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Pluma, lápiz y cicuta
Por América Pacheco
Especialista en negocios internacionales. Cronista salvaje. Autora de Pasajera en Trance (Mantarr... Especialista en negocios internacionales. Cronista salvaje. Autora de Pasajera en Trance (Mantarraya, 2018). Handle with care. Síguela en Twitter: @amerikapa. (Leer más)
Nick Cave: el loco de Dios
Resulta complejo establecer la identidad adecuada si el objetivo es encasillar a Nick Cave: Músico, compositor, guionista, novelista, actor amateur, adicto a la heroína, poeta salvaje, oscuro humano evolucionista, transgresor, príncipe de la oscuridad; aunque para mi discernimiento, sea por encima de todo, a pesar de la incongruencia y perspicacia que todo lo anterior pueda provocar: es un devoto creyente, un loco de Dios.
Por América Pacheco
6 de febrero, 2013
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nick-cave niño

 

 Para Alejo, quién tampoco creía en la existencia de los ángeles.

 

A estas alturas de la vida tengo perfectamente claros aquellos descubrimientos que fueron depositados en la palma de mi mano -venda en los ojos de por medio- con la promesa de que el devoto obsequio traería consigo deleite puro justo al retornar de la oscuridad. Una noche, años atrás, generosas manos enriquecieron mi modesto acervo musical con la discografía de un músico absolutamente desconocido: Nick Cave. Desde entonces, lo considero como una de esas sorpresas que no son sorpresas, sino campanas que doblan incansables, poderosas y ensordecedoras.

Nicholas Edward Cave nació el 22 de septiembre de 1957 en Warracknabeal, pequeño poblado de Victoria, Australia. Huérfano de padre a los 19. Hijo pródigo de Australia y notabilísimo hijo adoptivo de Alemania e Inglaterra. El chico afecto a los estupefacientes desde temprana edad, huésped constante de correccionales y estaciones de policía, le debe a un coro de iglesia – pero sobre todo a su estudio por el piano- que hayan cesado las acusaciones de vandalismo y robo que amenazaban en convertirle en un delincuente con antecedentes penales. En 1977 abandonó sus estudios de bellas artes en el Instituto Tecnológico de Caulfield, convencido de que jamás sería un pintor trascendente, apostando sus tres centavos de destino al oficio de músico.

Los inicios musicales de Cave están marcados por la oscuridad, el desencanto, el punk y el delirio por burlar los límites de corrección social. El año de 1973 fundó “The Boys Next Door”, agrupación post-punk integrada por Mick Harvey (guitarra), Phill Calvert (batería) John Cochivera (guitarra), Brett Purcell (bajo) y Chris Coyne (saxofón), cuyo principal repertorio consistía en covers de Lou Reed, David Bowie, Alice Cooper, The Stooges, etc., pero no sería hasta 1977 que comenzaron a interpretar material de su autoría. En 1980, la banda se reinventó con “The Birthday Party”, violento ensamble que hizo del free jazz, y el punk un ensordecedor lenguaje nihilista que narraba desoladoras historias de terror existencial a través de la garganta de su compositor y vocalista. La agrupación australiana migró entonces en búsqueda del público correcto, aquel que no huyera despavorido ante la criminal poética del desquiciado Nick, convirtiéndose entonces en el dolor de cabeza de toda una generación.

En 1981 lanzaron su primer álbum: “Prayers On Fire” material cuya aportación sirvió en mucho -gracias a sus hipnóticos cantos salpimentados de muerte y dolor-, a dotar de solidez artística a la oleada gótica inglesa de los ochentas. Más tarde que temprano, los bajos fondos de Londres -y principalmente Berlín- los aclamó con locura. Sus presentaciones en vivo durante esos años fueron memorables. Después de una exitosa gira europea volvieron triunfantes a Melbourne, Australia a mitad de 1983 para lo que significó su concierto de despedida, cargando tras de sí la reputación de banda de culto que conservan hasta nuestros días.

