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Pacto por la Primera Infancia
Por Pacto por la Primera Infancia
El Pacto por la Primera Infancia es una iniciativa de incidencia e impacto colectivo cuya visión... El Pacto por la Primera Infancia es una iniciativa de incidencia e impacto colectivo cuya visión es hacer de México un país en el que todas las niñas y niños menores de 6 años alcancen su desarrollo pleno e integral, mediante el goce efectivo de todos sus derechos. El colectivo está integrado por más de 440 miembros en toda la República Mexicana, entre los que se encuentran organizaciones de la sociedad civil, academia, empresas e instituciones. (Leer más)
Precariedad, angustia y violencia: consecuencias inevitables del distanciamiento social
El Estado Mexicano puede y debe implementar medidas para disminuir el impacto económico y emocional que el distanciamiento social tiene para las familias más pobres, y con ello disminuir el riesgo que hoy enfrentan millones de niñas, niños, adolescentes y sus familias.
Por Aranzazu Alonso
25 de marzo, 2020
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De manera paulatina, y pese a las reticencias, titubeos y contradicciones del gobierno federal, nos acercamos cada vez más a un paro general de actividades. Los gobiernos estatales, las empresas y demás organizaciones han empezado a tomar previsiones para mantener en casa a sus colaboradores. El éxodo será más lento para las personas que trabajan en la informalidad, quienes postergarán lo más posible esta decisión ante la incertidumbre económica que ello implica. Pero tarde que temprano las circunstancias -o las autoridades- impondrán el necesario distanciamiento. La evidencia indica que es la única forma de detener la pandemia. En los países en los que eso quedó claro, la fuerza pública se está encargando de mantener a la ciudadanía en sus hogares.

Incluso antes de la implementación de esas medidas extremas, el distanciamiento social impondrá sus costos sobre los más pobres, los que viven al día. Todos aquellos para quienes la máxima “el que no trabaja, no come”, es una realidad sofocante.

Estos millones de hombres y mujeres estarán hacinados en su casa, sin dinero ni posibilidades de tenerlo, al cuidado de sus hijas e hijos a lo largo de días, semanas y quizá meses. Las cuentas por pagar seguirán llegando, inexorablemente. El hambre estará esperando al otro lado de la puerta. La angustia, el miedo, la ira y el hartazgo no tardarán en presentarse.

Estos factores de riesgo se superpondrán y agravarán a los que ya existen. Las situaciones de violencia psicológica, verbal y sexual al interior de las familias no tendrán las válvulas de escape que la escuela y el trabajo cotidiano suponen. No habrá mitigación alguna, por el contrario, la pandemia y el aislamiento exacerbarán los conflictos previos.

Como siempre, las principales víctimas de este escenario sin contención serán niñas, niños, adolescentes y mujeres. Lo sabemos hoy, incluso antes de que suceda. No implementar medidas para mitigar estos efectos no solo sería irresponsable, sería criminal.

Desde el Pacto por la Primera Infancia proponemos cinco intervenciones para disminuir el impacto económico y emocional que el distanciamiento social tiene para las familias más pobres, y con ello disminuir el riesgo que hoy enfrentan millones de niñas, niños, adolescentes y sus familias. El Estado Mexicano puede y debe, implementar estas medidas.

Si no lo hace ahora, las consecuencias de su omisión quedarán escritas en el cuerpo y la mente de millones de niñas y niños, especialmente los más pequeños. Esto no es retórica. La evidencia más reciente de la neurociencia ha demostrado con total contundencia que los efectos de este tipo de estrés en la primera infancia, sin medidas adecuadas de contención, tiene efectos tóxicos sobre el desarrollo del cerebro con afectaciones irreversibles para el resto de su vida.

Así pues, es urgente mitigar el golpe económico, y también ayudar a padres, madres y cuidadores, a lidiar con una situación emocional altamente estresante. Con ese propósito, proponemos se implementen las siguientes medidas:

PRIMERA. Que se instrumente de manera emergente un programa de transferencias económicas no condicionadas de duración específica destinadas a proteger familias, que carecen de seguridad social, inmersas en la economía informal y en las que viven niñas y niños menores de 0 a 5 años. Una transferencia equivalente a un salario mínimo mensual para estas familias equivaldría a 17,841 millones de pesos 1.

SEGUNDA. Que se emita un decreto que establezca que, durante el tiempo de duración de la “Jornada de sana distancia”, los servicios de agua, luz, teléfono, gas e internet no sean suspendidos a las familias que, como producto del distanciamiento, no puedan pagarlos. Si el beneficio se hiciera extensivo a todas las familias del supuesto anterior, estaríamos hablando de 2,202 millones de pesos 1.

TERCERA. Que se oferte, en televisión abierta y en línea, programación inclusiva que permita a niñas, niños y adolescentes de educación básica, continuar sus estudios y participar en el desarrollo de tareas y actividades que reduzcan el estrés derivado del distanciamiento. Si bien ya se han hecho públicos los horarios de programación en televisión abierta, se recomienda incluir programación en materia de educación inicial, privilegiar los aprendizajes de habilidades socioemocionales, y considerar mecanismos que aseguren el aprendizaje en lenguas indígenas, lengua de señas mexicanas y contenidos para personas con debilidad visual.

CUARTA. Que se difunda una campaña de comunicación social basada en evidencia, tendiente a promover medidas de autocuidado, salud mental, crianza con ternura, trato sensible y cariñoso, y prevención de la violencia.

QUINTA. Habilitar un programa de consejería telefónica y en línea para promover la salud mental de padres, madres y cuidadores, y disminuir el riesgo de violencia al interior de los hogares.

La legislación nacional contempla mecanismos para enfrentar una emergencia de esta naturaleza, y financiar las acciones que se requieran para mantener a salvo a su población. Están claramente descritos en la Ley General de Protección Civil. Solo se requiere emitir una DECLARATORIA DE EMERGENCIA para que el Ejecutivo Federal pueda acceder a los recursos necesarios para financiar estas y todas las acciones extraordinarias que se requieren para salvaguardar la vida, seguridad y bienestar de la población.

Para hacerlo no requerimos ni más contagiados ni más muertos. Necesitamos hacer esto ahora. Las niñas y los niños no pueden esperar. No hay tiempo que perder.

#LaNiñezImporta.

* Aranzazu Alonso es Politóloga por el CIDE, Maestra en Políticas Públicas por FLACSO, coordinadora general de Pacto por la Primera Infancia, representante de sociedad civil en el SIPINNA y mamá de Macarena.

 

1 Estimaciones realizadas por Mireya Vilar-Compte, Graciela Teruel, Víctor Pérez, investigadores del EQUIDE (Instituto de Investigaciones para el Desarrollo con Equidad, Universidad Iberoamericana CDMX) para el Pacto por la Primera Infancia

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