close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Punto G(ire)
Por Gire
El Grupo de Información en Reproducción Elegida es una organización que promueve el debate inf... El Grupo de Información en Reproducción Elegida es una organización que promueve el debate informado sobre derechos reproductivos con la convicción de que existe una relación entre autonomía reproductiva, derechos humanos y democracia. La interrupción del embarazo, la mortalidad materna y la reproducción asistida y otros temas relacionados con la reproducción, ponen de manifiesto los estigmas y las creencias de la sociedad alrededor de la maternidad y del lugar de la mujer en la sociedad. La información científica, el ejercicio de los derechos y el debate sin tapujos, aseguran leyes y políticas públicas equitativas y garantes de los derechos. Esa es la labor de GIRE. (Leer más)
Los fracasos de mi lactancia materna
En el mundo sólo 38 por ciento de los y las bebés son alimentados con leche materna. En nuestro país, de las mamás que amamantan, lo hacen en promedio por 10 meses
Por Gire
12 de agosto, 2013
Comparte

Por: Ana Ávila (@anaavilamexico)

Mi historia de fracaso con la lactancia materna comenzó poco antes de parir. Mi hija fue prematura y se la llevaron a la incubadora de inmediato. Ahí empezó el via crucis.  Yo había tomado un curso psicoprofiláctico, tenía a mano el teléfono de la Liga de la Leche, siempre estuve acompañada por una dula, incluso cuando –en reunión con mi ginecólogo de entonces—decidimos que no había opción más que practicarme una cesárea.

Soy una convencida de los beneficios de la lactancia materna y nunca pensé que me enfrentaría a retos impresionantes a la hora de querer practicarla. Me costó mucho trabajo. Debido a su nacimiento prematuro, mi hija no estaba interesada en comer, sólo en dormir, me tardaba alrededor de una hora en despertarla para, literalmente, forzarla a comer. Tenía apnea y reflujo. Yo no dormía nada. Las primeras visitas al pediatra recibí la noticia de que mi hija no subía de peso, acompañada de la advertencia que eso era grave y que debía darle fórmula. Yo me negaba, pero tenía horror de perderla. El médico fue muy claro al decirme que no quería ver a la niña con bajo peso en la siguiente consulta.

Cuando mi hija no se quería despertar, entonces yo usaba un tiraleche para seguir produciendo, llegue a rentar uno eléctrico para aumentar la eficiencia. Le llamaba a las de la Liga de la Leche y me decían que no mi rindiera, pero la verdad es que ya no podía más.

Creo que si divido mi depresión posparto en porcentajes, 60 por ciento se lo atribuyo a lo fracasada que me sentía por no amamantar felizmente como en las fotos de tantos anuncios publicitarios. A los cuatro meses tiré la toalla.

Un factor más que contribuyó a mi falta de éxito fue la falta de apoyo del pediatra, mi ginecólogo, el ambiente laboral y social. Durante los primeros días de agosto se celebró la semana mundial de la lactancia materna. Para su promoción circularon diversas infografías que explicaban los elementos esenciales que contribuían a una lactancia exitosa. En la lista, todos los que a mí me fallaron.

De acuerdo con la organización internacional World Breast Feeding Week, los profesionales de la salud deben dar un acompañamiento amigable, además de consejerías. Lo único que yo recibí fueron advertencias que viví con horror. Las mujeres también deben tener el apoyo en sus lugares de trabajo. Ajá, sobre todo en México, mientras una está en pleno enamoramiento con su hija y ya cuando sientes que empiezas a acoplarte con la cría, debes volver a la oficina. Me parece hermoso que la Organización Mundial de la Salud recomiende el mayor contacto madre-bebé, pero ¿cómo? Los empleadores hacen sentir a las madres mexicanas que están en deuda con ellos por el simple hecho de no haberlas corrido al embarazarse y, posteriormente, por mantenerlas en el trabajo “a pesar de ser madres”.

Otro de los apoyos fundamentales para las mujeres que amamantan debe venir del Estado. En México, 45.7 por ciento de las mamás no tiene acceso a licencias de maternidad, así que si nunca tuvieron la opción de dedicarse exclusivamente –aunque fuera por tres meses— a la crianza de los y las hijas, ya me imagino que habrá pasado con su lactancia. De acuerdo con el artículo 123 de la Constitución, las mujeres tenemos derecho a dos descansos por día de media hora cada uno para amamantar, nunca he escuchado que una empresa lo cumpla, ojalá me equivoque. No me imagino en aquel entonces, cuando mi hija era bebé, cómo hubiera tenido que ser la logística familiar para que eso sucediera, en caso de que en mi oficina me lo hubiera permitido.

En el mundo sólo 38 por ciento de los y las bebés son alimentados con leche materna. En nuestro país, de las mamás que amamantan, lo hacen en promedio por 10 meses, pero el porcentaje de lactancia exclusiva (es decir, sin complementar con fórmula) va en franco deterioro, según datos del Instituto Nacional de Salud Pública. Entre el 2006 y 2012 bajó de 22.3 por ciento a 14.5 por ciento; en las zonas rurales la caída es peor, pues bajó de 36.9 por ciento a 18.5 por ciento.

No es que trate de refugiar mi fracaso como madre lactante en instancias ajenas a mí, pero –sin duda— si las condiciones dentro de mi contexto social, laboral y médico hubieran sido diferentes, quizá lo hubiera logrado o, por lo menos, aguantado unos mesecitos más. Ya no quiero oír que los niños y niñas que no tuvieron fórmula son más listos, ni que las mamás por comodidad recurrimos a la fórmula. La responsabilidad de una lactancia exitosa no es exclusiva de la mujer, se requiere de diversas condiciones que así lo permitan. Dejemos de poner el foco exclusivamente en nosotras, que ya bastante trabajo tenemos con las dobles y triples jornadas que nos aventamos, exijamos al Sector Salud, a la Secretaría del Trabajo y al Congreso que cooperen también.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.