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Por Gire
El Grupo de Información en Reproducción Elegida es una organización que promueve el debate inf... El Grupo de Información en Reproducción Elegida es una organización que promueve el debate informado sobre derechos reproductivos con la convicción de que existe una relación entre autonomía reproductiva, derechos humanos y democracia. La interrupción del embarazo, la mortalidad materna y la reproducción asistida y otros temas relacionados con la reproducción, ponen de manifiesto los estigmas y las creencias de la sociedad alrededor de la maternidad y del lugar de la mujer en la sociedad. La información científica, el ejercicio de los derechos y el debate sin tapujos, aseguran leyes y políticas públicas equitativas y garantes de los derechos. Esa es la labor de GIRE. (Leer más)
La Corte y la mal entendida autonomía de la CNDH
Aunque se tiene muy clara la autonomía constitucional que el artículo 102-B le otorga a la CNDH, ésta no justifica emitir recomendaciones deficientes que dejan a la víctima con su recomendación en la mano, pero sin saber cómo el Estado va a reparar integralmente el daño causado.
Por Gire
1 de febrero, 2016
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Por: Alex Alí Méndez (@alex_ali_md)

Como ustedes saben, GIRE acompañó el caso de Irma, mujer mazateca que parió en el jardín de la clínica de su comunidad porque se le negó el acceso y atención oportuna. La foto de esta escena circuló en medios nacionales e internacionales como una muestra de la situación de las mujeres indígenas en México. Dada la amplia difusión mediática del caso, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ejerció su facultad de atracción para conocer del caso al pedir a la Comisión local que le remitiera el expediente.

El asunto fue turnado a la Cuarta Visitaduría. Fue uno de los afortunados expedientes que no tuvo que esperar un año o más para resolverse. Después de meses de espera, la CNDH emitió la recomendación 1/2014 al gobierno de Oaxaca por la violación a derechos humanos que sufrió Irma y su hijo recién nacido.

Hasta aquí podría decirse que la CNDH cumplía con el mandato constitucional para la que fue creada. Las cosas empezaron a no ser tan claras cuando la recomendación 1/2014 no fue notificada en el domicilio señalado. Irma fue notificada en una de sus citas en la clínica de su comunidad. En el expediente de la CNDH no obra ninguna diligencia de notificación, solo una firma nada clara, violando con ello la propia ley de la CNDH en la materia.

Además de los aspectos procesales, el primer punto recomendatorio dirigido a reparar integralmente el daño causado señala: “Se tomen las medidas necesarias con objeto de reparar el daño…”

Así, en el se tomen las medidas necesarias cabe el todo y la nada. La CNDH le deja al Estado, el mismo que violentó los derechos de Irma, que decida cómo considera que cumple con su deber de reparar. Desde GIRE se planteó que este tipo de recomendaciones son insostenibles en un esquema de derechos humanos en el que el artículo 1º constitucional establece claramente el deber que tienen todas las autoridades de reparar estas violaciones.

Aunque GIRE tiene muy clara la autonomía constitucional que el artículo 102-B le otorga a la CNDH, se sostuvo que ésta no justifica emitir recomendaciones deficientes que dejan a la víctima con su recomendación en la mano, pero sin saber cómo el Estado va a reparar integralmente el daño causado.

Con el escenario de una CNDH que incumple reglas procesales en perjuicio de Irma y además emite recomendaciones que no toman en cuenta los estándares nacionales e internacionales en materia de reparaciones, Irma, con el acompañamiento de GIRE, presentó un amparo contra el Presidente de la CNDH y la Cuarta Visitaduría por los vicios de la recomendación 1/2014.

En la demanda de amparo se sostuvo:

… es necesario que el juicio de amparo sirva para ir moldeando la conducta de los órganos del Estado involucrados en la reparación de violaciones a derechos humanos; esto no significa la invasión de la autonomía constitucional de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, pues en ningún momento se pretende dirigir su criterio material en algún sentido u otro; pero sí el criterio formal de cumplir con unos estándares mínimos de reparación en términos de lo que jurisprudencialmente se ha ido construyendo en el sistema interamericano.

La propuesta es clara al señalar que la demanda no se refiere al contenido de las recomendaciones sino a la estructura de las mismas, pues las hace oscuras y con ello se afecta el derecho a la reparación. La autonomía constitucional no es sinónimo de arbitrariedad en la toma de decisiones, la más mínima actuación de alguna autoridad del Estado así sea del propio órgano protector de derechos humanos debe estar sujeto a la ley y sus actos deben ser susceptibles de revisión.

La Jueza titular del Juzgado Décimo Tercero de Distrito en el Distrito Federal determinó declarar la nulidad de la notificación de la recomendación. Es decir, reconoció una violación al debido proceso por parte de la CNDH.

Por otro lado, sostuvo que las recomendaciones, a la luz del nuevo paradigma de derechos humanos, sí podrían considerarse como actos de autoridad para el juicio de amparo. Sin embargo, la sentencia de amparo fue en el sentido de validar la recomendación emitida y negar el amparo a Irma. Contra esta decisión, con el acompañamiento de GIRE, Irma interpuso un recurso que en última instancia fue resuelto por la Primera Sala de la SCJN bajo el expediente de amparo en revisión 448/2015.

