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Pluma, lápiz y cicuta
Por América Pacheco
Especialista en negocios internacionales. Cronista salvaje. Autora de Pasajera en Trance (Mantarr... Especialista en negocios internacionales. Cronista salvaje. Autora de Pasajera en Trance (Mantarraya, 2018). Handle with care. Síguela en Twitter: @amerikapa. (Leer más)
Treinta y cinco momentos
Por América Pacheco
4 de agosto, 2011
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“Me gustas tú”

No es asunto que les incumba, pero el próximo día lunes 8 de agosto, cumpliré treinta y cinco años. Por vez primera quiero regalarme un texto. Nunca lo he hecho, porque aunque todos y cada uno de ellos siempre han tenido un destinatario, una dedicatoria, una inspiración específica o una punzada en el estomago; este es el primero que es de mi para mi. Autocomplacencia descarada

Tomando como pretexto cada uno de los años de mi estancia en este mundo suicida, quiero compartir con todos los incautos que me leen cada jueves, treinta y cinco razones memorables que aunque yo reniegue de muchas de ellas consiguen transformar mi humor a su lado más positivo cuando visitan mis recuerdos cotidianos. No se abrumen, son significativos saltos en el tiempo que serán contados en sentido no necesariamente cronológico. No esperen tratados filosóficos, o análisis profundos de mi subconsciente. Tampoco confesiones escandalosas. La chica sólo quiere divertirse.

1.- Partido final de Liga América – Leones Negros de la UDG. 8 de agosto de 1976. El Origen de mi nombre proviene a que el día que se supone debieron nacer todas las flores y en su lugar, nacieron todos los trolles, las impresentables Águilas del América ganaron un campeonato más del futbol mexicano. ¡Gracias, papá por apostar el nombre de tu hija en un pinche partido de futbol!


2.- El encierro de mi hermana. A los ocho años era una escuincla gordinflona e insoportable. Mi hermana mayor, harta de mis desplantes, me puso una madriza y me encerró 6 horas en una recámara. Ahí encontré mi primer libro, lo leí completo. Ese libro era “La Iliada”. El primer amor, nunca se olvida.

3.- Alien, el octavo pasajero.  Mi padre sobornó al encargado del cine para que siendo yo una niña que no estaba en edad de traumas de ese tipo, pudiera entrar a ver “Alien, el Octavo pasajero”. Pueden ahora atar cabos y encontrar a los verdaderos culpables de mi desequilibrio mental: mi maligno progenitor y Ridley Scott.


4.- Unmasked. Cuando cumplí 4 años, mi primo Juan me regaló este disco de Kiss. Desde ese día, me negué rotundamente a seguir escuchando a las Ardillitas de Lalo Guerrero.


5.- La fractura de mi tobillo izquierdo. En inocente juego de brincar la cuerda, me rescató de una vida de alcoholismo, promiscuidad  y quizá suicidio por haber pasado a la historia como la peor jugadora de baseball de este país. Todo al ritmo de “CHILE, MOLE Y POZOLE”.  Salud, por eso.

6.- Aeropuerto Orly. Un boleto extra en la mano, y un asiento vacío rumbo a Barcelona, devolvieron a mi autoestima el chingadazo que necesitaba para levantar mi dignidad del piso y no volver la vista atrás.

7.- David Lynch, “The Air is on Fire”. Hice un viaje a Dinamarca en diciembre de 2010 con la única intención de visitar a Julio, mi amigo de la infancia. No sólo me recibió una nevada y hermosa ciudad llamada Copenhaguen, también lo hizo la primera exposición individual de David Lynch, uno de los integrantes más selectos de mi Olimpo personal. Fue mi regalo anticipado de todas las navidades que estén por venir. Esa exposición jamás llegará a México.


8.- Preséntame a tu amigo. Hace casi 19 años le pedí a mi vecino Gabriel que me presentara al más guapo de sus amigos. Gracias a sus valiosos oficios de llevarme hasta la puerta de mi casa al sujeto de marras, en este mundo respira, camina y sonríe mi hijo mayor. El guapo amigo era su padre.

