close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Res Pública
Por Fundar, Centro de Análisis e Investigación
Fundar es un Centro de Análisis e Investigación, es una institución plural, independiente, sin... Fundar es un Centro de Análisis e Investigación, es una institución plural, independiente, sin afiliación partidista y horizontal que busca avanzar hacia la democracia sustantiva. Fundar se dedica a la incidencia y monitoreo de políticas e instituciones públicas por medio de la investigación aplicada, la reflexión crítica y propositiva, la experimentación y la vinculación con actores civiles, sociales y gubernamentales. Síguelo en Twitter: @FundarMexico (Leer más)
El VIH en México: el vaso medio vacío
Por Fundar, Centro de Análisis e Investigación
6 de agosto, 2012
Comparte


Por: Felipe Varela, investigador del área de Transparencia y Rendición de Cuentas.

 

Del domingo 22 al viernes 27 de julio de este año, en Washington, EE.UU., se llevó a cabo la XIX Conferencia Mundial sobre el VIH bajo el lema “Juntos cambiando el rumbo”. A este evento, el más relevante en el tema, asistieron 23 mil 767 participantes de 183 países, los cuales participaron en 194 sesiones de corte científico y social; se presentaron 4 mil ponencias; se llevaron a cabo 19 sesiones plenarias y 14 sesiones especiales; y se realizaron 210 exposiciones y 60 talleres. Uno de los temas centrales del encuentro fue la posibilidad de erradicar el virus y encontrar una cura para el VIH. Además, se presentaron nuevas herramientas de prevención con altos niveles de eficacia: la utilización de un medicamento antirretroviral como profilaxis previa a una exposición al virus o para prevenir la transmisión del virus de una madre al bebé, la práctica de la circuncisión y el uso de microbicidas que también reducen en algún nivel la posibilidad de trasmisión.

Por otro lado, días antes de dicha Conferencia, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida, ONUSIDA, presentó el informe “Juntos venceremos al sida”. En el informe se da a conocer que, como consecuencia del mejor acceso a tratamientos antirretrovirales, hoy más que nunca un mayor número de personas con VIH puede tener una mejor calidad de vida. Según este informe, en 2011 vivían en el mundo 34.2 millones de personas con VIH, se presentaron 2.5 millones de nuevas infecciones, hubo 1.7 millones de muertes relacionadas con complicaciones de la infección y 8 millones de personas se encontraban en tratamiento antirretroviral. De acuerdo con ONUSIDA, tanto el número de muertes como el de nuevas infecciones son los más bajos desde 2001 y África subsahariana es la región donde se han presentado los logros más significativos.

Ambos hechos, los resultados presentados en la Conferencia y la presentación del Informe de ONUSIDA, son excelentes noticias para el mundo. Sin embargo, un análisis más detallado de la información hecha pública es suficiente para obtener la perspectiva del vaso medio vacío: por una parte, las nuevas técnicas de prevención no están disponibles aún para la mayoría de los países en desarrollo (los más afectados por la epidemia). Por el otro, las cifras del Informe dan cuenta de la situación mundial, no de las diferencias que la epidemia presenta entre las regiones o los países.

En México, de acuerdo con el documento “Vigilancia epidemiológica de casos de VIH/SIDA en México, Registro Nacional de casos de SIDA. Actualización al 30 de junio de 2012”, elaborado por el Centro Nacional para la Prevención y el Control del SIDA, CENSIDA, se calculaba que al 30 de junio de 2012 había 179,478 personas con VIH. La tasa de prevalencia era de 0.24 casos por cada 100 mil habitantes y la tasa de defunción para 2011 había sido de 4.3 casos por cada 100 mil habitantes. De la consulta de otros informes elaborados por CENSIDA se puede observar que los avances en la respuesta para el VIH por parte del gobierno mexicano han sido mínimos: a principios de la década la tasa de prevalencia era de 0.3 y la de mortalidad de 4.2.

