close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Por Un Mundo Sin Fronteras
Por Por Un Mundo Sin Fronteras
Sin Fronteras es una organización civil mexicana, laica, apartidista y sin fines de lucro, que t... Sin Fronteras es una organización civil mexicana, laica, apartidista y sin fines de lucro, que trabaja para contribuir al cambio de las condiciones en las cuales ocurren las migraciones internacionales y el asilo, a fin de que estos se den en un marco de plena vigencia de los derechos humanos de los migrantes internacionales, solicitantes de asilo, refugiados y sus familiares. Síguela en Twitter @SinFronteras_1 (Leer más)
¿La exclusión como regla y la inclusión como excepción?
Es indudable la situación de vulnerabilidad que enfrentan las personas migrantes en situación irregular, la cual se ha agravado por actos de discriminación motivados por los prejuicios infundados sobre las personas migrantes centroamericanas.
Por Por Un Mundo Sin Fronteras
9 de agosto, 2019
Comparte

“La exclusión de algunos seres humanos que subyace al concepto moderno de humanidad precede la inclusión que los derechos humanos garantizan a todos los seres humanos”.

Boaventura de Sousa Santos

Por: Diana Villamar Ramírez

Desde hace algunos meses el contexto migratorio en México ha sido tema de conversación en casi todos los lugares: el trabajo, la escuela, la casa, vaya, hasta en el transporte público. Cada día los medios de comunicación reportan sucesos relacionados con personas migrantes y todas y todos nos hemos formado una opinión al respecto.

Lo curioso es que México siempre ha recibido a personas extranjeras. Tan solo en 2017,  30 millones 824 mil 423 personas ingresaron al país regularmente y en 2018 fueron 32 millones 110 mil 712, aunque estas cifras no contemplan a quienes ingresaron irregularmente, es decir, a quienes no tenían permiso de entrada del gobierno mexicano.

El primer grupo de personas son quienes viajan a México con un documento migratorio que les permite entrar y permanecer en el territorio mexicano por determinado tiempo. Los motivos por los que vienen al país pueden ser muchos: turismo, educación, trabajo, reunificación familiar, entre otros, y para ello debieron cumplir con una amplia lista de requisitos para viajar sin más preocupaciones que las razonables.

El segundo grupo de personas lo componen quienes ingresan al país sin el permiso de entrada del gobierno mexicano y, de igual manera, los motivos para venir al país son diversos: falta de trabajo en su país de origen, ausencia de las condiciones de vida adecuadas, reunificación familiar, traslado a un tercer país, y muchos más. Debido a que carecen de un documento migratorio su viaje es incierto, por caminos y en medios de transporte peligrosos, exponiendo su vida.

Claramente tener un documento migratorio les da seguridad a las personas migrantes y, de cierta manera, facilita su integración al país al permitirles ejercer sus derechos humanos sin –casi- ningún obstáculo.

Con diferentes motivos, objetivos y circunstancias, México ha sido un país receptor de personas extranjeras; sin embargo, el segundo grupo que he descrito ha llamado la atención de toda la sociedad mexicana al menos desde octubre de 2018 con las llamadas “caravanas migrantes” provenientes de Centroamérica. Desde entonces han aumentado las opiniones negativas respecto de las personas migrantes en situación irregular en México, lo cual ha generado diferentes obstáculos para ellas y para quienes estaban en el país de manera previa.

Desde la Clínica Jurídica de Sin Fronteras se brinda asesoría legal a personas migrantes México -en su mayoría provenientes de Centroamérica y en situación irregular- y damos cuenta de la dificultad que ellas enfrentan para vivir en el país, pues no todas pueden obtener un documento migratorio, ya sea porque no cumplen con los requisitos o por obstáculos burocráticos, y porque se enfrentan a un país nuevo sin tener suficientes redes de apoyo. A estas dificultades se suma el estigma social que señala a las personas migrantes centroamericanas como “invasoras”, “violadoras de la ley”, “malagradecidas”, entre otros lamentables adjetivos.

Tomemos como ejemplo el caso de “Eduardo”, quien es un hombre hondureño que ha vivido en México por 5 años y vive en pareja con una mujer mexicana; desafortunadamente no tiene un documento migratorio. “Eduardo” es comerciante en ferias y mercados donde vende pinturas, esculturas y otras obras de arte de artistas de su localidad, a pesar de no tener un documento migratorio ha vivido en México sin tantos inconvenientes. Después de que en medios de comunicación fue difundida la entrevista a una mujer guatemalteca -integrante de la “caravana migrante”- que rechazaba un plato de frijoles, “Eduardo” nos comenta que fue vetado de algunos mercados donde comerciaba porque “la gente hondureña es malagradecida y exigente”.

Está también la señora “Mary”, mujer salvadoreña quien sí tiene un documento migratorio, pero necesita hacer un trámite ante el Instituto Nacional de Migración para el cual requiere un comprobante de domicilio, pero ella prefiere no presentar aquel documento porque tendría que pedírselo a su casera, quien no sabe que es extranjera y si se entera es muy probable que la corra del cuarto que renta porque, añade, “usted sabe que las cosas están más difíciles para nosotros desde que llegaron los de la caravana”.

Es indudable la situación de vulnerabilidad que enfrentan las personas migrantes en situación irregular, la cual se ha agravado por actos de discriminación motivados por los prejuicios infundados sobre las personas migrantes centroamericanas. No obstante, reitero lo ya mencionado: México siempre ha recibido a personas migrantes, muchas de ellas provenientes de Centroamérica y cuyo ingreso o permanencia es irregular. Sin embargo, su presencia en el país era un tanto inadvertida y sus movimientos no solían ser documentados tan cotidianamente en los medios de comunicación; este cambio es positivo si de esta manera logramos visibilizar sus necesidades y los retos que enfrentan, pero puede causar impactos tan negativos como el fomento de una sociedad xenófoba y discriminatoria.

* Diana Villamar Ramírez es encargada de la Clínica jurídica de documentación migratoria e identidad de Sin Fronteras IAP (@Sinfronteras_1).

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.