9.- Fiesta Anabel. Siguiendo el camino dipsómano que me caracteriza, hice acto de presencia en una fiesta en la que conocí al hombre que cambió mi vida: Fabrice Benais. A Fabrice le debo mi primera incursión en el mundo de la publicación impresa. La entrevista que le realicé me abrió la puerta a Milenio Diario.


 

10.- Tuiteras prostitutas. A una turba de ociosos: Alma, Osvaldo, Cynthia, Mireille, la que suscribe (así como otras almas que me suplicaron conservar el anonimato); se les ocurrió organizar un concurso literario exclusivamente para usuarios de tuiter. Relatos eróticos cuya protagonista fuera una prostituta. El  resultado fue la recepción de más de 200 relatos que fueron punta de lanza para la creatividad, el reconocimiento de plumas talentosas, un E-Book, publicaciones en la revista Emeequis, Revista Expo Sexo, Milenio Diario y entrevista en W Radio incluida. Cosecha nada despreciable atribuible a una bola de haraganes sin oficio ni beneficio.


11.- La Noche Boca arriba.  La transmisión de la última emisión del programa “La Noche Boca Arriba” en el Canal 22,  trajo consigo uno de los regalos más preciados en los últimos años: conocer a Rafael Tonatiuh González, mi auténtico ángel de la guarda. Es una dulce compañía, créanlo.

12.- Pesaj. Una visita a la tumba de David Sinzheim en Pére Lachaise, la hospitalidad de la entrañable familia Rosen y la celebración más importante del judaísmo, fueron los ingredientes necesarios para realizar la crónica “Shalom París” mi primer texto publicado en Replicante.

13. Foro Sol Metallica. World Magnetic Tour, 2009. Llevar a tu hijo de 15 años al concierto de una de las bandas favoritas de tu adolescencia, brincar hasta quedarte al borde de la parálisis lumbar, cantar hasta quedarte sin voz, compartir 2 litros de cerveza con él y recordar con nostalgia que en 1993 hiciste lo mismo, pero abrazada de su padre. . .no tiene precio. Sad but true.


14.- Club del Odio. Un día de furia sabatina provocada por el rompimiento con mi ex novio, la alianza invaluable de Miguel Cane, Jorge Flores Olivier (Blumpi) y 10 horas continuas de mala leche traducida en 140 caracteres, hicieron de nuestra estupidez un divertidísimo trendig topic: #Clubdelodio. Nunca tuiter  hizo las veces de psicólogo de manera tan efectiva.

15.- Barcelona. La borrachera más grande de la década, está ligada a la laguna mental más profunda de mi subconsciente. Rezo todas las noches a san Isidro para que me devuelva la memoria de ese día. Dicen que estuve fenomenal.

16.  El sobre bajo la puerta. “La Universidad Nacional Autónoma de México le da la más cordial bienvenida…” Por mi raza hablará el espíritu. Todo está dicho.

17. El Gigante Egoísta. Leer el cuento de Oscar Wilde en mi lejanísima infancia, llevó mis pasos hasta la ciudad luz a rendirle respetos al escritor irlandés. Nunca un cuento llevó tan lejos de su rancho a esta, su India María.


18.- Zapopan. Un viaje precipitado a la bella perla de occidente me mantiene mirando con nostalgia e impaciencia. Afectos que sólo tienden a crecer y un regreso próximo, hacen de mi vida actual un paseo en la feria. Todo gracias a Diana, mi bella Diana.

19.- Nicolás Ullman. Su nota: “Búscame en facebook”  esa noche, fue la responsable de mi triunfal ingreso a las redes sociales. Merci, Nico.


20.- 16 de julio de 2004. Bienvenida al mundo a mi hermoso menonita.

21.- Allá en la estación del metro Hidalgo. Las puertas del vagón alcanzaron abrirse de par en par, a pesar de que se habían cerrado segundos antes. En ese vagón se conocieron mis padres. A veces el azar sirve para construir vidas, cambiar destinos.  . . o chingar al vecino.