Además de estos indicadores, es necesario tomar en cuenta otros factores: mientras la prevalencia de VIH en México disminuyó en 0.06 casos, la población aumentó de 100 millones de personas en el año 2000 a 112 millones en 2010, lo que en términos reales ha significado un aumento en el número de nuevas infecciones. En lo que se refiere a la tasa de defunciones, el número absoluto de muertes asociadas al VIH tampoco ha disminuido, ya que desde 2003 existe en México el acceso universal a tratamiento antirretroviral. Lo anterior significa que toda persona diagnosticada con VIH recibirá medicamentos antirretrovirales, independientemente de si cuenta o no con un esquema de seguridad social; lo que debería mejorar su calidad y expectativa de vida, como lo indica el informe de ONUSIDA.

En el siguiente cuadro puede apreciarse, de acuerdo con las actualizaciones que el CENSIDA hace del documento “Vigilancia epidemiológica de casos de VIH/SIDA en México, Registro Nacional de casos de SIDA”, la evolución de los números de nuevos casos diagnosticados y el número de muertes asociadas al VIH durante el periodo 2000-2011.

 

Año

Casos nuevos de VIH diagnosticados

Muertes relacionadas a complicaciones de la infección por VIH2

2001

1,831

4,324

2002

1,926

4,479

2003

1,821

4,615

2004

2,504

4,723

2005

2,494

4,654

2006

3,224

4,949

2007

3,146

5,099

2008

3,533

5,189

2009

3,687

4,987

2010

4,061

4,860

2011

4,255

4,727

Vigilancia epidemiológica de casos de VIH/SIDA en México, Registro Nacional de casos de SIDA. Actualización al 31 de diciembre de 2011.

2 Vigilancia epidemiológica de casos de VIH/SIDA en México, Registro Nacional de casos de SIDA. Actualización al 30 de junio de 2013.

 

¿Por qué los avances en la respuesta al VIH en México han sido mínimos durante los últimos diez años? Alguien podría asegurar que durante las dos últimas administraciones federales se elaboraron planes sexenales específicos para dar respuesta al VIH, se etiquetaron recursos en el Presupuesto Federal para prevención y atención del VIH, se logró el acceso universal en 2003 y se volvió a otorgar presupuesto federal a organizaciones de la sociedad civil para que llevaran a cabo proyectos de prevención en aquellas poblaciones que son de más difícil acceso o que no acuden a los centros de salud.

La respuesta es compleja e incluye diversos aspectos: el financiero, el de diseño de políticas públicas, el de los derechos humanos, etc. Sin embargo, consideramos importante poner sobre la mesa dos temas centrales y muy actuales que podrían muy bien ayudar a hacer más eficiente y efectiva la política del gobierno mexicano para responder al VIH: la transparencia y la rendición de cuentas.

En este sentido, no es suficiente implementar planes sexenales, sino que se nombren instituciones o funcionarios que se encarguen de que los objetivos se alcancen y en caso de que no sea así, se identifiquen los problemas o los responsables. Más allá de etiquetar recursos en el Presupuesto Federal, debe asegurarse de que el dinero sea gastado en los insumos necesarios para que las personas con VIH reciban una atención integral y de calidad, y que se transparente su uso y se identifique a las autoridades responsables. No basta con saber que existe el acceso universal a tratamientos antirretrovirales, también debe garantizarse el presupuesto suficiente para implementarlo y evitar el desabasto de medicamentos, y al igual que en los casos anteriores, identificar a los responsables cuando esto no suceda. Y por último, no basta con financiar a organizaciones civiles con trabajo en VIH mediante las convocatorias del CENSIDA, sino que también deben transparentarse los procesos de asignación de recursos y asegurarse de que se beneficie a aquellas que comprueben el gasto correcto del dinero para que el impacto de sus resultados contribuya a la respuesta que México debe dar al VIH.

Si bien la transparencia y la rendición de cuentas no contestan de manera exclusiva la pregunta hecha líneas arriba, estoy convencido de que, si se incluyeran como elementos esenciales en las políticas de salud para tratar al VIH en México, estaríamos contribuyendo de manera sustantiva para que nuestro país pueda compartir en un futuro cercano los éxitos que ONUSIDA presenta ahora en sus informes.

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.