close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Punto G(ire)
Por Gire
El Grupo de Información en Reproducción Elegida es una organización que promueve el debate inf... El Grupo de Información en Reproducción Elegida es una organización que promueve el debate informado sobre derechos reproductivos con la convicción de que existe una relación entre autonomía reproductiva, derechos humanos y democracia. La interrupción del embarazo, la mortalidad materna y la reproducción asistida y otros temas relacionados con la reproducción, ponen de manifiesto los estigmas y las creencias de la sociedad alrededor de la maternidad y del lugar de la mujer en la sociedad. La información científica, el ejercicio de los derechos y el debate sin tapujos, aseguran leyes y políticas públicas equitativas y garantes de los derechos. Esa es la labor de GIRE. (Leer más)
¿”Del delito de aborto”?
Con experiencias fallidas como la de Guerrero, es claro que la vía legislativa está lejos de ser el espacio en el que logremos la no criminalización de las mujeres por abortar; es más viable replicar acciones legales frente a los tribunales, como la de las abogadas que decidieron contarle a la Suprema Corte de Estados Unidos sus historias de vida como profesionales del Derecho.
Por Gire
18 de enero, 2016
Comparte

Por: Rebeca Ramos Duarte (@rebecabouquets)

Hace unos días mi querido @tipographo compartió conmigo un amicus curie, presentando ante la Suprema Corte de Estados Unidos por más de un centenar de mujeres del ámbito jurídico que ejercieron su derecho constitucional en apoyo a las peticionarias del caso Whole Woman’s Health, et al., v. Kirk Cole, Commisioner of the Texas Departmen of state health services, et al, en el cual reflexionan sobre los efectos de sus abortos en sus carreras y en sus vidas, en tres ámbitos: el acceso al aborto afecta directamente el acceso a la educación; el aborto seguro y legal es fundamental para la libertad profesional y la promoción de las abogadas; el acceso sin restricciones a un aborto seguro juega un papel crítico en las vidas de las abogadas. A continuación comparto con ustedes algunos de estos testimonios:

Soy la hija de una madre adolescente que es hija de una madre adolescente. Tuve un aborto cuando tenía 16 años y vivía en la región rural de Oregon. Creo que el acceso a un aborto legal y seguro rompió el ciclo de maternidad adolescente y me permitió no sólo escapar de una relación adolescente emocionalmente abusiva sino también graduarme de un colegio de élite, trabajar para una de las más prestigiosas organizaciones de derechos humanos y graduarme de la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan“.

Amo ser madre y amo ser abogada. Aunque balancear estos roles es desafiante, soy capaz de hacer ambas en parte porque mi marido y yo escogimos cuando tener a nuestros hijos”.

Tuve un aborto a los 35 años, cuando tuve un embarazo no planeado con un hombre que se había vuelto emocionalmente abusivo. Gracias a la capacidad de escoger el padre de mis hijos y saber cuán importante es un hogar amoroso y seguro, escogí tener un aborto”.

Cuando tenía 17 años, estaba embarazada y asustada. Tennessee, donde vivía, había promulgado una ley de consentimiento parental, y mi madre siempre me dijo que si me embarazaba esperaba que tuviera el bebé… con la ley estatal en esencia forzándome a dar a luz contra mi voluntad, las dos opciones en las que mi asustada mente adolescente insistía eran el aborto inducido con un gancho de ropa… y el suicidio. Una decisión de la Suprema Corte salvó mi vida, justo en el último momento”.

Después de leer estos testimonios, me puse a pensar en mi trabajo en GIRE, en los casos y datos que sobre aborto legal y seguro trabajamos todos los días, lo que me hizo volver a cuestionar la regulación que del aborto tenemos en la mayor parte de México. Pensé en Hilda y todo lo que tuvo que pasar para defender su libertad, gracias a que en el código penal del estado en el que vive existe un delito llamado aborto que castiga a la mujer que interrumpe de manera voluntaria su embarazo con una pena de prisión de uno a tres años y a que un juez no tuvo la suficiente inteligencia ni profesionalismo para declararla inocente a pesar de la falta de pruebas.

Como abogada pregunto a quienes estudiamos Derecho –pro choice, anti choice y ninguna de las anteriores- ¿esa es la última ratio a la que hacen referencia los doctrinarios del Derecho Penal? ¿El papel del Estado, del Derecho no es otro tratándose de la regulación del aborto? ¿Queremos que las mujeres que por x o y interrumpieron su embarazo acaben en la cárcel? ¿A quiénes satisface esta regulación? ¿Solo se vale cuestionar la ley ante los tribunales cuando hay de por medio un gran cheque como pago de nuestros honorarios? ¿Para eso estudiamos Derecho?

A propósito de estas preguntas, recordé las declaraciones de los candidatos y la candidata a la Presidencia de la República en 2012, cuando se les cuestionó sobre el tema del aborto. Los cuatro, del PRI, PAN, PRD y Nueva Alianza, dijeron no estar por la criminalización de las mujeres que abortan, sin embargo a la fecha sigue existiendo el delito de aborto que castiga a la mujer cuyo embarazo interrumpió, se sigue criminalizando a las mujeres por abortar. En 2014 el Congreso del estado de Guerrero, con mayoría de legisladores de izquierda, echó atrás una iniciativa para despenalizar el aborto en la entidad, la cual estaba avalada por la Oficina en México para los Derechos Humanos de la ONU; parece que las y los políticos de este país no entienden qué significa “no criminalizar”. Es muy sencillo: “no criminalizar” es despenalizar el aborto, es reformar los códigos penales del país para que la interrupción de un embarazo por voluntad de la mujer embarazada no sea un delito.

Con experiencias fallidas como la de Guerrero es claro que la vía legislativa está lejos de ser el espacio en el que logremos la no criminalización de las mujeres por abortar; veo más viable replicar acciones legales frente a los tribunales, como la de estas abogadas que decidieron contarle a la Suprema Corte sus historias de vida como profesionales del Derecho y como mujeres que hicieron uso de servicios de aborto legal y seguro, para abonar a la discusión jurídica sobre la regulación del aborto.

Ojalá que en todas las escuelas y facultades de Derecho de este país en lugar de memorizar el capítulo “Del delito de aborto”, se discuta y cuestione su regulación, -argumentos jurídicos hay, si no los han encontrado, pueden consultar las publicaciones de GIRE– para que las próximas abogadas y abogados presenten acciones legales como demandas de amparo y amicus curie exigiendo la eliminación de restricciones para el acceso real a los servicios de salud reproductiva, incluido el aborto seguro, pero también servicios de anticoncepción efectivos y respetuosos de las necesidades y decisiones reproductivas de las personas, para evitar embarazos no deseados.

Concluyo diciendo que para mí el Derecho es simple y sencillamente una herramienta que tendría que facilitarnos la vida, al establecer los principios y las reglas para convivir con los demás con la garantía de que todas las personas vamos a gozar de los mínimos indispensables –derechos humanos- para vivir nuestra vida de la manera que decidamos, y no una fuente de sufrimiento para aquellas personas que no tienen acceso estos mínimos y/o que han decidido vivir su vida de manera diferente a la considerada por algunos como “normal”.

 

* Rebeca Ramos Duarte es Coordinadora de políticas públicas, legislación e investigación de @GIRE_mx.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.