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Por Gire
El Grupo de Información en Reproducción Elegida es una organización que promueve el debate inf... El Grupo de Información en Reproducción Elegida es una organización que promueve el debate informado sobre derechos reproductivos con la convicción de que existe una relación entre autonomía reproductiva, derechos humanos y democracia. La interrupción del embarazo, la mortalidad materna y la reproducción asistida y otros temas relacionados con la reproducción, ponen de manifiesto los estigmas y las creencias de la sociedad alrededor de la maternidad y del lugar de la mujer en la sociedad. La información científica, el ejercicio de los derechos y el debate sin tapujos, aseguran leyes y políticas públicas equitativas y garantes de los derechos. Esa es la labor de GIRE. (Leer más)
La mutilación genital en pleno siglo XXI
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la mutilación genital femenina comprende todos los procedimientos que, de forma intencional y por motivos no médicos, alteran o lesionan los órganos genitales femeninos. Por lo tanto, no existe ninguna base médica que sustente este procedimiento, sino todo lo contrario, trae graves consecuencias a la salud, como son hemorragias graves, problemas urinarios, quistes, infertilidad, riesgo de muerte, entre otras.
Por Gire
9 de febrero, 2015
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Por: Jacqueline Álvarez Milflores (@jackietucherie

El 6 de febrero se celebra el Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina y fue un 20 de diciembre de 2012 en el que la Asamblea General de la Naciones Unidas decidió exhortar a los países para que se erradique esta práctica, que afecta a más de 140 millones de mujeres y niñas en la actualidad.

Unas semanas atrás, en un taller sobre clarificación de valores en el tema de aborto, al que tuve la oportunidad de asistir con GIRE, nos propusieron un ejercicio muy interesante en el que nos dividieron en grupos feministas de Francia, (radicales, moderadas, universitarias y de la “vieja escuela”). En este ejercicio, cada grupo feminista tenía que adoptar una postura en el tema de la “Institucionalización de la ablación genital femenina”, con el antecedente de que en Francia muchos grupos de mujeres inmigrantes acudían a realizar esta práctica de manera clandestina. De ahí que un grupo de líderes de aquel país consideró necesario evitar prácticas ilegales y juzgó como su deber proporcionar a estas mujeres un medio seguro para acceder a la ablación como un derecho al acceso de salud. A mí me tocó estar en el grupo de las feministas radicales y llegamos al pronto acuerdo de que no había manera alguna en la que pudiéramos acceder a la institucionalización, pues estaríamos consintiendo y legitimizando una práctica que daña a millones de mujeres, mismas que son sometidas contra su voluntad y a una corta edad.

Por otra parte, el grupo de feministas conservadoras optó por que la institucionalización se llevara a cabo, de no ser así –consideraron— la mutilación femenina se practicaría de todas formas y en condiciones muy poco favorables y salubres para las mujeres, por lo tanto era preferible que se realizara en un espacio adecuado y con profesionales, es decir en hospitales y con médicos, así se evitarían muertes por complicaciones posteriores a las mutilaciones. Diversas reacciones y discusiones se suscitaron de este pequeño ejercicio en el que se pretendía cuestionar y fortalecer nuestros valores. Sin embargo, a mi me hizo reflexionar sobre la gravedad del asunto y cómo la mayoría de las mujeres que habitan lejos de estos países en donde se vive esta aberrante tradición consideran esta lucha muy ajena a su causa, siendo que la erradicación de la ablación llevaría a una liberación integral de la mujer aquí, en África y en cualquier parte del mundo.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la mutilación genital femenina comprende todos los procedimientos que, de forma intencional y por motivos no médicos, alteran o lesionan los órganos genitales femeninos. Por lo tanto, no existe ninguna base médica que sustente este procedimiento, sino todo lo contrario, trae graves consecuencias a la salud, como son hemorragias graves, problemas urinarios, quistes, infertilidad, riesgo de muerte, entre otras.

Quienes defienden esta práctica como parte importante y esencial de la cultura de África y Medio Oriente, con el fundamento de que es una iniciación o ritual para el comienzo de la edad adulta y la necesaria disminución o eliminación del placer sexual en aras de preservar la virginidad hasta el matrimonio, se encuentran totalmente desacreditados. Además de que es una práctica irracional, sádica y retrógrada, en septiembre de 2012 el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas firmó una resolución en la cual se establece que las tradiciones no pueden invocarse para contradecir los derechos humanos.

Gracias a las luchas de diversas organizaciones como la Organización Mundial de la Salud, UNICEF, Unión Europea y testimonios de personas que lo han vivido en carne propia, se ha logrado cuestionar y revertir una costumbre milenaria. Uno de los testimonios más conocidos y difundidos del tema es el caso de la ex modelo somalí Waris Dirie, quien sufrió la mutilación a los cinco años de edad en presencia de su madre y a los 13 años se escapó de un matrimonio obligado a Londres y se convirtió en modelo. Años más tarde, al no ver acciones concretas por parte de la ONU, creó su propia fundación cuando se encontraba como embajadora del organismo. Gracias a la suma de varios esfuerzos se ha logrado la ilegalidad de la mutilación genital femenina en Europa (excepto Italia e Irlanda) y en varios países de Africa.

A pesar de la existencia de una fecha que señala la cero tolerancia hacia este procedimiento, con motivo de su total erradicación en todo el mundo, se requiere más difusión e interés de otros países en América. Respecto a México es verdad que hay otro tipo de cuestiones hacia las mujeres que son prioridad para nosotros. Sin embargo, toda acción para erradicar cualquier tipo de violencia hacia las mujeres, en cualquier rincón del planeta, nos acerca más a un mundo libre de injusticias para las mujeres, a la emancipación física y espiritual de todas nosotras.

 

* Jacqueline Álvarez Milflores es auxiliar jurídica

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