Nick cave portada

En 1984, Cave, en complicidad de Mick Harvey, fundó su tercer proyecto musical: “Nick Cave and The Bad Seeds”, ensamble que lo catapultó a la fama internacional y también al pedestal exclusivo que ocupan sólo músicos de grandes ligas. De cierta forma, con “The Bad Seeds”, Cave encontró el gramófono perfecto para darle volumen a sus desgarradores himnos bíblicos y fijaciones mesiánicas, aunque tenían que llegar el punto de equilibrio sonoro de Blixa Bargeld, Hugo Race, y Barry Adamson para enriquecer con blues, el gospel, y  jazz a la agrupación. Haciendo la estridencia a un lado, ahora la poesía y la armonía ejecutaban de manera más efectiva el trabajo sucio. La influencia de John Lee Hooker, Leonard Cohen, Burt Bacharach, Tammy Wynette y Jhonny Cash, es perfectamente palpable.

Nick Cave and The Bad Seeds durante breve aparición en la cinta de Wim Wenders, “Wings of Desire”, 1987.

 

The Bad Seeds, más que discografía, posee un catálogo artístico de evolución creativa disponible en diecinueve álbumes pletóricos de estampas frenéticas que retratan locura, tragedia, infierno, paredón, paranoia, éxtasis, dolor, castigo y redención.  Existen grandes discordancias respecto a cual de los catorce álbumes de estudio podría considerarse la obra maestra de Nick Cave y sus semillas malsanas, aunque el más aclamado por la crítica mundial sea sin titubeos “The Boatman call”. En términos generales, este álbum podría considerarse como la perfecta partida de ajedrez, donde la reina blanca ejecutora es indiscutiblemente “Into my arms”, enorme balada a piano que tan acertadamente mencionara Stuart Berman: “sería la banda sonora ideal de tu funeral o la primera canción para tu baile de boda”. Es legendaria la anécdota de su interpretación al piano de “Into my arms” durante el funeral de Michael Hutchence y su rotunda negativa a ser transmitido en vivo por respeto a la pequeña Tiger Lily, hija única del ex cantante de INXS, de quien Cave es padrino de bautizo.

Nick Cave Into My Arms

“The Boatman Call” es un confesionario de culpas e inconfundible batalla personal que Cave libró contra sus principios, adicciones, infidelidades, rupturas y decadencia. La narrativa de los tracks alcanzan un lirismo poderoso, cruel y catártico. Aunque para los puristas, este galardón se lo lleva por mucho “Murder Ballads”, sofisticado álbum que contiene diez baladas cuya tesitura mórbida se regodea en crímenes pasionales y asesinatos rampantes. Dos en específico dotaron a este álbum de un cariz legendario: “Henry Lee”, dueto con la británica PJ Harvey – con la que sostuvo un destructivo romance que contribuyó en mucho al rompimiento matrimonial con Viviane Carneiro- y Where the Wild Roses Grow”, otro dueto en compañía de la más grande estrella pop australiana: Kylie Minogue, que se convirtió en el suceso comercial que a la postre tanto le incomodaría.

En los más de 30 años de trayectoria artística que lo respaldan como un sobreviviente del caos, ha evolucionado tanto como la historia de la música por la que apostó sus tres centavos de fortuna en 1977.  Henry’s Dream,  Dig, Lazarus, Dig!,  Abattoir Blues / The Lyre Of Orpheus, Nocturama, The Boatman Call, obra a la que es mi gusto llamar “El evangelio según Cave”, nos lleva de paseo a los círculos del purgatorio sin que el más obcecado de los profanos oponga resistencia a pesar del compulsivo fervor cristiano que lo caracteriza.

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Resulta complejo establecer la identidad adecuada si el objetivo es encasillar a Nick Cave: músico, compositor, guionista, novelista, actor amateur, adicto a la heroína –siempre en recuperación-, poeta salvaje, oscuro humano evolucionista, transgresor, príncipe de la oscuridad; aunque para mi discernimiento, sea por encima de todo, a pesar de la incongruencia y perspicacia que todo lo anterior pueda provocar: es un devoto creyente, un loco de Dios.

AcáStagger Lee.

 


NOTA: Nick Cave presentará su nuevo material discográfico: Push the Sky Away” en el Plaza Condesa los días 18 y 19 de febrero de 2013, acompañado de sus semillas salvajes. Si por algún motivo atribuible a que alguno de mis lectores haya vivido bajo una piedra o en una cueva, y no conozca el trabajo del australiano, consideren este texto como un obsequio. Cierren los ojos, reproduzcan Nocturama y ensordezcan con el virtuosismo de sus campanas al doblar.

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