close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Pluma, lápiz y cicuta
Por América Pacheco
Especialista en negocios internacionales. Cronista salvaje. Autora de Pasajera en Trance (Mantarr... Especialista en negocios internacionales. Cronista salvaje. Autora de Pasajera en Trance (Mantarraya, 2018). Handle with care. Síguela en Twitter: @amerikapa. (Leer más)
Luto nacional
Por América Pacheco
1 de septiembre, 2011
Comparte

Los mexicanos que sabemos reírnos de nuestras tragedias, los mexicanos que ya no sentimos las mandibulas de tanto reír”

-Víctor Salcido-

 

Felipe de Jesús Calderón Hinojosa.

Presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.

¿Presente?

 

Esta es la segunda carta que escribo a un mandatario, la primera fue dirigida a su homólogo francés Nicolás Sarkozy hace algunos meses y los términos no fueron los más cordiales que digamos. Esta ocasión no será diferente. Usted es el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos y Jefe Supremo de las fuerzas armadas, ante lo que debería suponerse que de acuerdo a la etiqueta protocolaria, el tono de esta misiva debería de conducirse en la tesitura del respeto y la solemnidad.

 

Pero no puedo. Ni con la etiqueta, los protocolos, ni con la solemnidad, mucho menos con usted. No puedo otorgarle pleitesía de ningún tipo a una investidura de la que no es digno. Además, no sería congruente conmigo misma. He procurado hacerle saber mi descontento hacia su mandato cada viernes –religiosamente y vía twiter- mediante una discreta y malintencionada mentada de madre. No crea que ha sido por falta de clase, clase tengo y mucha, sin embargo, el tamaño del reclamo me rebasa y no es tarea fácil resistirse a dejarse arrastrar por el llamado de las vísceras. Así que decidí de manera honesta, frontal y sin anonimatos de por medio, escribirle esta carta a título personal, a nombre de mi familia y en la de un puñado de amigos que les interesa que reciba este mensaje: NO QUEREMOS ESTA CLASE POLÍTICA. LUTO NACIONAL NO ES CELEBRAR.

 

A título personal, es simple de explicar.

 

Soy un ciudadano como cualquier otro. Pago impuestos, me considero socialmente responsable y productiva. Soy también una mujer lúcida, educada y con un sentido común –en términos generales- moderado. En contraste, no tengo un bagaje respetable en materia de análisis político o inclinaciones partidistas que me avergüencen. Sencillamente no tengo. Desde pequeña aprendí que la izquierda es el lugar dónde no debe rebasarse nunca al manejar, la derecha el sentido de las agujas del reloj y que el centro, es el núcleo gravitacional que se encarga de mantenerme medianamente en equilibrio. Sé lo que soy y lo que nunca seré y permítame informarle algo: no soy ninguna estúpida.

 

Me ha tocado demasiado cerca la inseguridad, la violencia, el crimen organizado la inmundicia del aparato de justicia que usted encabeza. Me ha tocado muy de cerca el secuestro y su pequeño hijo bastardo: el luto. No creo necesitar mayores credenciales para escupirle en arial & negritas, mi profundo desprecio a su imperdonable inoperancia política, su vergonzoso paso en la historia de este país, como uno más de los presidentes más pusilánimes que han ocupado la residencia oficial de los Pinos.

 

No soy tan ilusa como para ignorar que la basura (no toda) la trajo usted cuando ocupó el puesto de primer mandatario. Le tocó la rifa del tigre, claro está. Tarea nada sencilla debe ser maniobrar con manos trémulas y diminutas, el leviatán que debe parecerle esta, su nación.

 

No necesito hacer un desglose de todos y cada uno de los desatinos de su mandato, no soy analista, así que dejo ese encomiable trabajo a los profesionales. No me interesa desmenuzar los terremotos que provocaron las fisuras en el edificio. Me interesan los muertos que yacen bajo los escombros de su ineptitud. Ante hechos no hay argumentos, diría citando a un clásico.

 

No me conmovieron sus palabras en ese mensaje que dio a la sociedad el 25 de agosto, posterior a la tragedia en Monterrey:

 

“(es) el más grave atentado contra la sociedad civil que haya visto el país en mucho tiempo”. “No estamos hablando de un accidente, si no de un homicidio brutal e incalificable” “..es momento de que todas las fuerzas políticas, los gobiernos municipales, estatales y federales, el Congreso de la Unión, el Poder Judicial, las organizaciones civiles, los comunicadores y todos los mexicanos se unan, porque el país es más que un puñado de criminales que quiere imponer el miedo por ambición”.

