. Twitter: @NosotrxsMx (Leer más)
Nuestra lucha no es por privilegios, es por nuestros derechos #8M
Por Marcela Aguilar y Elisa Romano
10 de marzo, 2020
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“No somos una, somos todas”; “queremos ser libres, no valientes”; “el avión presidencial no nos va a desenterrar”; “América Latina será toda feminista”; “yo sí te creo”; y “no estás sola”, son solo algunas de las muchas consignas que el día de ayer nos unieron -por convicción- a más de 80 mil mujeres en la Ciudad de México que, como jacarandas humanas, nos reunimos con un objetivo: hacer frente al sistema patriarcal que por años ha vulnerado nuestros derechos.

Nos congregamos para modificar la estructura de desigualdad económica, política y cultural que vivimos las mujeres todos los días. Salimos a las calles porque la omisión de las autoridades nos está costando la vida, porque a las mujeres se nos ignora y si alzamos la voz, se nos silencia y porque la desigualdad nos niega el derecho a desarrollarnos de manera plena y a vivir libres de violencia.

La violencia contra las mujeres se presenta de distintas maneras: la desigualdad y la discriminación su principal manifestación. En nuestro país, la diferencia de participación en el mercado laboral entre hombres y mujeres es evidente. Mientras que, el 82% de los mexicanos hombres participa en el mercado laboral, menos de la mitad de las mujeres participaron en él. Esta cifra está muy por debajo del promedio de las mujeres (67%) en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE, 2018).

La violencia contra las mujeres se ejerce todos los días y en todos los ámbitos sociales. Por ejemplo, el 76% de las víctimas de violencia intrafamiliar son mujeres y el 44% ha enfrentado algún tipo de violencia por parte de su pareja (INEGI, 2016). Las mujeres mexicanas tienen mayor probabilidad de vivir en situación de pobreza que los hombres, más aún en el caso de las indígenas (OCDE, 2018). Es cuatro veces más probable que una mujer no tenga empleo y acceso a la educación en comparación con un hombre.

Es evidente que en México las leyes e instituciones no funcionan, pero cuando se trata de nosotras ni siquiera existen. Todos los días se cometen diez feminicidios y uno de ellos es contra una menor. Solo 1 de cada 100 delitos se resuelve y tres de cada diez mujeres sufren algún tipo de violencia sexual (INEGI, 2019). No, no son cifras, somos mujeres a las que inexorablemente por años se nos ha impuesto la dominación machista de la cual poco a poco nos hemos hecho conscientes y que hoy, por fin, ponemos un alto.

Por ello, el 8 de marzo, la lucha fue por nuestros derechos, no por privilegios. Que quede claro, la lucha no fue por odio, es por empatía; no fue por venganza es por justicia social; no fue por vandalismo es por la discriminación.

Las mujeres marchamos por las que ya no regresaron a sus casas, por nuestras madres, hijas, hermanas y amigas, por las que no tienen voz. Porque a pesar de los derechos ganados y establecidos en nuestra constitución, la realidad es distinta. Porque la mayoría de las mujeres en nuestro país siguen viviendo en contextos de desigualdad, discriminación y violencia; sus derechos no son reconocidos y; su libertad no puede ser manifestada.

Ayer hicimos historia. Hoy, ninguna se mueve. Mañana y siempre nos toca mantenernos unidas, fuertes y solidarias. Nos toca seguir defendiendo nuestro derecho a decidir, a participar políticamente, a trabajar, a denunciar, a manifestarnos libremente. Nos toca construir una sociedad democrática de derechos que no tolere el machismo ni la opresión de las mujeres.

Sin duda, la consolidación de dicha sociedad igualitaria y justa entre hombres y mujeres no se conseguirá de manera unilateral por un solo género. La transformación social necesita que hombres y mujeres nos reconozcamos distintos, pero complementarios, que los hombres renuncien por voluntad propia a los privilegios extraordinarios a los que han accedido por el simple hecho de ser hombres y que las mujeres no tengamos que reclamar el respeto a nuestros derechos.

Construir relaciones de igualdad sólidas y duraderas no es una tarea sencilla, menos cuando lo único que permea es la desconfianza, los prejuicios, el odio y la incertidumbre. No obstante, hoy las mujeres demostramos que en bola es posible, que la lucha es cotidiana y que es colectiva.

En resumen, la lucha ha sido, es y seguirá siendo en contra de la vulneración sistemática de derechos de las mujeres, para poner fin a la resignación y al miedo de levantar la voz. Por ello, no bajaremos la guardia hasta que la equidad sea la regla y no la excepción; seguiremos vigilando nuestras instituciones y exigiendo que el gasto público se concentre en brindar soluciones a los problemas que perpetúan la desigualdad.

Mujeres: que la conciencia sobre nosotras mismas, lo que podemos hacer y lo que somos capaces de lograr permanezca; que la exigencia por nuestros derechos, no pare; que la cohesión que hoy vivimos, no se disperse; que la presión sea constante y; que todas y todos seamos conscientes. #EnBolaEsPosible #8M

 

Referencias bibliográficas

 INEGI, Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH), INEGI, México, 2016.

OCDE, Getting it Right: Prioridades estratégicas para México, Éditions OCDE, Paris, 2018. P.94.

INEGI, Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana 2018 (ENSU), INEGI, México, 2019.

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