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Punto G(ire)
Por Gire
El Grupo de Información en Reproducción Elegida es una organización que promueve el debate inf... El Grupo de Información en Reproducción Elegida es una organización que promueve el debate informado sobre derechos reproductivos con la convicción de que existe una relación entre autonomía reproductiva, derechos humanos y democracia. La interrupción del embarazo, la mortalidad materna y la reproducción asistida y otros temas relacionados con la reproducción, ponen de manifiesto los estigmas y las creencias de la sociedad alrededor de la maternidad y del lugar de la mujer en la sociedad. La información científica, el ejercicio de los derechos y el debate sin tapujos, aseguran leyes y políticas públicas equitativas y garantes de los derechos. Esa es la labor de GIRE. (Leer más)
Ni pedir perdón, ni pedir permiso
Que el ser madre sea una decisión propia, cuando las mujeres quieran y con quien ellas quieran; que ni caseros, ni patrones, ni médicos, ni familiares, ni pseudo amigos cuestionen su decisión.
Por Gire
12 de mayo, 2014
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Por: Mariana Roca (@SansSobriquet)

Cuando supe que estaba embarazada, decidí compartirlo con mi patrón: tendría que ausentarme con regularidad para ir al doctor, me sentía mareada y somnolienta, y me preocupaba la licencia por maternidad. Por aquellos días, mi patrón decidió que el Seguro Social no era una prestación importante. No parecía tener claro que debe darla por ley y yo no estaba lista para pelearme con mi fuente de ingresos. El tipo me ofreció pagarme la mitad de mi sueldo durante tres meses y dejarme trabajar desde mi casa, pero sólo cuatro horas diarias. Acepté porque no sentí que tuviera otra opción.

Lo bueno fue que el señor cambió de parecer: aquel trato no le convenía. Pero tampoco podía despedir a una mujer embarazada. La única salida era que yo renunciara. ¿Pero qué loca renunciaría con cuatro meses de embarazo? Dedicó toda su energía a convencerme, cansarme, entristecerme, hacerme sentir inútil y luego hacerme enojar. La ventaja es que siempre he preferido recibir un trato digno que ganar mucho dinero. Busqué un mejor trabajo y tuve la fortuna de encontrarlo.

No tengo que pedirle permiso a mi patrón para ser mamá.

Madres10deMayo GIRE

Estando embarazada también me tocó cambiarme de departamento. Buscaba un sitio lindo, en una zona más o menos mona, donde cupieran una mamá y un hijo, y que yo pudiera pagar. Pocos lugares reúnen todas estas cualidades. Encontré uno y me sentí muy contenta, pero en la entrevista el casero me preguntó: “¿cuántos son ustedes?” y cuando supo que soy madre soltera me preguntó qué pensaba hacer con mi hijo cuando volviera a trabajar. Mis opciones eran: A) Tenerlo en el cajón de mi escritorio mientras trabajo B) Guardarlo en el horno para que no ande por ahí C) Encargarle que tuviera la comida lista cuando yo regresara de la oficina. Llámenme loca, pero casi estoy segura de que el dueño del departamento no me hubiera hecho esta pregunta si hubiera un papá. Por suerte, al poco tiempo encontré un departamento más amplio, en un barrio que me gusta y donde nadie hizo preguntas absurdas.

No tengo que pedirle permiso al casero para ser mamá.

Por años me negué a ser madre porque no estaba lista. Y cuando decidí que era tiempo, fue casi como apagar las velas del pastel en mi cumpleaños y “¡tarán!”: deseo cumplido. Ahora soy mamá. Tengo un hijo sano y de sonrisa fácil.

Soy muy afortunada porque tengo un empleo que me permite darle lo que necesita, incluyendo tiempo de calidad con su mamá; porque puedo hacerle saber que cuenta conmigo, que yo lo cuido y que voy a estar para él mientras dure la vida. Soy afortunada porque soy mamá. Pero, sobre todo, porque ser mamá fue mi elección.

Lo malo es que no es así para todas: ¿qué opciones tiene una mujer que se descubre obligada a cuidar a un pequeño que ella no pidió? El mismo derecho tengo yo a recibir un trato digno de los demás al convertirme en madre que quien decide que en sus planes no está el ser mamá, por el motivo que sea: porque ya tiene los hijos que quiere o puede tener, porque no tiene trabajo, o preferiría compartir esta aventura con una pareja, o con una pareja diferente, o no ser mamá, o sí… pero en otra ocasión, si su embarazo es producto de un abuso, si tiene problemas de salud, o es tan joven que un hijo parecería su hermanito.

Si las madres no están bien, los hijos no están bien. Claro que la mayoría de las madres amarán a sus hijos, pero los amarían igual y ellas serían más felices si además de ser mamás pudieran ser todo lo otro que desean ser.

Tengo 35 años, una carrera terminada (aunque no estoy titulada), un buen empleo, dos manos, dos pies y una cabeza que funciona, cuento con el apoyo de una gran red de familiares y amigos, no vivo en la opulencia, pero no me falta nada, elegí con libertad ser madre, e incluso así es una misión que por momentos parece demasiado complicada. No tengo la vida resuelta, pero ser la mamá de este niño no me significa ningún sacrificio. No soy la madre abnegada que abandonó su vida por cuidar a otro ser, soy una mamá satisfecha y alegre porque lo hice cuando sentí que estaba lista para hacerlo.

Este 10 de mayo mi deseo de felicidad es para todas las madres futuras: que sean mamás por decisión propia, cuando ellas quieran y con quien ellas quieran; que ni caseros, ni patrones, ni médicos, ni familiares, ni pseudo amigos cuestionen su decisión; y que tengan la vida que ellas planean para ellas y para sus hijos: “Esperando el día en que las madres de todo México festejen por elección y no por obligación”.

 

* Mariana Roca es asistente de Comunicación

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