close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Punto G(ire)
Por Gire
El Grupo de Información en Reproducción Elegida es una organización que promueve el debate inf... El Grupo de Información en Reproducción Elegida es una organización que promueve el debate informado sobre derechos reproductivos con la convicción de que existe una relación entre autonomía reproductiva, derechos humanos y democracia. La interrupción del embarazo, la mortalidad materna y la reproducción asistida y otros temas relacionados con la reproducción, ponen de manifiesto los estigmas y las creencias de la sociedad alrededor de la maternidad y del lugar de la mujer en la sociedad. La información científica, el ejercicio de los derechos y el debate sin tapujos, aseguran leyes y políticas públicas equitativas y garantes de los derechos. Esa es la labor de GIRE. (Leer más)
La vida después de un embarazo no deseado
Del total de nacimientos en nuestro país, casi 20 por ciento corresponde a mujeres entre 10 y 19 años, además de cada 10 adolescentes entre 15 y 19 años, dos han estado embarazadas más de una vez y, por supuesto, cuatro de cada 10 embarazos adolescentes no son deseados, según las cifras oficiales. Pero las y los jóvenes no son los únicos responsables; el Estado ha dejado muchos pendientes y está en deuda con ellas y ellos.
Por Gire
3 de marzo, 2014
Comparte

Por: Ana Ávila (@anaavilamexico)

“Lo trataba como a mi hermanito, así pensé yo que se llevaba una con un bebé, pero no”, dice Ariana de 17 años sobre su hijo… “Una niña cuidando a un niño me dijeron cuando salí del hospital y, sí, no sé cómo, me desespero, no habla y no le entiendo”, platica Lupita sobre su experiencia como madre adolescente.

Ariana ve a su hijo los domingos cuando su madre lo lleva al centro de mujeres en conflicto con la ley, que está al sur del Distrito Federal. Todavía no cumple 18 años, pero purga una sentencia en el encierro como si fuera una adulta imputable por sus actos. Ella fue testigo, junto con un grupo de adolescentes, de una muerte. Todos escaparon menos ella. La policía decidió fundirle toda la responsabilidad.

Ahora, unos años más tarde, Ariana ha tenido tiempo de sobra para recapitular lo que hizo con su vida. “Se me hizo fácil”, dice. Fumaba mucha mariguana con su novio y estaban muy enamorados, por eso dejó de usar los anticonceptivos. Soñaban con tener una familia juntos. Hasta que se embarazó. Cuando le dio la noticia, él cambió y empezó a ser violento, a ignorarla. Ariana lo habló con su madre, quien le dijo que interrumpiera el embarazo, que no pusiera más obstáculos en su vida. “Mi mamá me decía que no fuera como ella, madre soltera, que era muy difícil”.

Ariana no quiso. Acepta que no tenía idea de la responsabilidad, pensaba que si podía con su hermanito unas horas, ¿por qué no podría con un hijo? Después de recuperarse de un parto de alto riesgo, Ariana cuidaba al bebé de día, cuando su mamá salía de trabajar; se iba a despachar a un Oxxo toda la noche, por las mañanas comenzaba la rutina de nuevo.

Desde que está en el centro de mujeres retomó la escuela y dejó las drogas. Ariana cuenta su historia con mucha fluidez y claridad. Sorprende cómo ha interiorizado sus reflexiones y la perspectiva que ha puesto a su vida y lo que se viene. “Quiero seguir estudiando, ya casi termino la prepa, no quiero tener pareja, sino dedicarle los años perdidos a mi hijo, quiero ser chef, descubrí que me gusta mucho la cocina”.

Cuando una niña o adolescente se embaraza, se le tiende a señalar como irresponsable, como la única causante del problema, pero qué hay de su situación socioeconómica, qué condiciones la rodean que facilitan o propician un embarazo adolescente. La marginación, pobreza, discriminación, los problemas del sistema educativo que no retienen a los niños y niñas en las aulas, la falta de oportunidades de trabajo. Si se reflexiona sobre el contexto, ¿se puede decir que una menor es totalmente responsable? y ¿el Estado?

Lupita, al igual que Ariana, es una niña/madre en conflicto con la ley. Conoció al papá de su hijo en la calle. Ella tomaba un camión todos los días en la misma esquina y él vendía periódicos. Comenzó a hablarle hasta que empezaron a salir. Al principio todo muy bien, cuenta, él muy amoroso. “No me di cuenta de que estaba embarazada hasta que tenía siete meses, me empecé a sentir muy mal y mi mamá me llevó al doctor, entonces supe, ya era muy tarde y tuve que tener al niño”.

Para Lupita fue muy duro estar en el centro de mujeres y ver que su hijo no la reconocía como madre. La abuela era la que se llevaba el crédito, entonces decidió tramitar los permisos para que su hijo pudiera vivir en el centro junto con ella. El niño tiene dos años y no habla. Lupita se cansa. Al igual que Ariana, confiesa que es muy difícil, “me desespero, todo me lo dice a señas, no le entiendo”.

Lupita tiene un cuerpo pequeño y es de baja estatura. Sus facciones finas aniñan más su rostro. Confiesa que sigue enamorada del padre de su hijo, pero asegura que no volverá con él. Eran muchos los golpes y el maltrato, su mamá bien le decía que no tenía por qué aguantar nada de eso.

Del total de nacimientos en nuestro país, casi 20 por ciento corresponde a mujeres entre 10 y 19 años, además de cada 10 adolescentes entre 15 y 19 años, dos han estado embarazadas más de una vez y, por supuesto, cuatro de cada 10 embarazos adolescentes no son deseados, según las cifras oficiales.

Recupera una oportunidad es una campaña realizada por GIRE con el apoyo de Mexfam y Afluentes, todas organizaciones de la sociedad civil, con el propósito de ver el problema del embarazo adolescente en su integralidad. Las y los jóvenes no son los únicos responsables; el Estado ha dejado muchos pendientes y está en deuda con ellas y ellos.

No es posible que cuando una adolescente solicita métodos anticonceptivos en una unidad de salud, le pidan el consentimiento de sus padres, pero cuando ya es madre, entonces sí es totalmente su carga y “su culpa”. No es posible que la cuarta causa de deserción escolar en el país sea el embarazo, ¿por qué no hay apoyos para que sigan sus estudios? Las niñas que se embarazan necesitan cuidados prenatales especializados, pues su cuerpo todavía no está listo para la maternidad, pero en los hospitales no existen. Tratan igual a una mujer de 40 años con un embarazo de alto riesgo que a una niña. De verdad, son las y los niños totalmente responsables de esta situación, ¿por qué no dejamos de señalarlos y ponemos el foco en las omisiones del Estado, en el descuido de una población que corre el riesgo de truncar sus oportunidades para siempre?

 

* Ana Ávila es coordinadora de comunicación de @GIRE_mx

 

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte

¡Muchas gracias!


Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.