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Por Gire
El Grupo de Información en Reproducción Elegida es una organización que promueve el debate inf... El Grupo de Información en Reproducción Elegida es una organización que promueve el debate informado sobre derechos reproductivos con la convicción de que existe una relación entre autonomía reproductiva, derechos humanos y democracia. La interrupción del embarazo, la mortalidad materna y la reproducción asistida y otros temas relacionados con la reproducción, ponen de manifiesto los estigmas y las creencias de la sociedad alrededor de la maternidad y del lugar de la mujer en la sociedad. La información científica, el ejercicio de los derechos y el debate sin tapujos, aseguran leyes y políticas públicas equitativas y garantes de los derechos. Esa es la labor de GIRE. (Leer más)
Buenas intenciones y declaraciones fallidas sobre el aborto
La interrupción del embarazo entra en la materia de los derechos reproductivos porque las mujeres deben poder decidir cuántos hijos tener y el espaciamiento entre uno y otro. No es posible que una mujer residente del Distrito Federal pueda ejercer y gozar de sus derechos reproductivos y una mujer en un estado tan cercano como Querétaro sea criminalizada. Es un asunto de discriminación porque las mujeres no gozan de los mismos derechos aunque sean todas mexicanas.
Por Gire
9 de diciembre, 2013
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Por: Ana Avila (@anaavilamexico)

El debate sobre la despenalización del aborto llegó a Coahuila a través de una iniciativa del Partido Socialdemócrata local (PSD), que adopta el modelo del Distrito Federal que permite la interrupción del embarazo hasta la doceava semana de gestación. Como era de esperarse, esto ha desatado reacciones dentro de la legislatura local, algunas con desafortunados comentarios que revelan las carencias en la comprensión de los derechos humanos.

La iniciativa propuesta por el diputado Samuel Acevedo Flores, el único del PSD en la legislatura, contempla modificar el código penal para cambiar el concepto de aborto, de tal manera que cometería “[…] el delito de aborto quien interrumpe el embarazo después de la décimo segunda semana de gestación”. Esta causal se añadiría a las ya existentes, que son la causal de aborto legal por violación, aborto culposo (o imprudencial), cuando hay peligro de muerte para la mujer y el de malformaciones congénitas del producto.

También se considera incluir otras dos causales, la primera se refiere a “cuando la mujer embarazada sea portadora o contagiada de VIH/Sida”.  Aquí es donde la iniciativa tiene fallas, ya que por un lado ignora la realidad de las mujeres con VIH, quienes mayoritariamente ven sus derechos limitados cuando son esterilizadas forzosamente o se les coloca el DIU sin su consentimiento. Igualmente ignora que con los avances en terapia antirretroviral es posible que una madre que vive con VIH de a luz sin transmitir el VIH.

La última causal que añade la iniciativa es “cuando la mujer embarazada haya sido víctima de lenocinio o trata de personas”. ¿Qué en ambos casos no debería ser considerado dentro de la causal violación? ¿De verdad es necesario tener una causal de aborto legal tan específica cuando ya existe una mucho más amplia?

La iniciativa también considera reformar la Ley Estatal de Salud para que se dé prioridad a la atención de la salud de la mujer embarazada, durante el parto y el puerperio. Como parte de esta provisión prioritaria de servicios de salud reproductiva está considerada la interrupción legal del embarazo. La reforma considera el derecho de objeción de conciencia del personal de salud “[…] cuyas creencias religiosas o convicciones personales sean contrarias a tal interrupción […]”. Esta consideración no dejaría en desprotección a las mujeres, pues el personal objetor tendría la obligación de referir a personal no objetor y no podría existir objeción en caso de emergencia.

Dentro de la exposición de motivos resalta un dato: los municipios de Piedras Negras, Saltillo y Torreón concentran los casos de embarazo temprano. En 2013 se han registrado 80 casos de niñas embarazadas entre 10 y 14 años. ¿Cuántas han sido por violencia sexual? ¿A cuántas se les negó el acceso a una interrupción legal? Imposible saberlo.

La iniciativa fue presentada y turnada a la comisión de Gobernación del Congreso de Coahuila. En el pleno se declararon posturas, la mayor parte en contra, por lo que se ve muy difícil que el escenario de la despenalización se cumpla. La diputada Lucía Azucena Ramos se manifestó a favor y pidió que se incluyera la comisión de Equidad de Género en la dictaminación.

Entre las declaraciones destaca la de la diputada Norma Delgado: “Conozco a miles de gentes que tienen un hijo en silla de ruedas y otros que son mongolitos, como vulgarmente les dicen en la calle y no sé por qué, porque Dios no me ha dado la calidad de madre buena para cuidar un enfermito, pero dicen, ‘mi niño es una bendición de Dios, porque le doy más amor que a los que están buenos”.

La declaración de la diputada sirve como ejemplo para señalar no sólo el desconocimiento de los derechos humanos y la falta comprensión de las barreras que padecen las personas con discapacidad, sino los actos discriminatorios en los que incurre.

La interrupción del embarazo entra en la materia de los derechos reproductivos porque las mujeres deben poder decidir cuántos hijos tener y el espaciamiento entre uno y otro. No es posible que una mujer residente del Distrito Federal pueda ejercer y gozar de sus derechos reproductivos y una mujer en un estado tan cercano como Querétaro sea criminalizada. Es un asunto de discriminación porque las mujeres no gozan de los mismos derechos aunque sean todas mexicanas.

El foco del debate debe estar en la salud de las mujeres no en el hecho de si la mujer gestante está esperando un producto con una malformación genética. Así como muchas mujeres deciden tener un hijo con síndrome de Down hay otras que quieren interrumpir un embarazo de un producto totalmente sano. El foco de la atención debe estar en la protección de los derechos, de las libertades para garantizar la salud, pues una mujer que está decidida a abortar lo va a hacer aunque sea en condiciones de inseguridad.

Finalmente, hay estudios que respaldan el comentario malamente descrito por la diputada Delgado. Es verdad que después de un tiempo tanto las mujeres que decidieron continuar un embarazo no deseado como las que tuvieron un hijo o hija con discapacidad se reconcilian con el hecho y aceptan la vida y siguen adelante. Tal y como lo hace cualquier persona que enfrenta un problema o situación dilemática que debe afrontar y asimilar para vivir. El problema es ex ante. Radica en la posibilidad de decidir sin juicio y en un acto libre de la conciencia, como debiera de ser cualquier decisión de vida.

 

* Ana Ávila es Coordinadora de Comunicación.

 

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