Balance a 10 años de la visita del grupo sobre Desapariciones Forzadas
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Avances y retrocesos a 10 años de la visita del Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas de la ONU
La visita del Grupo de la ONU constató desde hace una década las nefastas consecuencias de la estrategia de combate al crimen organizado.
Por Humberto Francisco Guerrero Rosales
10 de marzo, 2022
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El próximo 14 de marzo la Oficina en México de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM), el Centro de Derechos Humanos “Fray Juan de Larios”, el Subsecretario de Derechos Humanos de la SEGOB, Alejandro Encinas, e integrantes actuales del Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas e Involuntarias de la ONU (GTDFI) conmemorarán los 10 años de la misión a México de este último organismo. La intención de este evento es hacer una reflexión retrospectiva y prospectiva que permita identificar los avances, retrocesos y pendientes que subsisten para revertir la crisis de desapariciones en México1.

Pero más allá de la efeméride y el simbolismo de los 10 años, revisitar el informe del GTDFI es pertinente y relevante porque la visita del Grupo y su informe fueron los primeros en constatar en tiempo real las nefastas consecuencias que estaba teniendo (desde entonces) la estrategia de combate al crimen organizado, en términos de graves violaciones a derechos humanos; y en particular, con relación a la desaparición de personas como fenómeno generalizado. Desde hace 10 años, el Grupo de Trabajo prendió las alarmas y llamó nuestra atención sobre diversos aspectos que debían atenderse con urgencia para evitar que la crisis escalara aún más: la ausencia de información estadística sobre las desapariciones, la impunidad, la falta de criterios para la búsqueda, las fallas en la identificación forense de las personas fallecidas sin identificar, la dispersión y caos normativo de la legislación mexicana en la materia, el impacto diferenciado en ciertos sectores de la sociedad, entre otros. Por desgracia, el diagnóstico y recomendaciones del GTDFI fueron ignoradas por, al menos, dos administraciones federales del gobierno mexicano. En consecuencia, México va tarde en la reacción a la crisis de desapariciones y muchos de los aspectos abordados por el Grupo de Trabajo en su visita, aunque atendidos parcialmente desde la esfera normativa e institucional, presentan una brecha de implementación aún muy amplia.

Asimismo, el Grupo de Trabajo nos advirtió hace 10 años sobre la delgada línea que dividía, en el contexto mexicano, a las desapariciones forzadas de las desapariciones cometidas por actores privados, en especial, el crimen organizado. Cuatro años antes de la tragedia de Ayotzinapa, el Grupo de Trabajo ya tenía claro que la narrativa oficial sobre las desapariciones perpetradas por el crimen organizado era parte de una estrategia negacionista de la magnitud de la crisis que se había fraguado y de los niveles de colusión entre actores del gobierno y del crimen.

Así, el informe del Grupo de Trabajo fue una potente herramienta de denuncia que empezó a romper el cerco informativo alrededor del tema y sirvió a las familias de personas desaparecidas para explicar en el exterior lo que estaba ocurriendo en México, ya que la situación del país no era sólo una crisis de inseguridad, sino una crisis de Estado de derecho, impunidad y violaciones a los derechos humanos. Adicionalmente, la visita e informe del GTDFI demostraron el potencial que tienen los organismos de protección cuando sus atribuciones, más allá de los casos individuales, se utilizan de manera estratégica, en sinergia con las víctimas, organizaciones de la sociedad civil, otros organismos internacionales y personas funcionarias de gobierno comprometidas con la causa de los derechos humanos.

En este sentido, las atribuciones de vigilancia sistémica de los organismos internacionales son de igual importancia para la prevención y reacción en tiempo real a situaciones de ocurrencia sistemática o generalizada de violaciones a los derechos humanos. Ante la imposibilidad de que los organismos internacionales conozcan de la totalidad de los casos individuales que se pueden dar en un país, las facultades de revisión periódica o de visitas in loco permiten a las víctimas y a los organismos internacionales impulsar la implementación de cambios estructurales que, si bien pueden tomar más en tiempo en construirse, a la postre pueden generar efectos de mayor duración y alcance.

El ejemplo más claro de lo anterior es la interacción que ha logrado el movimiento de familiares de personas desaparecidas en México con los organismos de protección de los sistemas interamericano y universal de derechos humanos. El litigio de casos específicos como Radilla Pacheco o el de la familia Alvarado ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos o el de Ayotzinapa, mediante una medida cautelar de la Comisión Interamericana, combinado con la acción organizada de los grupos de víctimas durante la visita del GTDFI y cuatro años después en el primer ciclo de revisión de México ante el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU, han sido piezas clave para orillar al Estado mexicano a implementar políticas estructurales como la reforma constitucional en derechos humanos, la aprobación de la Ley General en materia de desaparición forzada; la conformación de una Comisión Presidencial para esclarecer la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa; o la adopción de un Mecanismo Extraordinario de Identificación Forense para hacer frente a la crisis de identificación humana que atraviesa el país.

Todas estas políticas no han sido impulsadas espontáneamente por los diferentes gobiernos que han encarado la crisis de desapariciones en México, han sido el producto de la presión política generada por el movimiento de víctimas, el cual ha ido desarrollando agudas capacidades de reflexión y estrategia, en la cual los foros internacionales juegan un rol dinamizador de procesos para construir política pública.

Humberto Francisco Guerrero Rosales es coordinador del programa de Derechos Humanos y Lucha contra la Impunidad de @FundarMexico.

1 El evento podrá ser seguido por Facebook Live a través de la cuenta @OnudhMexico, a partir de las 10 horas.

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