La resolución emitida por la Corte, contrario al criterio garantista de la Jueza de Distrito, considera que la CNDH no puede ser considerada autoridad para efectos del juicio de amparo, por lo tanto revoca la decisión de la juzgadora y declara que el juicio de amparo es improcedente dejando sin estudiar el asunto de fondo.

En la sentencia, la Corte expone:

… por mandato constitucional, las recomendaciones que emite la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, no tienen fuerza legal en lo que se refiere a su aceptación y ejecución, pues su carácter no vinculante, genera sólo una expresión declarativa, cuya fuerza, en su caso, es más bien de tipo moral, pero no jurídica.

Asimismo, la Corte señala:

Ello, desde luego, no descarta el que las víctimas o personas que acuden ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, puedan a la vez, conforme a la Ley de la Materia aplicable, reclamar paralelamente ante las instancias jurisdiccionales competentes la defensa y protección de derechos concretos, pero los procedimientos que al efecto se lleven a cabo, tendrán carácter independiente de los procedimientos no jurisdiccionales que lleve a cabo la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

En el punto toral la Primera Sala consideró:

… no descarta la posibilidad de que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos o sus órganos equivalentes en los Estados, puedan en algunos casos emitir recomendaciones incorrectas, incompletas o parciales, sin embargo, precisamente por ello, las autoridades destinatarias, pueden por un lado no aceptar o no cumplir con una recomendación determinada exactamente en los términos en que se encuentra formulada, en tanto que las personas afectadas, cuentan con otras vías legales e instancias para impugnar, no la recomendación en sí misma, sino directamente los actos que dieron motivo a la misma y los perjuicios causados.

De esta manera la Primera Sala confundió la impugnación del contenido de la recomendación con el análisis del cumplimiento de los estándares de reparación. El amparo fue claro al señalar que no se combatía el contenido sino su falta de claridad y concreción que afecta el derecho a la reparación por no determinar de manera específica las medidas que el estado debe tomar para reparar el daño, pues a ningún efecto útil lleva que se recomiende que se tomen las medidas necesarias para ello.

La consecuencia del razonamiento de la Corte es que la CNDH se convierte en el órgano supraconstitucional cuyos actos no están sujetos a ningún tipo de revisión, escapando así al escrutinio al cual debería poder someterse cualquier acto de un ente público aunque sea autónomo. Como se dijo en el amparo, la autonomía no es sinónimo de discrecionalidad.

Es grave además que la Corte valide que desde la CNDH o cualquier órgano autónomo local puedan emitirse recomendaciones incompletas, incorrectas o deficientes, bajo el argumento de que este tipo de instituciones no tienen una tarea jurisdiccional y por ende la vía contenciosa queda expedita para las personas que acuden a la Comisión Nacional o alguna entidad estatal.

Peor aún, sosteniendo que sí son recomendaciones deficientes, precisamente por ello las autoridades destinatarias pueden por un lado no aceptar o no cumplir con una recomendación, esto en lugar de exigir a favor de la ciudadanía recomendaciones con apego a los estándares internacionales.

La Corte pasó por alto que la mayoría de personas que acuden a una comisión de derechos humanos lo hace porque es el camino que le resulta más accesible, son quienes no tienen la posibilidad de pagar un abogado que las represente en juicio o a las que el servicio de abogados de oficio no les puede resolver la problemática por la excesiva carga de trabajo.

También la Primera Sala olvidó que las reformas al juicio de amparo son todavía muy recientes como para concluir que se ha hecho de él un verdadero juicio de derechos humanos; los criterios tradicionales aún siguen cerrando las puertas a que los Juzgados de Distrito atiendan casos de violaciones al derecho a la salud o incluso a la vida. El criterio de que se trata de hechos consumados sigue siendo un gran obstáculo para que el Poder Judicial de la Federación se constituya como un garante de los derechos fundamentales.

Si a esto se le suma el rezago del sistema jurisdiccional local y federal, no se entiende la invitación que hace la Corte para que “si se quiere un debido proceso y una sentencia apegada al marco de derechos humanos, hay que dirigirse a los tribunales”.

De esta forma, la Corte quita a la ciudadanía la posibilidad de incidir en la construcción de una mejor CNDH que redundaría en un mayor beneficio para toda la población.

Con esta sentencia la Comisión Nacional cree que ha ganado un litigio ante la Corte, cuando desde una perspectiva constitucional lo que en verdad ha pasado es que ha perdido legitimidad. La Primera Sala cierra la posibilidad de que las malas prácticas de la CNDH cambien e invita a la ciudadanía a que para obtener mejores resultados se acuda a los órganos jurisdiccionales.

Es muy triste que la ciudadanía, con cuyos impuestos se paga todo el aparato de la CNDH, no tenga la mínima posibilidad de exigir que se revise la actuación de la Comisión.

La sentencia se votó 3-2. Un caso similar, también acompañado por GIRE, el amparo en revisión 1066/2015 está pendiente de resolución en la Segunda Sala. Habrá que esperar si este criterio se repite o si existe una posibilidad de reivindicar el camino.

 

* Alex Alí Méndez es coordinador de Litigio en @GIRE_mx

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