De las calles al litigio internacional: son niñas, no madres
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El Grupo de Información en Reproducción Elegida es una organización que promueve el debate inf... El Grupo de Información en Reproducción Elegida es una organización que promueve el debate informado sobre derechos reproductivos con la convicción de que existe una relación entre autonomía reproductiva, derechos humanos y democracia. La interrupción del embarazo, la mortalidad materna y la reproducción asistida y otros temas relacionados con la reproducción, ponen de manifiesto los estigmas y las creencias de la sociedad alrededor de la maternidad y del lugar de la mujer en la sociedad. La información científica, el ejercicio de los derechos y el debate sin tapujos, aseguran leyes y políticas públicas equitativas y garantes de los derechos. Esa es la labor de GIRE. (Leer más)
De las calles al litigio internacional: son niñas, no madres
Que la espera y los anhelos de justicia de esas niñas que algún día fueron Fátima, Lucía, Norma, Camila y Susana se vuelvan realidad, y que se reconozcan las maternidades forzadas en niñas como una violación a los derechos humanos.
Por Brenda Rodríguez
10 de octubre, 2022
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Fátima, Lucía, Norma, Camila y Susana son cinco niñas latinoamericanas que comparten la terrible experiencia de haber sufrido violencia sexual por alguien cercano a su familia y su entorno, además de resultar embarazadas como consecuencia del abuso. Las cinco se enfrentaron también a la negativa para poder interrumpir su embarazo y, por ello, a vivir una maternidad forzada. Todas vieron sus planes presentes y futuros truncados, primero por la violencia de su agresor y, luego, por el Estado que les dio la espalda. Ninguna tuvo acceso a la justicia tampoco.

Estas cinco historias son tan dolorosas como únicas y personales, pero encarnan también una realidad que acecha a toda la región. En Latinoamérica miles de niñas menores de 15 años sufren violencia sexual y son obligadas a ser madres debido a las restrictivas legislaciones sobre aborto en muchos de los países; de hecho, es la una única región en el mundo donde los embarazos en este grupo de edad han tenido un aumento consistente a lo largo de los años. La falta de acceso a servicios esenciales de salud y las múltiples violaciones a los derechos humanos de las niñas son un constante que constituye un grave problema que trastoca su presente y futuro: las consecuencias que enfrentan son físicas, emocionales y sociales.

En 2016, Amnistía Internacional, el Consorcio Latinoamericano Contra el Aborto Inseguro (CLACAI), el Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) y Planned Parenthood Global unimos esfuerzos para lanzar la campaña “Niñas, no madres”. Estábamos empeñadas en visibilizar este grave problema de salud pública y derechos humanos que predomina en América Latina, así como evidenciar el estado de desprotección de las niñas latinoamericanas. Era un llamado a la sociedad y a los Estados de la región para que cumplieran con su obligación de garantizar la protección de los derechos de las niñas.

Queríamos posicionar en la agenda pública el impacto de los embarazos forzados en la vida y salud de las niñas en América Latina e impulsar la urgencia y relevancia de que sociedad, medios de comunicación y gobiernos pongan el foco en acciones que desde su trinchera les toca para erradicar y atender esta problemática. Los hechos eran (y siguen siendo) abrumadores.

#NiñasNoMadres se convirtió en un movimiento regional a favor de los derechos de las niñas latinoamericanas que ha llegado a las calles, las redes sociales, los medios de comunicación, los gobiernos y diversas instancias internacionales. Pero el ruido en todos estos espacios no ha sido suficiente para que la realidad cambie.

Fátima, Lucía, Norma y Susana decidieron no quedarse calladas ni conformes con su destino; alzaron la voz y, de la mano del Centro de Derechos Reproductivos, el Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos (Promsex), Mujeres Transformando el Mundo Guatemala (MTM), Planned Parenthood Global, el Observatorio en Salud Sexual y Reproductiva de Guatemala (OSAR) y Surkuna Ecuador presentaron sus historias ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU, donde buscan que se condene a los Estados de Guatemala, Ecuador y Nicaragua por la falta de justicia y por las violaciones a sus derechos humanos. Además, en 2020 se sumó Camila, del Perú, a quien se le negó un aborto y, si bien después tuvo un aborto espontáneo y su embarazo no llegó a término, presentó su caso ante el Comité de los Derechos del Niño por la negativa del Estado.

Pero más importante aún, ellas tienen claro que esperan que sus historias puedan ser la punta de lanza para que se establezcan estándares por el Comité de Derechos Humanos en relación a la prevención de violencias contra las niñas. Ellas son las protagonistas de este litigio simultáneo internacional que comenzó en 2019 y que se espera que vuelva a poner la atención pública en esta problemática, que haya un reconocimiento de que se cometieron violaciones a los derechos humanos, y establezca estándares para que los gobiernos implementen acciones para prevenir y cambiar el panorama global del acceso a la justicia relacionada con la violencia sexual.

Las realidades son muy dispares en nuestra región: mientras que en algunos países la discusión ya se centra en las estrategias para eliminar el delito de aborto por completo y lograr el pleno acceso al servicio de salud para todas y todes, en otros no se garantizan los mínimos para acceder a abortos en casos de violencia sexual. De ahí la relevancia de este litigio para que los Estados cumplan su obligación de proteger la salud, la vida y los derechos de las niñas.

En el marco del Día Internacional de la Niña queremos recordar estas historias y desear que la espera y los anhelos de justicia de esas niñas que algún día fueron Fátima, Lucía, Norma, Camila y Susana, se vuelvan realidad, y que se reconozcan las maternidades forzadas en niñas como una violación a los derechos humanos.

También queremos invitar a que se conozcan sus historias y que desde la trinchera de cada persona que lee este texto se sumen para alzar la voz con ellas. Desde el movimiento Son niñas, no madres se proponen acciones concretas para gobiernos, agencias de publicidad, medios de comunicación, sociedad civil, proveedores de salud, la cooperación internacional; y también algunas que cualquier persona puede realizar: www.ninasnomadres.org.

* Brenda Rodríguez (@mothernidades) es Coordinadora de Comunicación en GIRE.

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