22.- Taquería “Los Parados”. Noviembre me gustó pa que te quedaras. Bienvenida a mi mundo, Ana Laura.

23.- Rock Stock, Bulldog, La Diabla, El Tutti-Frutti, El LUCC, Tandem. Memoria incomparable de la vida nocturna de los años que pasaron. Nada ha vuelto a ser igual.

24.- Jaque Mate, Rey Dos. La vieja columna del Financiero y el señor Víctor Roura, son los causantes indirectos de mi siniestro compadrazgo con Fedro Guillén. Ya saben a quién dirigir las demandas penales.

25.-  “El Mesías” de Händel, Palacio de Bellas Artes. El concierto que marcó el principio de mi ruptura matrimonial. ¡Aleluya!

26.- Pájaro Azul. En  1994, leí por primera vez el poema del pájaro que es capaz de hacer llorar a un hombre mientras es ahogado por tragos de whisky  cuando todo mundo duerme. Ojalá estés ardiendo, Charles Bukowski, grandísimo viejo cabrón.


27. Subasta Coahuila Hope. Confieso que asistí a este evento de nobles fines altruistas, sólo para contemplar la vergonzosa subasta de una cena con Fedro Guillén y reírme hasta las lágrimas porque los meseros hacían vaquita para que el doctor tuviera compañía, en el océano inmenso que era su soledad. Federico Arreola ofreció la puja más atractiva. Gran noche

28. Lobos. Recibir de manos del autor la ilustración (original) que conservaste durante más de veinte años en un viejo ejemplar de “El Gallito Inglés” como regalo de cumpleaños, es algo que no se paga con maldito y sucio dinero. Edgar Clément, tengo esa deuda eterna contigo y mi cariño sin reservas


29. Linfoma gástrico.  La cara de circunstancia del oncólogo al informarnos: “El linfoma gástrico ha desaparecido, puede llevarse al enfermo a casa”,  nos devolvió el respiro. No era para menos, era la salvación del ateo satánico.

30. Los letreritos. Tuve mis quince minutos de fama por una de mis más estúpidas ocurrencias. Alabado sean las bestias.


31. El Olivia. Una mañana de diciembre, este inofensivo restaurante de la colonia Roma, dio lugar  a la primera sesión plenaria del Sindicato del Crimen Chino Japonés, integrado por Roberto Marmolejo Guarneros, Miguel Cane, Sara Cristina Alvarado, Orquídea Fong y su charra negra. Lo peor está por comenzar. Guarden sus carteras.

32. Hotel Maxim Quartier Latin. Tres visitas, tres historias. Ya conocen el nombre del título de mi primera trilogía de cuentos eróticos. Hagan fila y no me fallen, amiguitos.

33.- Cumpleaños XXXIII. Sólo 4 palabras: el pinche vestidito rojo.

34.- Cumpleaños XXXIV. El bar más naco (pero chido de la Condesa), delantales de mercado, uso obligatorio de vestimenta macuarra, sombreros de charro, más de 50 invitados, bigotes postizos, serenata sin luna y una misteriosa desaparición que devino en el escándalo que fue la comidilla de Aqueos y Troyanos, hicieron de mi festejo onomástico un evento difícil de superar. Bendito 2010.


35.- Cumpleaños XXXV. Mañana 5 de agosto, inician formalmente las celebraciones anuales de las Fiestas Patrias Agostinas en el Felina Bar (Ometusco 87, Col. Condesa) Inserte su nombre aquí (—) y forme parte de un numero más en esta lista de recuerdos memorables.

En este recuento de daños, el saldo es absolutamente blanco. En mi memoria existen miles de increíbles experiencias. Amor, odio, pasión, sexo, mentiras y video. Pero esas tendrán otro formato, una estructura diferente. Me despido por ahora citando a mi hermano: “¿Podré levantar las millones y millones de mentiras que han poblado mi corazón”? No tengo respuestas, tampoco me preocupa buscarlas, al menos no el día de hoy. Festejo mi cumpleaños, y el juego de las almas, ha comenzado de nuevo a girar.

Felicidades a mí.  América Pacheco.

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