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Por Jacobo Dayán
Jacobo Dayán es especialista en Derecho Penal Internacional, Justicia Transicional y Derechos Hu... Jacobo Dayán es especialista en Derecho Penal Internacional, Justicia Transicional y Derechos Humanos. Se desarrolla como docente, investigador, conferencista, activista, analista, columnista y consultor tanto en México como en el extranjero. (Leer más)
La FGR desaparece al menos 433 kilogramos de restos humanos
Cada desaparición física de una persona genera otras desapariciones por parte del Estado. A la desaparición física le siguen la judicial, digital, forense, política y social.
Por Jacobo Dayán
24 de agosto, 2021
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El horror se pudo colocar como discusión pública solo unos cuantos días. La zona de exterminio de La Bartolina nos obligó a ver y hablar de la violencia. Como siempre, al poco tiempo los temas y preocupaciones ya eran otros.

Hace unas semanas escribí aquí mismo sobre esta zona de exterminio. Recapitulando. Se trata de un predio cercano a Matamoros, Tamaulipas que fue identificado por el Estado desde 2016 y mantenida en silencio. Hablando con víctimas de la región me confirmaron que desde 2020 se han recuperado más de 630 kg y recientemente 130 kg adicionales. Un total de 760 kg más lo que se desconoce que se recuperó en 2016. En La Bartolina solo se ha trabajado la recuperación de restos en aproximadamente 20 m2 de los más de 600 m2 de extensión.

Tanto en La Bartolina como en el resto de las más de 4 mil fosas clandestinas y zonas y campos de exterminio son enormes las omisiones por parte de la FGR y fiscalías locales en cuanto a la recuperación de restos e identificación, y ni que decir de garantizar verdad y justicia. Es obligación de la FGR mantener un censo de fosas y de cuerpos/fragmentos por identificar. No lo ha hecho.

Es por SEGOB y la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) que sabemos que hay más de 4 mil fosas clandestinas identificadas y más de 40 mil cuerpos en espera de ser identificados. De los miles de kilogramos de fragmentos óseos no sabemos nada.

A la criminal irresponsabilidad de la FGR ahora sumamos una más. En días recientes colectivos de familiares de personas desaparecidas de Tamaulipas revelaron que la FGR solo reconoce haber recuperado 67 kilogramos de restos humanos en La Bartolina.

Tanto funcionarios locales como la CNB reportaron que los últimos hallazgos alcanzan la cifra de 500 kilogramos. Los colectivos afirman que son al menos 760 kilos por lo que se vieron forzados a emitir un comunicado exigiendo transparencia y que el Estado deje las contradicciones a un lado. No se trata del primer desencuentro entre la FGR y SEGOB/CNB. Solo por mencionar uno más, la nueva Ley Orgánica de la FGR los enfrentó ante la exigencia de la Fiscalía de desentenderse de los procesos de búsqueda, misma que ya quedó plasmada en la Ley. Por su parte, los colectivos realizan buena parte del trabajo que corresponde al Estado. Ahora tienen que lidiar con las diferencias del Estado contra el Estado.

Cada desaparición física de una persona genera otras desapariciones por parte del Estado. A la desaparición física le siguen la judicial, digital, forense, política y social.

Después de la brutalidad de la desaparición física viene la desaparición jurídica. La dificultad de presentar denuncias. La negativa y revictimización de las autoridades. La impunidad como regla. Le sigue la desaparición digital. Las denuncias y las personas desaparecidas deben quedar registradas en una base de datos nacional que incluya entre otras cosas la información de ADN. Esto no existe. Las fiscalías entregan información incompleta y algunas no entregan nada. No hay información pública confiable. La cuarta es la desaparición forense. El trabajo de búsqueda de restos no se ve reflejado en la capacidad forense del Estado. Miles de cuerpos sin identificar o entregados a escuelas de medicina o cremados sin registro, no hay claridad de las fosas clandestinas del crimen organizado y del Estado. Se desconoce el número de fragmentos en espera de ser procesados. Le sigue la desaparición política. El tema de las desapariciones no es prioridad de gobiernos federales ni estatales. Administran el fenómeno sin dar respuesta suficiente a la problemática. A pesar de que el presidente afirma que es su prioridad número uno, ni siquiera se reúne con los colectivos y no hace nada para garantizar verdad, justicia, reparación y no repetición. Por último, está la desaparición social. Sociedad en general y grandes medios de comunicación suelen no dar seguimiento permanente al fenómeno de la desaparición. No se exigen respuestas a las autoridades. No se les arrincona ante la simulación. Tampoco se respalda a los colectivos de familiares de desaparecidos.

¿Se pondrá de acuerdo el Estado al menos en las cifras? ¿Habrá capacidad del Estado para abordar el fenómeno con la voluntad y capacidades necesarias? Las mejores prácticas internacionales indican que instituciones extraordinarias como la CNB y la CEAV funcionan mejor cuando se articulan con otras extraordinarias como las Comisiones de la Verdad y Mecanismos Extraordinarios de Justicia. La articulación con las instituciones ordinarias, como la FGR, resulta más que compleja. Es imposible. Son instituciones de carácter distinto.

Mientras esto no ocurra, la constante seguirá siendo la falta de verdad, justicia, reparación y no repetición.

@dayan_jacobo

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