¿Tres días de luto por las víctimas le parecen suficientes para tantas lágrimas, para tantas tumbas? ¿Nos pide unirnos y hagamos frente común ante una estrategia presidencial que ha demostrado no ser la vía adecuada? ¿Nos pide apoyo y respaldo incondicional? ¿Qué ha hecho usted por nosotros, Licenciado Calderón? O más propiamente dicho, ¿Qué ha hecho usted bien para ganarse nuestro voto de confianza, para dársela a manos llenas, sin tapujos, sin cuestionamientos? No lo ha logrado en 5 años de mandato, no lo pida ahora, usando  una incuestionable tragedia para tal efecto. No será la primera ni última vez que me llamen “antinacionalista”, ya me han dicho que darle la espalda a usted, equivale a dársela al país porque mi postura se traduce como “apoyar a los criminales y su barbarie”, afortunadamente ningún juicio parecido hace mella alguna en mi. Tengo clara la conciencia en el sentido que mi rechazo se lo otorgo a usted, a lo que representa, a su gobierno de opereta. 

 

Tres días no son suficientes. Tenemos una desoladora ausencia de estado, nuestro gobierno sólo exhibe una tibieza que será incapaz de rescatarnos del abismo. El caos se nos vino encima, nos está ahogando a cada respiro. No hay nada que festejar.

 

Inicié esta carta, informándole de la misiva que le escribí al mandatario galo, entérese que no lo hice gratuitamente. El último párrafo de esa carta, también se la quiero obsequiar a usted, como se le regala un dardo envenenado al peor de los enemigos: “Ningún político nos exige que pensemos, ninguno nos pide que dejemos de tener miedo, que seamos mejores personas o que luchemos por un alma. La vida es algo serio, trascendemos a través de los individuos que cambian nuestra vida, los que su curso. Yo por eso, apuesto por mis amigos, jamás por un delincuente o un político. Sobra decir que usted es uno muy lamentable”.

 

Qué vergüenza me da, señor Calderón, verlo a usted vestir las ropas de un político, y peor aún, verlo también portar ridículamente las del presidente de esta república. Esta triste nación en la que nací. Siempre le ha quedado grande el traje, pero nunca la óptica fue tan contundente. Somos cada vez más los que vemos el traje nuevo del emperador.

 

A nombre de un grupo de gente brillante, pensante, indignada, lastimada en lo más profundo, le hago llegar este elocuente mensaje. Habla por sí mismo, queda ya muy poco por agregar. Quizá sólo me reste extenderle mi absoluto rechazo. Hágalo extensivo de la misma forma  a todo lo que su remedo de investidura representa.

 

América Pacheco.

 

LUTO NACIONAL ES NO CELEBRAR

DEJEMOS SOLA A LA CLASE POLÍTICA ESTE 15 DE SEPTIEMBRE

 

El 16 de septiembre los mexicanos deberíamos celebrar 201 años de independencia frente a una potencia extranjera: España.


Sin embargo, ser soberanos no nos ha permitido construir un país justo, por el contrario: contamos por millones a los pobres, por miles a los muertos por actos violentos, constatamos todos los días las tropelías de los gobernantes, sus mentiras, sus robos, su cinismo, su tan mentada falta de acuerdos.

Y también la falta de civilidad, el racismo, la corrupción de los propios ciudadanos, de los empresarios, de los policías.

Por eso creemos que no tenemos nada que celebrar y queremos hacer un llamado para recluirnos en nuestras casas la noche del 15 de septiembre, como una metáfora del ambiente que se vive en México y que nuestros gobernantes no quieren reconocer: desolación. Conseguir, en la medida de lo posible, la imagen de un zócalo vacío y así, que el silencio apabulle al presidente y al resto de nuestors gobernantes, políticos, funcionarios.

También proponemos apagar la televisión y los celulares de las 21:00 a las 24:00 horas del 15. Seguir el grito por la televisión es peor que llenar las plazas.

La idea, por supuesto, ni es nueva ni es nuestra, pero creemos que lo importante es impulsarla: luto nacional es no celebrar.

 

Difunde esta breve carta por mail, por las redes sociales, pégala en tu blog y, sobre todo, habla del tema, difunde la idea fuera de las redes sociales. No podemos quedarnos sólo en ellas, su alcance es muy limitado. 

 

“Siempre nos han dejado solos, ahora les toca a ellos”

-Juan Alarcón Ayala-

No nos pueden gobernar quienes reconocen que todo se vale para llegar al poder. Porque entonces también se vale matar, dirá el narcoempresario; porque entonces también se vale corromper, dirá el dueño del casino; porque entonces también se vale usar a los otros como medio para alcanzar mi beneficio”

-Luis Muñoz Oliveira-

 

 

NOTA: Agradezco enormidades al maestro Juan Alarcón por diseñar a esta causa la caricatura de este texto, así como a Roberto Sosa y a la producción de Cáncer de Olvido, por permitirme usar la bandera en luto. Gracias por su solidaridad gente querida, muy querida.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte

¡Muchas gracias!


Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.