Somos. Varias precisiones
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Nunca más
Por Jacobo Dayán
Jacobo Dayán es especialista en Derecho Penal Internacional, Justicia Transicional y Derechos Hu... Jacobo Dayán es especialista en Derecho Penal Internacional, Justicia Transicional y Derechos Humanos. Se desarrolla como docente, investigador, conferencista, activista, analista, columnista y consultor tanto en México como en el extranjero. (Leer más)
Somos. Varias precisiones
Sobre la masacre de Allende, Coahuila, hay muchas investigaciones, pero Somos, la serie de Netflix será la que atraiga más atención.
Por Jacobo Dayán
7 de julio, 2021
Comparte

Muy probablemente la masacre del norte de Coahuila, no solo Allende, es la más grande de la historia mexicana reciente. Ahora cuenta con serie de Netflix: Somos. Por su gran penetración, seguramente las series serán quienes dicten qué y cómo ocurrieron distintos episodios de la historia. Una gran responsabilidad.

El norte de Coahuila, que ya era muy violento, se convirtió en el objetivo de la ira de los Zetas en marzo de 2011. A pesar de la brutalidad, la masacre no fue conocida hasta años después por el trabajo periodístico de Diego Osorno. Poco a poco hemos ido conociendo lo que el Estado mexicano ocultó. Se han ido acumulando investigaciones periodísticas y académicas: Anatomía de una masacre de Ginger Thompson, Control… sobre todo el Estado de Coahuila de la Universidad de Texas y, un par realizadas por Sergio Aguayo y yo, En el desamparo y El Yugo Zeta en el Seminario sobre violencia y paz de El Colegio de México.

Una masacre de la que se sabe poco a pesar de la acumulación de investigaciones. Somos de Netflix seguramente generará mucha mayor conciencia de lo ocurrido. Cuando se hable de esta masacre se tendrá presente la serie y no las investigaciones, es por ello que resulta importante enlistar varias precisiones ya que la serie omite información, suaviza otra y es imprecisa y errónea en ocasiones.

  • La serie responsabiliza directamente a la DEA por compartir información con la Policía Federal mexicana, pero es la Unidad de Investigaciones Sensibles de la Policía Federal quien comete el acto criminal de filtrar la información a los Zetas que desata la masacre. Esta omisión de la serie, que trata de subsanar en unos cuantos segundos, es muy grave. En EUA se investiga a la DEA, en México no se investiga a la Policía Federal por este hecho. Que la serie se centre en la DEA y no ponga foco en autoridades mexicanas es muy preocupante ya que el problema de colusión no es abordado a fondo.
  • La violencia en el norte de Coahuila y en todo el estado y la región eran ya alarmantes desde antes de la masacre. Basta recordar los casos de los 72 migrantes en San Fernando y el campo de exterminio al interior del penal de Piedras Negras, solo por mencionar un par. La serie no presenta ese contexto. 
  • La masacre de marzo de 2011 no se llevó a cabo solo en Allende, como lo presenta la serie, sino en toda la región de los Cinco Manantiales y particularmente en Piedras Negras.
  • De Allende, con 22,000 habitantes, salieron 26 reportes al sistema de emergencias; de Piedras Negras, con 152,000 habitantes, 1,425 llamadas. De estas llamadas, 100 son para reportar 42 distintos incendios en Piedras Negras y nueve de Allende son sobre cuatro incendios. Es evidente que la violencia no fue solo en Allende.
  • La serie también matiza la participación de las autoridades locales. La policía municipal participó activamente. Fueron instruidos para “no salir a patrullar, ni responder a los llamados de auxilio que se presentaran” y “levantar a cualquiera de apellido” Moreno, Garza y Cuellar quienes fueron los responsables de la traición al interior de los Zeta. 
  • También se omite la responsabilidad a nivel estatal y de organismos como la CNDH que no alertó de manera contundente lo que sabía que ocurría al interior del penal de Piedras Negras.
  • Somos omite la responsabilidad del Ejército. En las investigaciones se documenta por testimonios que “cuando los soldados iban a una zona, alguien del ejército nos avisaba (a los Zetas) con antelación”. Familiares de los desaparecidos avisan a los militares apostados en la garita del kilómetro 53 que algo raro estaba ocurriendo en el rancho Los Garza, y un grupo de ellos acude al lugar; rastrean el sitio, “pero no encontraron a nadie”. Imposible que no hayan visto nada.
  • En la serie, Allende es tomada por asalto por un puñado de camionetas con criminales a bordo. La realidad fue que “una multitud de camionetas (entre 40 y 50) tomaban la localidad”. La magnitud del operativo es importante.
  • Un total de 32 viviendas de Allende fueron destruidas y algunas incendiadas.
  • Los Zeta incitaban a los vecinos a robar las casas antes de incendiarlas y demolerlas con maquinaria pesada. Los policías que presenciaron el saqueo “sólo miraban y no decían nada”.
  • Los incendios se propagaron a lo largo de la localidad porque los bomberos de Allende también recibieron amenazas: “Se acercaron a la base dos camionetas de reciente modelo con personas vestidas de civiles y gente armada (…) nos iban a matar y también a nuestras familias” si apagaban algún incendio, declaró un bombero. Los bomberos no fueron asesinados como lo afirma la serie.
  • Disolvieron los cadáveres al menos en los ranchos Los Garza (en las afueras de Allende) y Los Tres Hermanos (municipio de Zaragoza). No fue solo un lugar.
  • La situación del Penal era mucho más grave de lo que muestra la serie. Era un centro de operaciones y un campo de exterminio Zeta, al menos de 2009 a 2012, en el que fueron asesinadas cientos de personas.
  • El saldo en desaparecidos y asesinados durante ese fin de semana es incierto. Las cifras oficiales hablan de unas decenas, pero testimonios en juicios en los Estados Unidos reportan más de 300. Esa magnitud no se ve en la serie.

Y muchos otros detalles.

Invito a quienes quieran profundizar a leer las investigaciones arriba enlistadas.

Al acabar de ver la serie hablé con colectivos de víctimas de la región de Piedras Negras y Allende. Un familiar de una persona desaparecida comentó: “lo más doloroso es que se estén haciendo series e historias que no tiene nada que ver con lo que realmente sucedió. Creo que no se vale que productores de cine y tv lucren con los casos de nuestros desaparecidos”.

La responsabilidad de Netflix es grande. No puede permitirse errores de este tamaño y menos escudados bajo la ficción. Proteger a las autoridades mexicanas es grave ya que esas series dictarán en el futuro lo que la mayoría crea que ocurrió. La construcción de verdad y memoria corresponde a toda la sociedad. La seriedad es importante.

Netflix nos debe ahora una serie sólida sobre el campo de exterminio al interior del penal de Piedras Negras.

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.