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Res Pública
Por Fundar, Centro de Análisis e Investigación
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El legado de las calles
La conflictividad social es un fenómeno presente en prácticamente cualquier democracia. Quizá no seamos plenamente conscientes del legado de las calles y por ello seamos incapaces de reconocer que muchos de los derechos fundamentales de los que hoy día disfrutamos se obtuvieron sólo después de la valiente participación de las generaciones pasadas en las calles.
Por Fundar, Centro de Análisis e Investigación
18 de junio, 2015
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Por: Miguel Moguel (@greenarrow10)

Quisiera pensar que las protestas y la movilización social que han tenido lugar en la última década a nivel global, traerán consigo un legado de resistencia y de búsqueda de cambio para las futuras generaciones. En todas ellas —desde la primavera árabe en Túnez y en distintos países del medio oriente (2010-2011); el movimiento de los indignados en España o el #occupywallstreet en Nueva York (2011); el #YoSoy132 en México (2012); las protestas de Gezy Park en Estambul (2013), hasta el reciente movimiento de #BlackLivesMatter en los Estados Unidos o #NiUnaMenos en Argentina (2015)—, las calles y los espacios públicos son el escenario desde los cuales se busca construir un nuevo orden más plural, más justo y con nuevas notas a eso que hasta ahora llamábamos participación.

La conflictividad, presente en las calles de cualquier ciudad del sur o del norte, es muestra visible del descontento social, pero también de un profundo cuestionamiento ante un modelo político y económico que ha favorecido la desigualdad y la exclusión —y concentrado el poder y la riqueza en unos cuantos—. Desde esta perspectiva, sobra explicitar por qué en muchos Estados autodenominados “democráticos” se censura el disenso y por qué los gobiernos de muchos países enfrentan la protesta como una molestia a ser controlada o desanimada.

"La protesta es y seguirá siendo la última trinchera para aquellos que carecen de poder y de influencia" // Foto: Miguel Moguel

“La protesta es y seguirá siendo la última trinchera para aquellos que carecen de poder y de influencia” // Foto: Miguel Moguel

Esta criminalización de la protesta —y de quienes ejercemos nuestros derechos y libertades fundamentales en las calles y en los espacios públicos— nos convierte con relativa frecuencia en una amenaza. Una amenaza contra la “estabilidad” o contra el “orden” y la “tranquilidad” social que amerita el uso de toda la fuerza estatal para reprimir su expresión, así como la imposición de restricciones para controlar el espacio público y restringir la protesta.

La conflictividad social es un fenómeno presente en prácticamente cualquier democracia. Quizá no seamos plenamente conscientes del legado de las calles y, por ello, incapaces de reconocer que muchos de los derechos fundamentales de los que hoy día disfrutamos se obtuvieron sólo después de la valiente participación de las generaciones pasadas en las calles. Fue principalmente a través de estas expresiones como se lograron colocar muchas de las demandas que hoy son derechos y libertades plenamente reconocidos.

La protesta es y seguirá siendo la última trinchera para aquellos que carecen de poder y de influencia, las y los sin voz que toman las calles e irrumpen la cotidianidad para hacerse ver y escuchar. Hoy, a diferencia de otros tiempos, las calles son el escenario de causas y luchas con un enorme potencial que aglutina en ocasiones las más diversas posiciones. La protesta social es, así, un elemento que puede hacer posible la transformación de las condiciones que permiten que persista la desigualdad, la exclusión, la impunidad, la injusticia.

En este sentido, pienso que la defensa las calles y de los espacios públicos será nuestro legado para que otros hombres y mujeres del mañana continúen la lucha por un lugar distinto al que muchas y muchos nos rehusamos todavía a aceptar.

Video relacionado: Derechos Humanos y Protesta Social

Derechos humanos y protesta social en latinoamérica from FundarMexico on Vimeo.

 

 

International Network of Civil Liberties Organizations, INCLO (2013), “Recuperar las calles”: Represión y criminalización de la protesta social en el mundo. Disponible en versión electrónica aquí.

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